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Bibliotecas iraquíes: ¿qué se ha recuperado de un 'desastre inimaginable'?

Informe auspiciado por la Asociación de Bibliotecarios de Oriente Medio

Sandy English

World Socialist Web Site, 17 de septiembre, 2005
IraqSolidaridad (www.nodo50.org/iraq), 22 de septiembre, 2005
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Paloma Valverde

"Bajo los auspicios de la Asociación de Bibliotecarios de Oriente Medio, Jeff Spurr, miembro de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Harvard, ha realizado el más reciente informe sobre la situación de las bibliotecas académicas en Iraq desde la invasión estadounidense. Este informe pone de manifiesto que el mundo ha sido testigo de algo más que el robo de las vidas, la salud y la felicidad de un pueblo. Documenta la destrucción de una cultura. Cualquiera que fuera la intención de los orquestadores de la invasión estadounidense, la vida intelectual, política y económica ha servido a un objetivo: robar al pueblo de Iraq de la conciencia de su pasado. Permitiendo la destrucción de las bibliotecas iraquíes, EEUU ha dejado abierto el camino intelectual para la opresión neocolonial."

Biblioteca central de la Universidad de Basora:
libros destruidos por el fuego en junio de 2003

Bajo los auspicios de la Asociación de Bibliotecarios de Oriente Medio, Jeff Spurr, miembro de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Harvard, ha realizado el más reciente informe sobre la situación de las bibliotecas académicas en Iraq desde la invasión estadounidense. Indispensable aunque vulnerable: La biblioteca en tiempos de peligro describe el estado de esas instituciones, centrándose fundamentalmente en las más prestigiosas y en las más grandes. Además, el informe detalla varias iniciativas internacionales en curso para ayudarlas.

El informe documenta las advertencias que la Administración Bush recibió sobre los peligros que una invasión estadounidense implicaría sobre la herencia cultural iraquí. En febrero y abril de 2003, el Consejo Internacional de Museos advirtió al Departamento de Defensa estadounidense de su responsabilidad en proteger la propiedad cultural. Citando el acuerdo de La Haya de 1954 "Convención para la Protección de la propiedad cultural en caso de conflicto armado", el Consejo Internacional de Museos exhortó a que las fuerzas de la coalición "[...] asumieran la responsabilidad de prohibir, evitar y, si fuera necesario, detener cualquier forma de robo, pillaje o malversación, y actos de vandalismo contra la propiedad cultural" [1].

Advertencia ignorada

El Comité Internacional del Escudo Azul [2] declaró el 7 de marzo de 2003 que "[...] el acceso a la herencia cultural es un derecho humano básico" y que "[...] Iraq está reconocido universalmente por ser especialmente rico en herencia cultural [...], [de tal manera que] la pérdida de partes de esa herencia representaría verdaderamente una pérdida para todos los pueblos del mundo". Esta organización hizo un llamamiento a todas las naciones capacitadas para diseñar planos detallados para proteger la infraestructura cultural iraquí y evaluar y reparar cualquier daño que se le hiciera.

Tal y como Suprr señala, "[...] la advertencia fue ignorada". En los días siguientes a la caída del régimen baazista, en abril de 2003, gran cantidad de bibliotecas iraquíes, museos y lugares arqueológicos fuera del norte kurdo fueron objeto de acciones vandálicas, robos, y con frecuencia fueron parcial o totalmente destruidos. Los responsables eran ladrones profesionales, baazistas preocupados por documentos comprometedores, iraquíes encolerizados con el gobierno anterior y fuerzas cuyas motivaciones se desconocían.

El informe prosigue: "[...] el hecho sobradamente conocido de que las tropas estadounidenses fueron desplegadas para proteger el ministerio del Petróleo, demuestra que los museos, las bibliotecas y otros ministerios e instituciones podrían haber sido protegidas de forma similar".

El informe solo trata de los daños ocasionados a las bibliotecas más importantes y no se centra en otras instituciones culturales o bibliotecas locales. Está basado en varios informes realizados desde la invasión, incluyendo uno de los representantes de la Biblioteca estadounidense del Congreso fechado en noviembre de 2003 [3].

