Index | Informes 2004-2005

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Las organizaciones de Faluya remiten sendos informes sobre la violación de derechos humanos durante el asalto y ocupación de Faluya y la situación de los refugiados de esta ciudad

Centro para los Derechos Humanos y la Democracia de Faluya

Faluya, 14 de enero de 2005
Uruknet.info, 25 de febrero de 2005
IraSolidaridad (www.nodo50.prg/iraq), 8 de marzo de 2005
Traducción para IraqSolidaridad de Sinfo Fernández y Paloma Valverde

"Resulta muy duro describir todo lo ocurrido en Faluya durante los últimos dos meses; brevemente: la destrucción deliberada de toda la ciudad por parte de las fuerzas de ocupación estadounidenses, las torturas a sus civiles, la imposibilidad de hacer llegar alimentos y medicinas, la matanza de heridos, son algunos de los hechos que representan los crímenes más horribles cometidos contra civiles inocentes en la historia reciente, así como graves violaciones del derecho internacional humanitario."

Asalto estadounidense al Hospital Central de Faluya en noviembre de 2004


Presentación

Carta del pueblo de Faluya a Kofi Annan

Su excelencia Kofi Annan
Secretario General de Naciones Unidas
Nueva York

Excelencia:

A los habitantes de Faluya, así como la mayoría del pueblo iraquí, nos emocionaron sus advertencias sobre las peligrosas consecuencias que acarrearía sobre el entorno político iraquí la
invasión de la ciudad de Faluya. Tuvimos la esperanza de que Naciones Unidas (NNUU) tomara medidas claras para evitar la invasión y la destrucción de la ciudad y el desplazamiento de sus habitantes.

Con nuestra más absoluta sorpresa hacia lo que está ocurriéndole a nuestra pueblo en Faluya, tenemos el honor de remitirle a usted, y a través suyo a la Comunidad Internacional, dos informes. El primero, sobre los crímenes más importantes que han cometido las fuerzas estadounidenses entre el siete de noviembre y finales de diciembre de 2004. El segundo, se centra en la situación humanitaria de los refugiados de Faluya. Esperamos que NNUU y el mundo sean conscientes de la realidad de que los crímenes de guerra y las masacres de civiles fueron perpetradas por las fuerzas de EEUU en Faluya y zonas limítrofes. La comisión de esos crímenes fue ampliamente conocida, pero lo que desearíamos, excelencia, es registrar oficialmente todos ellos. Esperamos también que su excelencia tome, de acuerdo a su autoridad y responsabilidades establecidas en la Carta [de NNUU] y en las leyes internacionales, medidas prácticas transparentes para proteger el derecho de las víctimas y hacer responder a los criminales por sus crímenes internacionales.

Excelencia,

Todo lo que se menciona en estos dos informes está siendo atestiguado honesta y naturalmente por testigos y mediante afirmaciones de médicos, miembros de organizaciones internacionales humanitarias locales e incluso periodistas que estuvieron empotrados con las fuerzas estadounidenses que pudieron estar en la ciudad durante el período antes mencionado, además de pruebas que podríamos contrastar.

Estamos seguros que las organizaciones internacionales tienen muchas pruebas de esas violaciones y crímenes, pero lo que nos asombró fue el dudoso silencio. Además, exigimos a través de su excelencia a todas las organizaciones internacionales que divulguen y difundan todos los informes que posean para cumplir con las responsabilidades que les han sido confiadas por la comunidad internacional. Permanecer en silencio en relación con tales crímenes y graves violaciones será visto como una participación en ellos, además de como una mentira a la comunidad internacional en relación con lo que ocurrió en Faluya y en todo el Iraq.

Para finalizar le pedimos, excelencia, que considere esta carta y los [informes] adjuntos como un documento oficial de NNUU y sea entregado a todos los miembros del Consejo de Seguridad. Es el mínimo derecho para la ciudad que ha sido y está siendo todavía masacrada por los invasores estadounidenses.

