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Hospital Central de Hadiza

La estrategia estadounidense de asalto a hospitales: destruir hasta el punto que reparar sea imposible

Sabah Ali

Bagdad, 7 de junio, 2005
IraqSolidaridad (www.nodo50.org/iraq), 9 de junio, 2005
Traducción del inglés para IraqSolidaridad de Sinfo Fernández

"'El 25 de mayo por la mañana las tropas estadounidenses asaltaron de nuevo el hospital buscando armas y 'muyaheidines', porque creían que el ataque del 7 de mayo había comenzado desde el hospital. Nuestros empleados fueron arrestados de forma muy humillante, fueron obligados a sentarse sobre sus rodillas, con las manos por detrás de las cabezas y las armas colocadas sobre sus caras y espaldas. El hospital fue destruido de nuevo, hicieron explotar las puertas con las bombas sonoras y una hora después, cuando terminaron de registrarlo todo, le dije al oficial responsable que estaban atacando a gente inocente que no tenía nada que ver con actividades armadas, que eran tan sólo empleados haciendo su trabajo'."

Habíamos contado con tener que permanecer todo el día en Hadiza [1]. Sin embargo, el ambiente aparecía sospechosamente tranquilo. En la desierta carretera había dos Land Cruiser [2] abandonados. Algunas personas nos preguntaban cómo íbamos a arreglárnoslas para entrar en la ciudad. Actualmente ya no acertamos a prever qué situación puede ser dificultosa y cuál no. Pero cuando partimos una hora después, muchos habitantes de Hadiza empezaron a gritar para advertirnos que no fuéramos por las carreteras principales; algunos hacían señas de que [las tropas estadounidenses] podrían dispararnos. Finalmente, un coche se nos colocó detrás y pidió a nuestro conductor que se detuviera. Así lo hizo. Su ocupante nos dijo:

"Tienes que ir a la izquierda y tomar un desvío, y seguir por ahí todo el camino hasta Aalusse, los estadounidenses están en la carretera y disparan a cualquier coche que se les aproxime, mejor sería que os quedarais aquí."

Al llegar al Hospital Central de Hadiza a las 11 de la mañana del día 4 del presente mes, vimos una gran multitud de hombres gritando: "No hay derecho, es injusto. Dios no puede aceptar una cosa así, ni tampoco la humanidad, dónde está el gobierno. Hay crímenes inaceptables". Algunas mujeres lloraban amargamente. Los cuerpos de dos hombres jóvenes, cubiertos de sangre, acababan de ser introducidos en el hospital.

Disparos en la cabeza

Los dos cadáveres yacían en las camillas, los dos con disparos en la cabeza. Uno tenía dos disparos en la cabeza, uno en el pecho, otro en el costado derecho, con salida de parte de los intestinos; al otro le habían disparado en la cabeza, que aparecía destrozada, con pérdida de masa encefálica. Le habían disparado también en las piernas y en las manos.

-¿Quiénes son estos hombres?

-Este es Fuad Shijab Muhammad, conductor de camiones. El otro es Yusif Ammash, guarda en una fábrica de yeso para la construcción. Estaban trayendo yeso de la fábrica a Hadiza cuando las tropas estadounidenses abrieron un tiroteo intenso contra ellos.

-¿Por qué? ¿Había armas en el camión? ¿Hubo algún combate, alguna explosión..., qué sucedió?

-No, no sucedió nada de eso. Eran civiles conduciendo por su camino habitual, llevando yeso a la ciudad. Cosas así suceden siempre aquí. Matan a gente inocente sin razón alguna. Esto tiene ya que acabarse.

El Dr. Iyad, el ayudante del director del hospital de Hadiza, nos confirma que cada día y continuamente estaban llevando personas muertas y heridas al centro. Hadiza es una ciudad con una población de 80.000 almas, situada a unos 250 kilómetros al oeste de Bagdad. El hospital tenía un aspecto miserable. Podían verse por todas partes muros ennegrecidos, ventanas y puertas rotas, paredes cubiertas de disparos de bala..., pero, sin embargo, estaba atestado de pacientes. ¡Cuántas veces hemos visto la misma escena en Faluya, en Ramadi, en al-Qaim, en Tal Afar..!