La Biblioteca Nacional Iraquí y el Archivo

Situados frente al ministerio de Defensa en Bagdad, la Biblioteca Nacional Iraquí y el Archivo Nacional contenían 12 millones de documentos. Además de un considerable fondo de libros, contenía la mayor colección de diarios árabes en el mundo. Alojaba documentos desde el período de la monarquía hachemita (1920-1958) y del periodo turco-otomano (1534-1918), así como documentos del período de la república, desde 1958 hasta nuestros días.

Poco después de la invasión, trabajadores y clérigos chiíes sacaron cerca de un 40% de la colección de libros y algunos documentos para salvaguardarlos. Los clérigos además contaban con una puerta de acero soldada que daba acceso a una de las colecciones y pudo ser salvada. Tras la toma estadounidense de Bagdad, el 8 de abril de 2003, según el informe, "[...] se provocó un primer fuego durante la primera ola de saqueos, el día 11, aunque el fuego más destructivo fue el provocado el día 14; los clérigos estuvieron trabajando entre ambas fechas".

Un ala entera de la Biblioteca, la denominada Biblioteca Antigua, fue destruida casi por completo. Esa zona albergaba documentos de la época de la república, lo que podría haber sido la razón de los incendios. Además, destruyo por completo una colección de microfilmes de periódicos y otros documentos. Saad Eskander, director general de la Biblioteca, estima que el 60% de los documentos hachemitas fueron destruidos.

Una parte de los documentos que los clérigos islámicos sacaron, se enfrentaron a otro desastre. Se almacenaron en el sótano de la Oficina de Turismo, que fue inundada deliberadamente por los saqueadores. En el otoño de 2003, los documentos se trasladaron a un lugar más alto, "[...] donde la misión de la Biblioteca del Congreso los contempló en una exposición celebrada en noviembre 'enmohecidos y en continuo enmohecimiento.'". Las neveras en la que esos documentos se guardaron para su conservación de urgencia, resultaron ser congeladores en los que siguieron deteriorándose.

Además, el experimentado conservador alemán nombrado por la Autoridad Provisional de la Coalición para inspeccionar ésta y otras reconstrucciones, René Teijgeler, no fue sustituido cuando abandonó su trabajo en febrero de 2005, "[...] un signo más de la falta de voluntad estadounidense en responsabilizarse de la cultura, las instituciones culturales y las consecuencias de las acciones de los estadounidenses y de las acciones aliadas que las ponen en peligro", según el informe.

Saad B. Eskander, director general de la Biblioteca Nacional de Iraq y del Archivo, ha descrito los hechos de mediados de abril de 2003 como "[...] un desastre nacional más allá de lo imaginable".

La Bibllioteca al-Awqaf

La semi-privada Biblioteca al-Awqaf, fundada en 1920, está situada cerca del ministerio de Sanidad en Bagdad. Contiene 45.000 libros únicos, de los cuales 6.000 están en lengua otomana, así como un buen número de colecciones especiales. Los trabajadores pudieron salvar 5.250 de las 7.000, incluida una colección de libros del Corán.

El informe de Spurr no contiene una descripción exhaustiva del terrible destino de esta institución, pero la Asociación de la Biblioteca de Oriente Medio ha publicado en su página web un informe inicial realizado, en junio de 2003, por un estudiante de post-grado de la Universidad de Chicago, Nabil al-Tikriti, y otro informe escrito después por un archivero iraquí, Zain al-Naqshbandi.

El 13 o el 14 de abril de 2003 pirómanos destruyeron completamente la Biblioteca al-Awqaf. Todos los libros, los 45.000, incluidos los manuscritos otomanos y una colección única de textos médicos, fueron quemados, así como toda la dotación de la biblioteca, fotocopiadoras Xerox, máquinas de aire acondicionado y materiales de encuadernación. Los 5.250 manuscritos siguen a salvo.