Faluya 14 de enero de 2005

Por el pueblo de Faluya:

Centro de Estudios de Derechos Humanos y Democracia de Faluya; Comité de Clérigos Islámicos, Sede Central; Consejo Tribus de Faluya, Consejo de 'al-Shura' de Faluya.
Asociación de Ingenieros, Faluya; Frente Nacional de Intelectuales iraquíes, Sede Central. Sindicato de Profesores, Faluya; Asociación de Abogados, sección Faluya; Centro de Conservación del medioambiente y de Protectorados, Faluya; Secretariado de la 'Fatwa' Educación Religiosa, Faluya

Primer Informe

Crímenes cometidos por EEUU en Faluya durante el período comprendido entre el 7 de noviembre y el 25 de diciembre de 2004

Centro para los Derechos Humanos y la Democracia de Faluya

Resulta muy duro describir todo lo ocurrido en Faluya durante los últimos dos meses; brevemente: la destrucción deliberada de toda la ciudad por parte de las fuerzas de ocupación estadounidenses, las torturas a sus civiles, la imposibilidad de hacer llegar alimentos y medicinas, la matanza de heridos, son algunos de los hechos que representan los crímenes más horribles cometidos contra civiles inocentes en la historia reciente, así como graves violaciones del derecho internacional humanitario.

Los ejemplos citados en este informe son una clara evidencia de la derrota moral y política de EEUU de América y de su aliado Gran Bretaña, que han sido capaces de llevar a cabo los más horribles crímenes contra la humanidad. Es aún más vergonzoso que los que postulaban representar al mundo civilizado hayan sido los autores de crímenes semejantes y que incluso sean capaces de jactarse hipócritamente de defender los principios de los derechos humanos y la democracia.

Este informe se centra en algunos ejemplos de las graves violaciones cometidas por las fuerzas estadounidenses en Faluya, de las cuales dan fe los testimonios de muchos testigos, tanto de doctores como de miembros de organizaciones humanitarias que se encontraba en la ciudad durante el período mencionado en el epígrafe, todos ellos han confirmado que se cometieron los crímenes siguientes:

1. El 7 de noviembre de 2004, las fuerzas de EEUU, acompañadas de los denominados guardias nacionales iraquíes [1], tomaron el control del hospital [Central] de Faluya desplegando todos los medios militares de guerra posibles, capturando a sus doctores, atándolos, golpeándolos y pateándolos cuando yacían en el suelo. Durante esa acción, robaron el equipo del hospital y destruyeron los aparatos que no podían llevarse. Al mismo tiempo, detuvieron a todos los pacientes, impidiendo que los enfermos recibieran tratamiento médico mientras que la ciudad estaba siendo arrasada con todo tipo de armas. Es necesario tener en cuenta que es el único hospital público de que dispone la ciudad.

2. Unos días después, el sitiado equipo médico logró abrir un hospital alternativo pero los aviones estadounidenses lo bombardearon, matando a todas las personas que estaban en ese humilde hospital incluidos todos los enfermos, doctores, enfermeras y heridos. A continuación, los denominados guardias nacionales iraquíes destruyeron, con ayuda de los soldados estadounidenses, el único hospital privado de Faluya, robando todo lo que pudieron de su equipamiento médico, dejando la ciudad sin ninguna unidad médica en funcionamiento.

3. Las fuerzas estadounidenses detuvieron y arrestaron a gran cantidad de civiles (especialmente hombres y jóvenes) que permanecían en la ciudad con sus familias. Después de arrestarles (se estimó que eran más de tres mil civiles) de manera humillante, les encerraron en jaulas y obligaron a algunos, en flagrante violación de los principios de los derechos humanos, a trabajar en la limpieza de la ciudad para borrar todas las evidencias de los crímenes estadounidenses. Por otra parte, las fuerzas estadounidenses enviaron a gran número de ellos a las cárceles de Abu Ghraib y Basora (Camp Bucca [2]), donde muchos murieron debido a las condiciones inhumanas en esos dos campos de prisioneros de pésima fama.

4. Muchos testigos han corroborado asesinatos en masa de civiles desarmados después de arrestarlos en el interior de sus casas o de las mezquitas. También murieron muchos al dispararles por la espalda, después de haberles atado las manos, y otros al hacer explotar sus casas con ellos dentro para borrar las acciones criminales cometidas.

