Index | Documentos 2004-2005

Enlaces relacionados


Nuevos documentos confirman la amplitud e implicación de la cúpula militar de EEUU en las torturas a prisioneros iraquíes

ACLU pide al Fiscal General de EEUU que investigue
si el teniente general Sánchez cometió perjurio

Joseph Kay

World Socialist Web Site, 30 de marzo de 2005
IraqSolidaridad (www.nodo50.org/iraq), 5 de abril de 2005
Traducción para IraqSolidaridad de Sinfo Fernández

"'Estos documentos proporcionan más evidencias de que la tortura a los detenidos [en Iraq] estaba mucho más extendida de lo que el gobierno ha reconocido', ha indicado Jamil Jaffer, abogado de la ACLU. Los hechos revelados en los documentos suponen todos ellos violaciones claras y directas del Derecho Internacional sobre el trato a los prisioneros de guerra. Otro documento publicado el pasado 29 de marzo en la página de internet de ACLU ofrece evidencias de que el anterior oficial militar con más alto rango en Iraq, el teniente general Ricardo Sánchez, autorizó de forma directa técnicas ilegales de interrogatorio."

Una nueva serie de documentos dados a conocer durante el pasado fin de semana proporciona evidencias frescas de la intensidad y extensión de los abusos de los militares estadounidenses sobre los prisioneros en Iraq. Los documentos fueron desclasificados por el Pentágono como consecuencia de una demanda presentada por la Unión de Libertades Civiles Americana (ACLU, en sus siglas en inglés), el Centro por los Derechos Constitucionales y otras organizaciones [estadounidenses].

"Estos documentos proporcionan más evidencias de que la tortura a los detenidos [en Iraq] estaba mucho más extendida de lo que el gobierno ha reconocido", ha indicado Jamil Jaffer, abogado de la ACLU. Los hechos revelados en los documentos suponen todos ellos violaciones claras y directas del Derecho Internacional sobre el trato a los prisioneros de guerra. Otro documento publicado el pasado martes [, 29 de marzo] en la página de internet de ACLU ofrece evidencias de que el anterior oficial militar con más alto rango en Iraq, el teniente general Ricardo Sánchez, autorizó de forma directa técnicas ilegales de interrogatorio.

El documento de Sánchez

Esta organización de libertades civiles ha acusado también al Pentágono de haber ignorado una orden judicial para desclasificar los documentos a fin de tapar el escándalo. "Se suponía que los documentos tenían que haber sido entregados a ACLU el 21 de marzo, pero no lo fueron hasta última hora del viernes, 25 de marzo, momento en que mucha gente empieza un fin de semana vacacional [, la Pascua de Resurrección]", afirma un comunicado de ACLU. "Un grupo de elegidos informadores recibieron un CD-ROM con los documentos antes de que fueran entregados a ACLU" y antes de que los documentos pudieran ser analizados adecuadamente y publicados. Todos los documentos están actualmente disponibles en la página de internet de ACLU [1].

El documento escrito por Sánchez aparece fechado el 14 de septiembre de 2003 [2], y con anterioridad había aparecido alguna información sobre el mismo en varias noticias. Sin embargo, ha sido ahora cuando se ha publicado por vez primera. A través de ese documento Sánchez autoriza un conjunto de técnicas que incluyen "[...] la presencia de perros adiestrados por militares", argumentando que con esta técnica "[...] se aprovecha el temor árabe a los perros manteniendo la seguridad durante los interrogatorios". El documento aprueba también "[...] los gritos, la música alta y el control suave", así como "las posturas forzadas" [3].

El memorando de Sánchez es más extenso que la lista de técnicas aprobada en abril de 2003 por el secretario de Defensa Donald Rumsfeld [4] y se asocia con la visita del general Geoffrey Miller a Iraq en el otoño de 2003. En esa época Miller estaba al frente de la base estadounidense en la Bahía de Guantánamo, donde ya se estaban utilizando las más severas técnicas de interrogatorio. A finales del otoño de 2003 tuvieron lugar los incidentes ocurridos en Abu Ghraib, que demostraron su infame carácter tras la publicación de las estremecedoras fotografías.