El ejército estadounidense es el responsable de la destrucción de otros 17.454 manuscritos, que habían sido salvados del fuego y colocados bajo custodia armada en el complejo de la mezquita de al-Khadimiya. Actuando con la política de disparar contra los iraquíes armados sin preguntar, las fuerzas estadounidenses asesinaron a la guardia [de esta mezquita] el 13 de abril. El personal de la Biblioteca de al-Awqaf había enviado esos manuscritos a la biblioteca de la mezquita, ahora desprotegida. Todos estos manuscritos fueron posteriormente objeto de acciones vandálicas e incendios.

Los incendios provocados llevan una carga de sospecha y una connotación especial en Iraq. Según el informe de al-Tikriti y las notas de prensa de ese momento, alrededor de 15 hombres árabes, utilizando sustancias incendiarias, prendieron fuego sistemáticamente a la biblioteca. Otros dos hombres de ese grupo grabaron el incendio. Muchos iraquíes creen, como la prensa estadounidense ha informado, que los incendiarios, basándose en el dialecto en el que se comunicaban, eran kuwaitíes. La sospecha, sin embargo, no ha sido demostrada aún. Ningún organismo internacional parece haber ayudado a esta biblioteca.

La Casa de la Sabiduría

Bautizada en honor de la gran dinastía abásida, esta biblioteca fue creada en el año 832 y destruida en la última gran invasión de los mogoles en 1258. La Casa de la Sabiduría fue abierta de nuevo en 1995 en uno de los pocos edificios abásidas "supervivientes" del siglo XIII.

Este edificio alojó al primer parlamento iraquí. La institución poseía una pequeña colección de 100 manuscritos, incluyendo un Corán del sigo IX y un texto de filosofía de Ibn Sina. La institución poseía 5.500 volúmenes de documentos, desde documentos del Foreign Office británico hasta documentos del Congreso estadounidense relativos a la comunidad judía en Bagdad en relación con el golpe de 1940 en Iraq, así como registros otomanos y documentos judiciales. A pesar de que esas colecciones eran copias, los originales estaban guardados en la Biblioteca Nacional y muchos de ellos han ardido. El 11 de abril las instalaciones fueron asaltadas. Un traje otomano en exposición fue robado además de muebles y otros elementos del edificio. Los asaltantes volvieron al día siguiente robando los manuscritos y los libros más valiosos de la biblioteca. La biblioteca fue, tras ello, incendiada.

Los testigos han afirmado que los incendiarios fueron instigados en su acción, según el informe de al-Tikriti, que no indica por quién. Los libros de la colección se han visto a la venta en las calles de Bagdad.

La Academia de las Ciencias y otras bibliotecas

La Academia de las Ciencias iraquí, una institución independiente de investigación en Bagdad, contenía libros extranjeros, manuscritos y tesis no publicadas. Asimismo, alojaba un laboratorio de internet. Los trabajadores declararon que muy poco después de la invasión, un tanque estadounidense se empotró contra las puertas del complejo, quitando la bandera iraquí y llevándosela. Poco después, los asaltantes robaron elementos de la infraestructura, ordenadores y muebles, coches y pertenencias del personal de la Academia que vivía en apartamentos dentro del recinto de su recinto. La Academia no fue incendiada y parece haber sido asaltada por gente del lugar.

Spurr informa que la "[...] colección completa de 175.000 libros y manuscritos de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Bagdad, fue reducida a cenizas". Asaltos e incendios se sucedieron en docenas de bibliotecas en todo Iraq. La extensión, incluso ahora, no se conoce por completo. Según el informe de Spurr, "[] la biblioteca principal de la Universidad de Basora (la segunda ciudad iraquí más importante) ha sido incendiada". La Biblioteca Pública Central de Basora perdió el cien por cien de sus fondos, según el informe de 2003 de la UNESCO realizado por Jean-Marie Arnoult, el inspector general de bibliotecas de París.

La Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecas e Instituciones informó, en mayo de 2003, que la Biblioteca Central de la Universidad de Mosul, con una colección aproximada de 9.000 libros y colecciones, fue asaltada. Arnoult calcula que gracias a un llamamiento realizado por los clérigos islámicos, muchos volúmenes han sido devueltos y a la biblioteca ahora sólo le falta por recuperar el treinta por ciento de sus fondos. Arnoult señala que la biblioteca del Museo de Mosul fue asaltada por "especialistas".