5. Aunque no haya un número exacto de las bajas entre civiles, sin duda alguna son miles. El 25 y el 26 de diciembre de 2004, los equipos de emergencia del hospital de Faluya habían recogido 700 cadáveres sólo en seis barrios residenciales (Faluya está conformada por 28 barrios residenciales) entre esos cuerpos 504 eran de niños y mujeres, el resto pertenecían a ancianos y personas de edad madura, todos ellos iraquíes. Un doctor iraquí declaró que esos cuerpos fueron recogidos en la calle, en los tejados de los edificios, en los jardines y bajo los escombros. Los doctores determinaron que ese número de civiles había sido asesinado de forma repulsiva y que habían quemado sus cuerpos con productos químicos, mientras que otros habían muerto atravesados con lanza; encontraron una mujer a la que habían atravesado con una lanza por los muslos, el pecho, la cintura y la cabeza. Las mismas fuerzas estadounidenses anunciaron que había más de 1.200 cuerpos guardados en almacenes frigoríficos. Esto da idea que lo enormes y masivos que fueron los asesinatos de civiles en la batalla de Faluya.

6. Hay claras evidencias de que las fuerzas estadounidenses utilizaron armas químicas en Faluya. Hay testigos que han confirmado que tanto en el barrio residencial de al-Golán como en el de al- Shuhada, las tropas estadounidenses utilizaron ese tipo de armas. En el barrio residencial de al-Askary se encontraron 24 cuerpos convertidos en cenizas con los huesos quemados y negros. Se vio penetrar a soldados estadounidenses en esa zona con máscaras destinadas a la protección frente a armamento químico. Además, los voluntarios que enterraron los cuerpos notaron que algunos de los muertos habían fallecido mientras yacían en sus camas sin haberles disparado, apuñalado o quemado. No hay ninguna duda de que las fuerzas estadounidenses han utilizado de forma masiva bombas de racimo en las zonas residenciales de Faluya. Cada día se arrojaron más de 25 bombas de racimo sobre la ciudad.

7. La mayor parte de los cuerpos encontrados eran de civiles y lo que es evidente es que esos civiles estaban en sitios que confirman que realizaban en esos momentos tareas propias de la vida en el hogar. Está claro que los soldados estadounidenses les condenaron a muerte atacándoles en sus casas. Entre los muertos había un hombre con un cochecito de bebé y dos muchachas encontradas muertas con disparos en la cabeza. En otro lugar se encontró el cuerpo de un anciano sentado en una silla con su bastón para caminar en la mano.

8. Algunos civiles murieron mientras trataban de huir con sus familias, los francotiradores estadounidenses dispararon contra muchos ancianos, mujeres y niños. Esto fue confirmado por algunos periodistas que iban empotrados con las fuerzas de ocupación y que informaron que se dio orden de disparar a todo lo que se moviera mientras las tropas irrumpían en la ciudad.

9. Varios testigos han confirmado también que los tanques estadounidenses pasaron por encima de los cuerpos de muchos muertos y heridos aplastándolos sin piedad ni misericordia. Precisamente los equipos médicos y la organización a la que permitieron entrar en la ciudad confirmaron que no encontraron ninguna persona herida a pesar del bombardeo intenso que se había lanzado sobre la ciudad, bombardeo tan terrible que podría borrar cualquier ciudad de la superficie de la tierra. La pregunta era ¿dónde estaban los heridos? Y la respuesta es que no había heridos, todos habían sido asesinados o aplastados por las cadenas de los tanques o quemados hasta morir.

10. A pesar del trabajo continuado de los equipos de emergencia, aún no se han recuperado todos los cadáveres que había bajo los escombros, ni se pudo llegar a todas las partes de la ciudad para rescatar o recoger los cuerpos deteriorados o desintegrados. Por eso, un olor repugnante se extendía hasta las afueras de la ciudad. Esto prueba lo que todos los ciudadanos han asegurado, que los soldados estadounidenses sentenciaron a muerte a muchas familias mientras invadían la ciudad. Se encontraron cuerpos de civiles en el interior de las casas de todas las edades ­hombres, mujeres, jóvenes, viejos, niños y niñas- a los que se había disparado hasta matarles, especialmente en la zona entre los dos puentes. Además se encontraron cuerpos con las cabezas cortadas y luego clavadas otra vez en los cuerpos. Es importante mencionar que los soldados de EEUU no permitieron a nadie que se llevara los cuerpos a pesar de las súplicas de los ciudadanos.

11. A través de los medios de comunicación se dieron a conocer escenas de cuerpos martirizados y comidos por los perros en las calles de Faluya. Es una evidencia clara de otro crimen más cometido por las fuerzas estadounidenses, que habían dejado los cuerpos abandonados y sin enterrar en las calles y en el interior de las casas. Esta es una prueba tajante de grave violación de todos los valores y leyes de los derechos humanos. Esa espantosa visión conmovería a cualquiera que tuviera conciencia humana, pero no rozó tan siquiera las de Bush, Blair o [la del primer Ministro interino iraquí Iyad] Alawi, ni la de ninguno de los vampiros de su misma calaña.