El Dr. Iyad nos describió lo que sucedió:

"Durante la madrugada de los días 7 y 8 del pasado mes de mayo, hubo combates entre muyaheidin [combatientes de las resistencia] y soldados de EEUU. En la carretera principal, que pasa por detrás del hospital, explotó un coche-bomba. Tropas estadounidenses, vehículos blindados, helicópteros y combatientes asaltaron el hospital alrededor de las 9:30 de la mañana disparando a todo y a todos, pueden ver las balas incrustadas en las paredes; también lanzaron bombas sonoras y de humo.

"[...] En el almacén teníamos aceite de soja para el racionamiento diario y se prendió fuego. [Las tropas estadounidenses] no permitieron que se acercaran a apagarlo ni bomberos ni voluntarios. El fuego alcanzó otras secciones del almacén, el depósito de medicinas, el almacén del laboratorio, la unidad de lavado y antisépticos, la unidad de especialidades y otras instalaciones menores. El fuego estuvo ardiendo durante dos días. Según las estimaciones del comité oficial de ingenieros, esas secciones están total y completamente destruidas. El edificio tiene que cimentarse y reconstruirse de nuevo; incluso los tejados se derrumbaron a causa del fuego."

-¿Se dijo que había muyaheidines aquí?

-Ese pretexto no es ni cierto ni lógico. El hospital estaba lleno de pacientes, empleados, incluso en ese momento el Dr. Abdul Wahab iba a comenzar a operar un enfermo de al-Qaim. El área especial que resultó más destruida estaba llena de pacientes y de sus familias, que resultaron muy malheridos y tuvieron que ser trasladados rápidamente al hospital de Ramadi, que tiene en activo un equipo completo de doctores especialistas. Por eso, considerando que todas esas personas tenían cerebro y podían pensar con lógica, ¿cómo iban a permanecer en un hospital si se estuviera luchando o hubiera combatientes aquí? Las tropas estadounidenses atacaron repentinamente y los empleados fueron humillados.

"¿Cómo ocurrieron los hechos?", preguntamos. "El Dr. Zuhair estuvo aquí durante el primer asalto, pero no está ahora. Yo fui testigo de lo que pasó la segunda vez que asaltaron el hospital", contesta el Dr. Walid, el director del hospital:

"El 25 de mayo por la mañana las tropas estadounidenses asaltaron de nuevo el hospital buscando armas y muyaheidines, porque creían que el ataque del 7 de mayo había comenzado desde el hospital. Nuestros empleados fueron arrestados de forma muy humillante, fueron obligados a sentarse sobre sus rodillas, con las manos por detrás de las cabezas y las armas colocadas sobre sus caras y espaldas. El hospital fue destruido de nuevo, hicieron explotar las puertas con las bombas sonoras y una hora después, cuando terminaron de registrarlo todo, le dije al oficial responsable que estaban atacando a gente inocente que no tenía nada que ver con actividades armadas, que eran tan sólo empleados haciendo su trabajo."

Recuperar lo destruido

El hospital de Hadiza es uno de los más grandes de la zona, ofrece servicios a muchas otras ciudades cercanas, "¿cómo van a arreglarse ahora?", se pregunta el Dr. Walid, quien prosigue:

"Al principio, tuvimos muchas dificultades para abarcar toda la zona, tras el boom de población y de construcción que hubo en el pasado, y con la situación de inseguridad actual, hay una presión muy fuerte sobre el hospital. Después de que el fuego acabara con nuestro almacén, estamos en el nivel cero. Hicimos todo lo que pudimos para rehabilitarlo todo lo que fuera posible y, debido a que las carreteras están cortadas, sencillamente tenemos que atender a los heridos con lo que tengamos. Por eso utilizamos ahora medios primitivos para lavar en lo que eran los quirófanos. Admitimos sólo algunos casos urgentes, porque no podemos aceptar a todos los pacientes que nos llegan. Tenemos que desviarlos a otro hospital, lo cual les supone, desde luego, muchos riesgos, pero nuestras capacidades quirúrgicas son ahora muy limitadas. El problema es que hay mucha gente expuesta a que los estadounidenses les disparen por distintas razones, porque desconocen algo o no les entienden, o porque están muy confundidos como para actuar adecuadamente en ese momento, etc. Necesitamos todo lo que puedas imaginar que es útil para un hospital."