Más allá de Abu Ghraib

Los otros documentos consisten principalmente en informes de investigaciones militares internas de las alegaciones de abusos presentados poco después del memorando de Sánchez pero no se limitan sólo a Abu Ghraib [5]. Una serie de informes se refiere a los incidentes que tuvieron lugar en diciembre de 2003 dentro de la zona perteneciente a la Brigada de la Unidad de Inteligencia Militar 311 (BHA, en las siglas en inglés), que forma parte de la División Aerotransportada 101, estacionada en Mosul.

El 11 de diciembre un joven iraquí de veinte años aparecía de vuelta en su hogar con la mandíbula rota tras haber sido detenido por las fuerzas estadounidenses. Le habían apresado una semana antes porque su padre había sido en otro tiempo miembro de la unidad paramilitar de los fedayines de Sadam Husein. Según la declaración del joven iraquí, fue sometido a abusos, antes de que un soldado estadounidense le diera un puñetazo en la mandíbula. "Nos estuvieron arrojando agua durante toda la noche y obligándonos continuamente a ponernos en cuclillas y a levantarnos", dijo al investigador. "Estuvieron golpeándonos desde por la noche hasta que amaneció. Fui golpeado el miércoles [y me rompieron la mandíbula]. Entonces me dieron agua pero realmente no pude beber nada". Las tropas estadounidenses le dijeron que manifestara que se había caído y que no había sido atacado por nadie.

Mientras evaluaba el incidente, el investigador [militar redactor del informe] encontró evidencias de extendidos abusos en las instalaciones. "Hay evidencias que sugieren que el personal de la inteligencia militar del 311 y/o los traductores estaban implicados en torturas físicas a los detenidos", escribió, añadiendo que el abuso sobre los detenidos "[...] era una práctica aceptada y se demostró que se aconsejaba a los inexpertos soldados de Infantería que lo llevaran a cabo. [...] Las Convenciones III y IV de Ginebra fueron violadas en todo lo que se refiere al trato proporcionado a esos detenidos".

Entre los métodos utilizados por los soldados estaban los de bombardearles con música heavy metal, atronándoles con altavoces, golpeándoles con botellas de agua, forzándoles a realizar ejercicios físicos durante períodos prolongados de tiempo, arrojándoles agua helada y privándoles del sueño. Según un soldado: "Debíamos obligarles a permanecer despiertos, cerrando violentamente puertas metálicas, poniendo música alta, gritándoles toda la noche ­ esas eran nuestras instrucciones". Mientras que él manifestó que se había dicho a los soldados que no golpearan a los detenidos, otro miembro de la unidad informó que había presenciado cómo el comandante "[...] ponía la rodilla sobre el cuello de un detenido y sobre su espalda y los aplastaba contra el suelo.[...] Era muy agresivo y duro con los detenidos".

Esas tácticas fueron ideadas aparentemente para facilitar los interrogatorios con los prisioneros. Un oficial cuyo nombre aparece escrito en el informe dijo que los detenidos "[...] les hacían cansarse, y cuando estás cansado, cometes errores".

Dos días antes, el 9 de diciembre, otro prisionero, Abu Malik Kenami, murió, aparentemente de un ataque al corazón. Otro informe [militar] sin firmar denuncia: "Desde el día 5 hasta el 9 de diciembre por la mañana temprano hubo un incidente con Kenami porque no obedeció las normas para detenidos de la BHA; su castigo fue arriba y abajo. Arriba y abajo es una técnica correctiva por la que se pone de pie a un detenido y entonces se le hace sentarse rápidamente, manteniéndole siempre en movimiento constante". Kenami no tenía antecedentes de problemas de corazón y no se realizó autopsia. El investigador no recomendó ninguna acción disciplinaria contra el comandante de la unidad 311 de la inteligencia militar.