12. Hasta la realización de este informe, más de 36 mezquitas habían sido destruidas completamente y otras 24 parcialmente. Esto prueba la aversión que tienen contra la religión y los valores de una nación civilizada y su odio ciego contra los símbolos religiosos de Faluya. Una y otra vez la violación del derecho internacional y de las leyes de los derechos humanos.

13. En un intento flagrante de las fuerzas estadounidense de tapar sus crímenes de guerra en Faluya, algunos de los voluntarios que se presentaron para enterrar los cuerpos afirmaron que los soldados impidieron que los periodistas empotrados con ellos tomaran fotos de los cuerpos que se encontraron muertos en sus camas y en algunos lugares que podían plantear interrogantes sobre la forma en que se les había matado. Pudieron tomar fotos sólo cuando esos cuerpos estaban ya metidos en grandes sacos.

14. La destrucción que ha sobrevenido sobre la ciudad es inmensa y espantosa, pero todavía las fuerzas estadounidenses persisten en continuar con los castigos colectivos contra los ciudadanos de Faluya, por ejemplo, a través de la destrucción deliberada de casas residenciales de vacaciones donde sus dueños se habían refugiado fuera de la ciudad.

15. Desde el comienzo de la invasión hasta la actualidad, las fuerzas de ocupación procedieron a desarmar a todas las unidades y departamentos de policía dentro de Faluya, también les quitaron los equipos de comunicación y sus coches personales. Esto supone tanto incentivar los saqueos como el intento de eliminar el papel que las unidades judiciales y de seguridad podían desarrollar para preservar la ley y el orden; también significa un claro propósito de que las fuerzas de ocupación estadounidenses tuvieran que permanecer en la ciudad con la excusa de la falta de seguridad.

16. Varios testigos han confirmado que los denominados guardias nacionales iraquíes robaron y saquearon casas y almacenes utilizando sus coches oficiales. Y que vendieron lo robado en las zonas de los alrededores y en lugares diferentes de Bagdad, y que todo eso fue llevado a cabo con conocimiento y aprobación de las fuerzas estadounidenses y de la autoridad iraquí, como si se les estuviera otorgando una especie de recompensa o botín de guerra.

17. Como se anunció, las fuerzas estadounidenses están aplicando un plan de criminalidad contra los que quieren regresar a la ciudad para ver qué ha sucedido con sus hogares. Tras una larga espera al aire libre y bajo temperaturas muy frías, se les amenaza y tortura, obligándoles a pasar por un largo proceso de recogida de huellas de los dedos de ambas manos y también de las retinas, y sólo entonces se les da una tarjeta especial de identificación donde se detalla que él o ella viven en determinada área residencial. Por tanto, la ciudad se ha convertido en una gran prisión para sus residentes. ¡¡Este es un paso adelante más en el camino hacia la democracia y la libertad y hacia el respeto de los derechos humanos a los que tanto se refiere Estados Unidos!!

18. Además, es obvio que las fuerzas estadounidenses utilizan como escudos humanos a los ciudadanos que vuelven a sus casas tras la continuación de escaramuzas y batallas en varias partes de la ciudad, ya que esas fuerzas aún no controlan, como proclaman, la ciudad.

19. Las fuerzas estadounidenses están distribuyendo anuncios y fotos diciendo que un poder imbatible está dentro de la ciudad, que los ciudadanos deben tener cuidado al acercarse a las fuerzas de la coalición y que cualquier persona que lleve un arma se expondrá a que la maten.

20. Fuentes de las fuerzas estadounidenses informaron que iban a dar 500 dólares a cada familia que regresara a la ciudad. Al mismo tiempo, fuentes gubernamentales iraquíes declararon que iban a compensar a cada familia que hubiera perdido su casa con 4.000 dólares, cuando saben que cada casa cuesta al menos 50.000 dólares; y en esta cifra no se incluye el valor de los muebles y de otras propiedades. Son hechos que suponen una humillación profunda para los ciudadanos de Faluya. Las compensaciones no pueden ser valoradas por los agresores y los traidores, sino que deben ser realizadas por partes neutrales; la compensación deberá ser suficiente para restaurar las cosas a su situación anterior.