"¿Cuánto piensa que costará reconstruir y abastecer el hospital?", le preguntamos. "Los ingenieros han estimado que sólo el coste de los edificios requerirá 230 millones de dinares iraquíes [160.000 dólares]", contesta el Dr. Walid. "Las medicinas, 120 millones de dinares [83.000 dólares], el instrumental para el laboratorio de 60 a 70 millones de dinares [50.000 dólares]", añade el Dr. Iyad [3].

"¿Cuáles son ahora las necesidades más urgentes?". Ambos doctores contestan: "necesitamos urgentemente unidades antisépticas y de lavado; una mesa de operaciones e instrumental de cirugía; camas, camillas y sillas de ruedas; un autoclave; medicinas y suministros médicos (de uso diario, como antibióticos, jarabes, medicinas de urgencia, etc.); una máquina de rayos X y un revelador electrónico".

"¿Por qué no se lo piden al ministerio de Sanidad?", les preguntamos. "Lo hicimos", responde dice el Dr. Walid, "prometieron ayudarnos". "¿Hace un mes que lo pidieron?", comentamos. "Estas cosas toman tiempo, y nuestra necesidad es urgente", responde.

Los materiales que había en el almacén del laboratorio estaban totalmente dañados, todo se había quemado: "Ningún doctor ni cirujano puede hacer sus investigaciones con este material o con estos equipos", dice el Dr. Iyad. En las salas especiales, había huellas de balas por todas partes, algunos pacientes fueron arrestados en el interior del hospital, otros fueron heridos de gravedad.

-Quizá sea una pregunta ingenua, pero, ya que el ataque tuvo lugar fuera del hospital, ¿por qué las tropas estadounidenses lo destruyeron?

-Dicen que fueron atacados desde el hospital. Pero era un coche-bomba, todo el mundo lo vio. Los restos están aún allí, en la carretera, pueden verlo y firmarlo. Creo que el bulo de que había terroristas dentro del hospital fue responsabilidad de los medios de comunicación.

Notas de IraqSolidaridad:

1. También escrito Haditha.

2. Vehículos todoterreno de fabricación japonesa.

3. De la primera partida de 12.000 dólares librados por la CEOSI para el área de al-Qaim, la mitad se destinará al Hospital Central de Hadiza. Los materiales y medicamentos comprados serán traslados hasta el centro el próximo sábado, 1 de junio por los interlocutores iraquíes de la CEOSI en la zona. Véase en IraqSolidaridad: Segunda fase de la iniciativa de apoyo sanitario a Iraq

Segunda fase de la iniciativa de apoyo sanitario a Iraq

Estimación del coste de la reconstrucción y nueva dotación del Hospital Central de Hadiza:

- Edificios: 230 millones de dinares iraquíes (160.000 dólares).
- Medicinas: 120 millones de dinares (83.000 dólares).
- Instrumental para laboratorios: 60-70 millones de dinares (50.000 dólares).

Necesidades inmediatas

- Unidades antisépticas y de lavado.
- Mesa de operaciones e instrumental de cirugía.
- Camas.
- Camillas y sillas de ruedas.
- Un autoclave.
- Medicinas y suministros médicos de uso diario, como antibióticos, jarabes, medicinas de urgencia, etc.
- Una máquina de rayos X y un revelador electrónico.

De la primera partida de 12.000 dólares librados por la CEOSI para el área de al-Qaim, la mitad se destinará al Hospital Central de Hadiza. Los materiales y medicamentos comprados serán traslados hasta el centro el próximo sábado, 1 de junio por los interlocutores iraquíes de la CEOSI en la zona. (Véase en IraqSolidaridad: Segunda fase de la iniciativa de apoyo sanitario a Iraq)

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