En una reciente entrevista realizada a Inter Press Service, en febrero [de 2005] y publicada en la red por Asia Times, Fernando Báez, autor de La Destrucción Cultural de Iraq y de Una Historia Universal de la Destrucción de Libros [4] afirmaba que 40.000 manuscritos religiosos habían sido destruidos en un incendio provocado por las fuerzas de coalición en Nasiriya durante los enfrentamientos con el ejército del Mahdi de Muqtada as-Sadr en mayo de 2004.

Báez estima que el total de las pérdidas de libros iraquíes, periódicos y manuscritos supera los diez millones de ejemplares.

Ayuda internacional para la reconstrucción

El informe resalta que los mayores problemas para reconstruir las bibliotecas iraquíes provienen de la destrucción de la infraestructura, así como "[...] de la rápida degradación de la situación, los escasos recursos en fondos y las iniciativas orientadas localmente".

Un número de países e instituciones privadas han aportado ayuda a las bibliotecas de Iraq para mitigar el saqueo y los incendios de hace dos años. Instituciones en la República Checa han formado a personal de la Biblioteca Nacional en métodos de conservación. La primera dama de Qatar ha donado 15 millones de dólares para la reconstrucción. La UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han aportado fondos. En la red existen bibliografías y bases de datos completas como la del Centro on-line de Bibliotecas (OCLC, en sus siglas en inglés) y EBSCO, Servicios de información on-line, que aportan una ayuda tangible.

La Biblioteca del Congreso [estadounidense] también prometió ayuda en 2004, pero aún no se ha hecho realidad. Este mes, la Biblioteca Nacional de Reino Unido entregó a la Biblioteca Nacional iraquí y al Archivo microfilmes y reproducciones de microfichas de manuscritos que se perdieron en el museo. El programa de la [agencia gubernamental de EEUU de ayuda al desarrollo] USAID "Educación y Desarrollo para Iraq" ha financiado varias iniciativas de universidades estadounidenses. El informe señala, sin embargo, que los compromisos económicos para este programa para los próximos tres años no son seguros.

El compromiso de los gobiernos estadounidense y británico sigue siendo mínimo dada la extensión del daño y su responsabilidad. El escaso monto de tal ayuda contrasta enormemente con el apoyo y la participación propias de expertos y bibliotecarios en EEUU y Reino Unido para la rápida reconstrucción de los fondos e infraestructura de las bibliotecas iraquíes.

Este informe pone de manifiesto que el mundo ha sido testigo de algo más que el robo de las vidas, la salud y la felicidad de un pueblo. Documenta la destrucción de una cultura. Cualquiera que fuera la intención de los orquestadores de la invasión estadounidense, la vida intelectual, política y económica ha servido a un objetivo: robar al pueblo de Iraq de la conciencia de su pasado. Permitiendo la destrucción de las bibliotecas iraquíes, EEUU ha dejado abierto el camino intelectual para la opresión neocolonial.

Notas de la autora y de IraqSolidaridad:

1. EEUU y Reino Unido están entre las pocas naciones que no han firmado el acuerdo, señala el informe.
2. ONG internacional dedicada a promover la teoría, la metodología y las técnicas aplicadas a la conservación.
3. La mayoría de esos informes, que dan más detalles sobre la destrucción de las bibliotecas iraquíes y las colecciones de manuscritos, así como del Archivo Judío descubierto por los estadounidenses en el cuartel general de los servicios secretos iraquíes, se pueden ver en la
web del Comité de la Asociación de Bibliotecas de Oriente Medio sobre Bibliotecas Iraquíes.
4. Existe traducción al español.

Economía, derechos sociales y situación humanitaria

English World Socialist Web Site
English Documento original

English Comité de la Asociación de Bibliotecas de Oriente Medio sobre Bibliotecas Iraquíes

Dañado el sitio arqueológico de Babilonia: Ocupación y vandalismo cultural en Iraq

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