21. Si se cuentan las tumbas, no se encuentran más que 300, mientras que las mismas fuerzas estadounidenses anunciaron que habían matado a 1.600 combatientes durante los combates [por la toma] de Faluya. Esto supone que hay enterramientos masivos escondidos a fin de borrar cualquier evidencia de los crímenes cometidos por las fuerzas estadounidenses.

22. Tras haber devastado las casas residenciales en la ciudad, se procedió a incendiar algunas de ellas. Hay testigos que aseguran que, tras la batalla, hubo un número de personas que regresó del área residencial de al-Andalus y que encontraron sus casas intactas, pero al salir de nuevo de la ciudad y regresaron tres días después, esas casas estaban recién destruidas sin razón alguna. Hay testigos que han afirmado también que las fuerzas estadounidenses están haciendo ahora una película en Faluya para mostrar la actuación de sus fuerzas durante la batalla y cómo avanzaron por la ciudad. Para poder hacer esta película hollywoodense han bombardeado y arrasado varias zonas más que estaban ya bajo el control de sus fuerzas, destrozando casas vacías tan sólo para demostrar qué valientes y humanos eran sus soldados. Con ese propósito, llegaron a quemar 20 casas en una sola noche en el distrito de al-Shurta.

Las razones sin justificación alguna que los criminales están esgrimiendo para defender sus crímenes en organismos regionales o internacionales son tan sólo un pretexto para no asumir sus responsabilidades en las graves violaciones y en los crímenes contra la humanidad ocurridos en Faluya y que prosiguen en la actualidad. El pueblo de Faluya pide a todas las organizaciones internacionales, especialmente a la Cruz Roja y al Alto Comisionado para los Derechos Humanos, y a todos los gobiernos que buscan la justicia y la paz y a todos los pueblos del mundo que aman la paz, que ejerzan un papel humanitario a fin de presionar sobre las administraciones británica y estadounidense para que detengan estas masacres y acciones antihumanitarias y a que rechacen el gobierno mercenario instalado por EEUU y Gran Bretaña.

Con este objetivo, demandamos lo siguiente:

1. Que se retiren inmediatamente de la ciudad las fuerzas ocupantes y los denominados guardias nacionales, ya que al haber cometido crímenes de guerra contra los civiles de Faluya su permanencia allí no hace sino crear tensiones, enfrentamientos continuos e intentos de venganza; por tanto, si no se marchan la violencia aumentará. En su lugar, deberán actuar la policía iraquí y las fuerzas de defensa civil de los habitantes de la ciudad o de las zonas de los alrededores.

2. Se deberá liberar inmediatamente a todos los ciudadanos de Faluya detenidos y arrestados que sean inocentes y sobre los que no haya evidencias legales que les condenen y esto deberá hacerse bajo la supervisión de NNUU y de la Alta Comisión de Derechos Humanos.

3. Las organizaciones internacionales humanitarias, bajo la supervisión de NNUU, deberán tomar además medidas efectivas y amplias para hacer frente a la situación de los refugiados de Faluya, que son más de 350.000, y proporcionarles medios esenciales de vida y asistencia médica hasta que se pueda garantizar su regreso seguro a la ciudad, particularmente en las zonas que están sufriendo una grave insuficiencia de servicios tales como atención médica, agua potable y necesidades humanitarias. En el mismo orden de cosas, desarrollar urgentemente una campaña de vacunación, especialmente entre los niños.

4. Convocar y enviar psicoterapeutas para que puedan tratar a las víctimas que sufren trastornos mentales y de ansiedad, e intentar encontrar una solución a los problemas de muchas familias que han perdido al cabeza de familia o a sus niños o a otros de sus miembros; si tales problemas permanecen sin solucionar habrá reacciones violentas y venganzas que se extenderán por la ciudad en contra de sus tradiciones.

5. El retorno de los refugiados deberá ser supervisado y organizado por NNUU, la Cruz Roja y la Media Luna Roja Iraquí, y garantizar que no se cometan nuevos crímenes contra ellos. Esto deberá ir precedido de una amplia campaña para eliminar los escombros y la contaminación a fin de que se pueda asegurar una protección de la salud de todos los civiles.