Otra investigación implicó al grupo operaticvo Iron Gunner, una unidad de la Cuarta División de Infantería, estacionada en Tayi, a 50 kilómetros al norte de Bagdad. El incidente tuvo lugar en junio de 2003.

El informe de PSYOP

Un informe de un oficial de Operaciones Psicológicas (PSYOP) ofrece indicios del carácter criminal indiscriminado de las detenciones y operaciones, que a menudo tenían como objetivo a toda la población iraquí. Según el oficial, el "[..] grupo operativo Gunner detiene continuamente a civiles locales tan sólo porque se le antoja. Al principio, llevaban detenidos nada más que por estar en posesión del equivalente a 100 dólares. [...] Muchas veces [miembros] de esta unidad se quedaban con el dinero y nunca lo devolvía. [...] De unos 650 detenidos interrogados, sólo 20 de ellos tuvieron un valor real para la inteligencia".

El comandante [de la unidad] -continúa el informe- tenía un "[...] método no ortodoxo de decidir quién era un chico malo y estaba necesitando que le detuvieran; les hacía señas con la mano y si no le contestaban les hacía arrestar". En un incidente, se disparó sobre la unidad cuando estaba patrullando. "El [comandante denunciado] asaltó la vivienda más cercana al lugar del incidente. [...] Al hacer un llamamiento a la rendición, los residentes de la casa (aproximadamente 19 mujeres y niños, y tres hombres) se nos entregaron inmediatamente. Cuando los residentes fueron liberados, un vehículo de combate Bradley abrió fuego entonces sobre la casa durante un minuto aproximadamente y en ese momento la casa estalló en llamas ante el llanto y la desesperación de las familias".

En otro caso, un convoy de artillería abrió fuego sobre un vehículo que, según se afirma, había disparado al convoy, "[...] aunque el informe no mencionaba si se había encontrado algún arma", escribió el oficial. "Los cuerpos fueron rápidamente enterrados en el complejo militar de Tayi, y cuando la familia se presentó para preguntar por su paradero, les detuvieron durante un tiempo y les dijeron que volvieran el próximo día para reclamar los cuerpos. El padre volvió al día siguiente y tuvo que desenterrar los cuerpos de sus hijos".

Según el oficial, "El [comandante denunciado] también dejó muy claro en cada ocasión que disparar y matar a un iraquí si corría hacia los miembros del grupo operativo era aceptable e incluso conveniente".

En los documentos se informaba sobre más incidentes. Según un documento, un oficial destinado cerca de Bagdad se confesó culpable de violaciones del código de justicia militar por "[...] ordenar de forma premeditada a sus soldados que le quitaran todas las ropas a un detenido, una persona cuyo nombre no se conoce, y que le pusieran en libertad en público completamente desnudo". Igualmente, un comandante de la 41 Compañía de Infantería fue acusado de decir a sus tropas, durante la invasión inicial de Iraq en marzo de 2003, que estaban allí "[...] no para coger prisioneros de guerra, sino para matar a todos los enemigos que estuvieran luchando, aunque estuvieran heridos o se hubieran rendido".

Documentos con fecha del 16 de agosto de 2003 describen a un oficial diciéndole a uno de sus soldados: "[...] pon en libertad al detenido y golpea al jodido fuera [de la vista] de [sus compañeros]" [6]. Un soldado en Husaybah hizo un vídeo trucado sobre un programa de la [cadena de televisión] MTV llamado "Burro", en el cual los invitados a menudo se entretenían haciendo bromas violentas. En el vídeo él decía "Voy a darle un puñetazo a este elemento en el estómago; esto es Burro Iraq", y entonces daba un puñetazo al prisionero.