6. Establecer un fondo especial dedicado a la reconstrucción de la ciudad, que deberá estar supervisado por agencias internacionales especializadas pertenecientes a NNUU y que deberá constituirse con las aportaciones de donantes tanto internos como externos del país. El gobierno de EEUU deberá pagar compensaciones completas y adecuadas a los ciudadanos de Faluya para cubrir todos los daños y pérdidas sufridas como resultado de su invasión y ocupación de la ciudad.

7. Activar la formación de comités internacionales de investigación independientes que no tengan lazos ni con las autoridades ocupantes ni con el gobierno provisional iraquí, para investigar junto a otras organizaciones internacionales los crímenes cometidos en Faluya, buscar a las personas desaparecidas y averiguar dónde están los cuerpos de los muertos, todo esto en cooperación con el fiscal del Tribunal Criminal Internacional.

8. Todos aquellos que hayan cometido crímenes de guerra en Faluya deberán ser comparecer, de acuerdo con el Derecho Internacional, ante tribunales criminales internacionales.

9. Posponer las elecciones que se van a celebrar hasta que la retirada de las tropas ocupantes garantice su legitimidad. La grandiosa resistencia de Faluya es un ejemplo humano magnífico, cuyos resultados trascenderán Iraq y servirán para toda la humanidad. Estamos seguros de que toda la gente honesta y decente del mundo y del mismo EEUU apoyará nuestras demandas para poner fin a tantos crímenes y violaciones. De otra forma, si nos limitamos a callar y mirar por encima estos actos se repetirán en otras partes del mundo.

Es más importante que nunca que NNUU y las organizaciones internacionales tomen medidas en conformidad con sus obligaciones y responsabilidades para exponer todos los crímenes que las fuerzas estadounidenses han cometido en Faluya y no tratar en pie de igualdad al verdugo y a la víctima.

Invitamos a la comunidad internacional para que pida también a las organizaciones internacionales (principalmente a la Cruz Roja) que den a conocer todos los informes que poseen sobre los crímenes mencionados. La transparencia requiere que la comunidad internacional disponga de estos informes y que no se guarden para compartirlos tan sólo con los verdugos.

Esperamos, finalmente, de todas las personas honestas que distribuyan ante la comunidad internacional la información sobre los crímenes cometidos en la forma más amplia posible. Es el derecho más elemental de la ciudad que ha sido, y continúa siendo, masacrada por los invasores estadounidenses.

Segundo Informe

La trágica situación humanitaria de los refugiados de la ciudad de Faluya

CDHDF

Este informe supone tan sólo una breve aproximación a algunas de las situaciones y sufrimientos que la invasión estadounidense está causando a los refugiados de la ciudad de Faluya. Remitimos este informe al secretario general de NNUU, al Comité Internacional de la Cruz Roja, al Alto Comisionado para los Derechos Humanos y a todas aquellas organizaciones internacionales que deben ejercer sus responsabilidades con respecto a esta cuestión.

El número de refugiados alcanza en estos momentos la cifra de 35.000. La mayor parte de ellos están viviendo en zonas cerca de Faluya, tales como al-Saqlawiya, la ciudad turística de al-Habbaniya, el complejo de al-Ameriya, el campo de al-Habbaniya, al-Jaldiyad, al-Karma, Jan Dhasi y algunos otros lugares que rodean Faluya, mientras que muchos otros han llegado hasta la cercana provincia de al-Anbar y a Bagdad [3].

Los refugiados se han establecido al azar en sitios que son inadecuados para vivir. En realidad, hay más de 6.000 familias viviendo en la zona de al-Karma y unas 2.5000 familias en el complejo de al-Ameriya, con una densidad de unas 25 a 30 personas en cada piso.

Vamos a dar dos ejemplos de la situación real de los refugiados:

Situación en al-Saqlawiya

Más de 4.500 familias, integrando a más de 18.000 refugiados (algunos de ellos habitando en casas de familiares), están ahora viviendo en colegios, campamentos, determinados establecimientos gubernamentales, comisarías y granjas de pollos. 60 familias están viviendo en la escuela secundaria de al-Saqlawiya, 34 en un campamento cercano de tiendas de campaña, 25 en una guardería, siete en la comisaría de al-Saqlawiya y 35 en el distrito de al-Shuhada'a. Resumen de la situación:

1. Los movimientos masivos de inmigración se produjeron a principios de noviembre de 2004 cuando comenzó el asedio y los fuertes bombardeos sobre Faluya. Cuando entraron en la ciudad, el día 8 del citado mes, las tropas estadounidenses cerraron todas las carreteras que rodeaban la zona y pusieron la ciudad bajo absoluto estado de sitio, actuación que dio origen a una situación muy trágica y peligrosa debido al agotamiento de productos alimenticios, disparándose los precios de éstos por las nubes. Mientras tanto, los alimentos donados por los residentes de al-Saqlawiya y otras organizaciones sólo alcanzaron a cubrir las necesidades del 40% de los refugiados.

2. Sorprendentemente, el ministerio de Comercio no llevó a los refugiados su cuota mensual de alimentos [4], a pesar del hecho de que todos ellos estaban oficialmente registrados en el programa del ministerio. Desde entonces, no han recibido la ración de alimentos correspondiente a los meses de septiembre, octubre y noviembre. El ministerio ha distribuido las raciones de los habitantes de al-Saqlawiya, pero no la de los refugiados de Faluya que están viviendo con ellos o en las proximidades.

3. Según los doctores de la zona, el ministerio de Salud no quiso proporcionar atención médica al inmenso número de refugiados. Esto ha llevado a una catástrofe humanitaria que ha causado la muerte de muchos refugiados que no encontraron ni el más elemental y necesario tratamiento médico, aunque tales servicios siempre habían sido muy humildes y escasos. Además, el equipo médico que existe es totalmente insuficiente para poder hacerse cargo incluso de las necesidades de los mismos habitantes de al-Saqlawiya, imposible atender también las nuevas llegadas de refugiados. Como consecuencia, las epidemias se han propagado conformando una situación muy grave.

4. Se han propagado enfermedades tales como diarrea, erupciones en la piel, sarna e infecciones (inflamaciones) como asma y otras enfermedades crónicas. Además, en la zona donde los refugiados han inmigrado no hay hospitales en funcionamiento. Los otros hospitales están lejos, a más de 50 kilómetros hacia Bagdad o hacia al-Ramadi, la capital de la provincia de al-Anbar.

5. El gran número de sitios con refugiados que están lejanos unos de otros, la falta de fuel y la interrupción del transporte han afectado negativamente las actividades de los servicios médicos.

Situación en la ciudad turística de al-Habbaniya

Más de 1.553 familias han inmigrado la ciudad turística de al-Habbaniya, suponiendo unas 12.500 personas, sin contar a unos 5.000 niños menores de cinco años que tienen una necesidad urgente de recibir leche. La mayoría de ellos están viviendo en las instalaciones de la ciudad y también en lugares inadecuados que no han sido preparados para vivir en ellos, tales como garajes, almacenes, pequeñas tiendas de campaña y otros lugares insalubres. La ciudad de al-Habbaniya dispone de 580 casas, que se han convertido en una cárcel abierta en la que nadie cuenta con otra alternativa para poder marcharse.

Podemos resumir los sufrimientos de los refugiados en las siguientes situaciones:

1. Debido a la carencia de sitio suficiente, encontramos 3-4 familias viviendo en el mismo lugar; con una media de más de 13 personas alojándose por habitación, o cinco personas viviendo una pequeña tienda de campaña; se necesitan con urgencia unas 140-200 tiendas más.

2. Ni las organizaciones humanitarias ni los departamentos gubernamentales ofrecieron apoyo paralelo en el volumen necesario, solo el Comité de la Cruz Roja instaló una pequeña purificadora de agua para asegurar agua para beber; antes los refugiados estaban utilizando el agua salada de un lago vecino.

3. El frío invierno, que ha registrado temperaturas de bajo cero, combinado con una nutrición mala y contaminada, han causado muchas enfermedades sobre todo entre los niños.

4. La escasez de fuel (la ración para cada familia es de medio litro al día) y el tiempo glacial dispararon los precios del fuel por las nubes; por ejemplo, el precio del petróleo alcanzó los 750 dinares iraquíes, lo que equivale a veinte veces su precio normal.

5. La mayoría de las personas están sin empleo desde hace tres meses; sus ahorros se han terminado; muchos de ellos han empezado a vender sus pertenencias para poder comprar comida. Ni una sola institución gubernamental les ofreció ayuda, ni una sola organización local o internacional les ha donado ayuda alguna. Esta situación ha sido silenciada.

6. La escasez de ayuda humanitaria, especialmente de alimentos, ha obligado a los ciudadanos y a los refugiados a comprar la comida a precios altísimos.