Los 'detenidos fantasma' de Abu Ghraib

Estos son tan sólo los últimos de entre una cantidad masiva de documentos que los abogados de estas organizaciones de libertades civiles han obligado a dar a conocer a los militares estadounidenses. El 9 de marzo, ACLU publicó en su página de internet una serie de documentos relativos a los "detenidos fantasma" de la CIA, que incluían declaraciones bajo juramente acerca de que se había llegado a un acuerdo entre la CIA y la inteligencia militar en Abu Ghraib para utilizar la prisión como almacén de los prisioneros secretos de la CIA. Esos prisioneros fueron ocultados al Comité Internacional de la Cruz Roja.

El Washington Post obtuvo documentos parecidos la pasada semana. Según un artículo del Post del 24 de marzo, "[...] detenidos de la CIA no registrados fueron llevados a Abu Ghraib en varias ocasiones durante una semana a finales de 2003 y [...] escondidos en un circuito especial de celdas. Soldados de la Policía Militar propusieron un sistema escabroso para mantener el rastro de estos detenidos con números de identificación de un solo dígito, mientras que otros fueron aislados sin nombre, sin declaración e ignorándose su suerte".

Los documentos obtenidos por el Post muestran que el coronel Thomas Pappas y el teniente coronel Steven Jordan, los oficiales de la inteligencia militar de más alto rango en la prisión, estuvieron implicados en discusiones con la CIA sobre cómo tratar a los detenidos fantasma. Uno de los documentos es una declaración de Sánchez -cuando éste era máxima autoridad militar en Iraq- afirmando que la más alta oficial de la inteligencia en Iraq, la general Bárbara Fast, "[...] era conocedora de la ubicación de celdas utilizadas por la OGA [otra agencia del gobierno distinta de la CIA]".

Estos detenidos fantasma de la CIA están entre los que aparecían torturados en las infames fotos de Abu Ghraib. Una de esas fotos es la de un iraquí muerto, Manadel al-Jamadi, metido entre hielo. Al-Jamadi era probablemente un prisionero de la CIA. Esos documentos indican que los altos oficiales de la inteligencia en Iraq conocían que la prisión de Abu Ghraib estaba siendo utilizada para esconder prisioneros, una práctica obscenamente ilegal ante el Derecho nternacional.

Notas de IraqSolidaridad:

1. Documentos disponibles en la página de ACLU en: www.aclu.org/torturefoia.html
2. En inglés en:
www.aclu.org/SafeandFree/SafeandFree.cfm?ID=17851&c=206
3. En una carta fechada el 30 de marzo de 2005, ACLU ha solicitado al Fiscal General de EEUU, Alberto Gonzales, que evalúe la posibilidad de enjuiciar al general Sánchez de un delito de perjurio al haber negado durante su comparecencia ante el Sendo el 19 de mayo de 2004 haber ordenar el recurso a estos mismos métodos contra detenidos iraquíes. La petición de ACLU puede leerse en inglés en:
www.aclu.org/SafeandFree/SafeandFree.cfm?ID=17866&c=206
4. Disponible en inglés asimismo en la web de ACLU:
www.aclu.org/rumsfeld
5. Además de los tres principales centros de detención estadounidenses en Iraq, donde se encuentran encarcelados hasta 10.000 acusados de vínculos con la resistencia, el Ejército de EEUU mantiene en innumerables centros militares a millares de detenidos temporales, sobre los que se practicaría igualmente torturas y vejaciones, como demuestran los documentos referidos por la ACLU. Véase en IraqSolidaridad:
EEUU amplia los centros de detención en Iraq ante el incremento de presos acusados de relación con la resistencia
6. En el documento original, "detenido" o "detenidos".

English Texto original

English World Socialist Web Site

EEUU amplia los centros de detención en Iraq ante el incremento de presos acusados de relación con la resistencia

CEOSI | www.nodo50.org/iraq | 2005