7. Ni un solo funcionario gubernamental había visitado a los refugiados ni el ministerio de Comercio les había ofrecido ración alguna ni apoyo que les permitiera sobrevivir a lo largo de los últimos tres meses.

8. Varios doctores han denunciado que el ministerio de Sanidad no ofreció ayuda médica, y han afirmado que el mismo Ministro de Salud interfirió personalmente para impedir y estorbar que dicha ayuda pudiera llegar a los refugiados. Ni siquiera se podían conseguir inyecciones y se veían obligados a transportar a las personas enfermas hasta Bagdad, que está a 55 kilómetros. Como consecuencia, varios ancianos enfermos murieron por el camino. Es innecesario señalar que la comida y el agua contaminadas, junto a la carencia de servicios médicos, aumentará la tasa de mortalidad. Según un informe del Creciente Rojo Iraquí, esta organización ha sufrido una disminución de un 70% en la distribución logística de sus productos médicos.

Objetivos

Debido a la implacable destrucción que se ha infligido a la infraestructura de Iraq y a la mayor parte de las casas de los refugiados de Faluya, un gran número de ellos va a tener que permanecer en tal condición durante un tiempo muy largo.

En la actualidad muchos de ellos se han visto obligados a regresar a los lugares de los que habían inmigrado originalmente tras contemplar la inmensa destrucción (24 diciembre 2004) causada a sus hogares por las fuerzas de ocupación estadounidenses. Todos ellos indican que por el momento es imposible reinstalarse en Faluya en un futuro próximo. Esta situación catastrófica necesita procedimientos urgentes para solucionar los problemas. Entre estas soluciones estarían:

1. Enviar urgentemente grandes cantidades de ayuda alimenticia, leche y medicinas suficientes para atender las necesidades del gran número de refugiados.

2. Preparar alojamientos adecuados y equipamiento subvencionado para las necesidades esenciales, tales como instalar purificadoras de agua, agua potable y clínicas para cuidados sanitarios.

3. Obligar a que se llegue a un acuerdo para que el ministerio de Comercio proporcione las raciones de alimentos mensuales para aquellas familias que lo necesiten.

4. Establecer centros de coordinación de organizaciones internacionales en las zonas donde viven refugiados, para impedir cualquier provocación a los refugiados por parte de las tropas estadounidenses.

5. Establecer hospitales de campo móviles con equipamiento quirúrgico, empezar campañas de vacunación para prevenir la extensión de enfermedades contagiosas y de transmisión y emprender una campaña de vacunación integral para los niños de todas las categorías de edad.

Faluya, 14 de enero de 2005

Notas de IraqSolidaridad:

1. Referencia a los miembros del nuevo Ejército iraquí, en el asalto a Faluya mayoritariamente miembros de las milicias kurdas de UPK y PDK y de la organización confesional ad-Bader, vinculad a Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq.
2. Véase en Rebelión:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=12142
3. Referencia a la cartilla de aprovisionamiento puesta en marcha en el verano de 1990 por el depuesto gobierno iraquí un vez aprobado por el Consejo de Seguridad de NNUU el régimen de sanciones tras la invasión de Kuwait por Iraq. Vigente con modificaciones hasta el día de hoy, le corresponde al ministerio de Comercio el control y distribución de los productos que incluye.
4. Sobre la situación de los refugiados de Faluya léase asimismo las dos crónicas de Imán A. Jamás en IraqSolidaridad:
Campamento de refugiados de Ein Tamor: tristes historias de la continua tragedia de Faluya - Extraños sucesos en Faluya e Imán Ahmad Jamás: Los refugiados de los campamentos de Ahmad bin Hashim y Rahaliya - Salam Ismael: Faluya: Por fin, la verdad

La Campaña Estatal contra la Ocupación y por la Soberanía de Iraq ha puesto en marcha una campaña de ayuda sanitaria para la reconstrucción hospitalaria de Faluya y de asistencia de emergencia a sus refugiados: Iniciativa de apoyo material a la población iraquí - Campaña de emergencia de ayuda sanitaria a la población de Faluya

Imán Ahmad Jamás: Los refugiados de los campamentos de Ahmad bin Hashim y Rahaliya
- Salam Ismael: Faluya: Por fin, la verdad

Informe sobre la sanidad en Iraq en 2004 (20 páginas, 61,5 K)

CEOSI | www.nodo50.org/iraq | 2005