
| Index | Documentos 2006 |
|
|
'La ocupación es ilegal y no puede sobrevivir por la comisión de nuevas atrocidades' IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 30 de diciembre, 2006 Traducido para IraqSolidaridad por Paloma Valverde Reproducimos aquí algunos fragmentos relevantes de la declaración realizada anoche, antes de la ejecución del presidente Sadam Huseín, por miembros del Tribunal BRussells* "La ocupación es ilegal y no puede sobrevivir por la comisión de nuevas atrocidades" [...] El tribunal, orquestado por EEUU, que sentenció al Presidente Sadám Huseín no tiene fundamento legal. [...] El Presidente Sadam Huseín es un prisionero de guerra cuya situación está protegida por la legislación internacional [1]. Además, es el presidente legítimo de la República de Iraq. La ocupación estadounidense no puede ejecutarle legalmente. Sadam no puede ser ejecutado legalmente según la constitución de Iraq de 1990, que sigue vigente a pesar de la imposición ilegal de una constitución iraquí permanente escrita por Estados Unidos [...] Que EEUU invadiera ilegalmente Iraq y estableciera un proceso político ilegal y un gobierno iraquí colaboracionista sólo agrava la violación de los derechos personales y de soberanía del presidente Sadam Huseín y la afrenta al conjunto de Iraq. [...] La invasión de la República de Iraq, liderada por EEUU, fue ilegal y no puede legalizarse por la ejecución del legítimo presidente de Iraq. La ocupación es ilegal y no puede sobrevivir por la comisión de nuevas atrocidades. La burla de la Ley El Tribunal Supremo iraquí que firmó la sentencia de muerte del presidente Sadam Huseín es una farsa no sólo porque está sustentado en la ilegalidad (los poderes ocupantes, de acuerdo con la legalidad internacional, tienen expresamente prohibido modificar el sistema judicial de los estados ocupados [2]); el juicio en sí mismo destaca en la historia judicial por el alto número de irregularidades del proceso y por las violaciones del derecho internacional. Esas violaciones incluyen, a menudo con efectos permanentes, la imposición estadounidense de la cesura en los procedimientos judiciales; la ocultación de pruebas a la defensa; la expulsión de la sala a los abogados de la defensa y el arresto domiciliario de los abogados defensores; el impedimento a que el equipo de abogados defensores tuviera comunicación con sus defendidos; la increíble falta del imparcialidad de los jueces del tribunal; la abierta interferencia política en la selección de los miembros del tribunal y los prejuicios del tribunal, así como las declaraciones del mismo mediante declaraciones realizadas por reconocidas figuras políticas, incluyendo a George Bush, declarando el avance hacia, o exigiendo, la ejecución; la sustitución de cuatro de los cinco primeros jueces elegidos; la falta de igualdad de medios entre la fiscalía y la defensa; la no aceptación de pruebas clave de la defensa, especialmente las mociones que discutían la competencia y la legalidad del tribunal; las violaciones de los principios básicos de un juicio justo y lo establecido por la ley internacional humanitaria [3]; la violación de la ley iraquí [4]; la intimidación de testigos; la imposibilidad de garantizar la seguridad de los abogados defensores, lo que ha costado la vida a tres de ellos. El Tribunal Supremo iraquí, creado por Paul Bremer, nunca ha sido nada más que un tribunal títere dirigido por EEUU. La verdad sobre este tribunal Desde el primer día, este tribunal no ha sido más que una cortina de humo; un intento de establecer un velo de legalidad a la invasión ilegal de un estado soberano. Desde el primer día, la conclusión final, la ejecución ilegal del legítimo presidente iraquí, ha sido un hecho. La única cuestión era cuándo. Como termina 2006, EEUU está desesperado: la derrota militar sobre el terreno, la larga derrota política y moral. La ocupación está preparando inaugurar el año 2007 con un bombardeo de atrocidades, que incluye, el asesinato del legítimo presidente de Iraq. Esto, como el resto de las atrocidades cometidas por EEUU en Iraq, no conllevará que EEUU y sus criminales aliados impongan en Iraq un futuro que es contrario a los intereses fundamentales del pueblo iraquí. [...] Los Estados están obligados a proteger la legalidad internacional y a enfrentarse a los actos que la menoscaben. La legalidad internacional es el árbitro y el último garante de la paz en el mundo. Cuando los Estados no pueden, o no consiguen, protegerla, o cuando actúan con determinación para destruirla, es obligación de los ciudadanos de cualquier parte oponerse a la tiranía global mediante la acción directa. [...] La ejecución de Sadam Huseín constituye un crimen de guerra contra un individuo y contra un Estado [y] presta una ilusión de legalidad a actos ilegales, tanto a la ejecución del legítimo presidente de Iraq como a la invasión y a la destrucción de Iraq. La ejecución de Sadam no sería más que una declaración de la muerte del derecho internacional perpetrada por el gobierno criminal de Bush y sus aliados. Si la ejecución del presidente Sadam Huseín no lleva a una guerra internacional o global, sí siembra sus raíces [...]
Notas: 1. En enero
de 2004, el gobierno estadounidense reconoció oficialmente
al presidente Sadam Huseín su condición de prisionero
de guerra. Según el artículo 3 de la IV Convención
de la Haya de 1907, "[...] las fuerzas armadas de las partes
en conflicto pueden ser combatientes y no combatientes. En el
caso de captura por parte del enemigo, ambos [combatientes y
no combatientes] tienen derecho a ser tratados como prisioneros
de guerra. La III Convención de Ginebra, relativa al tratamiento
de los prisioneros de guerra de 1949, ampara los derechos humanos
en lo relativo a la seguridad de la persona, al respeto a su
privacidad, al tratamiento humano y a un juicio justo. A la luz
de la legalidad internacional, no se puede establecer ningún
procedimiento que afecte de forma negativa a los derechos de
las personas. (Véase el artículo 7 de la IV Convención
de Ginebra relativa a la protección de los civiles en
tiempos de guerra). |
English Texto original completo ![]() Declaración de 'Workers
World' (EEUU) sobre la sentencia contra Sadam Husein Ninguna legitimación
de los ocupantes y de las instancias creadas bajo ocupación El juicio a Sadam Husein
*Abdul Ilah Albayaty (miembro del comité asesor del Tribunal BRussells), Ian Douglas (miembro del comité asesor del Tribunal BRussells), Hana Albayaty (miembro del Comité ejecutivo del Tribunal BRussells), Dirk Adriaensens (miembro del Comité ejecutivo del Tribunal BRussells) e Inge Van De Merlen (miembro del Comité ejecutivo del Tribunal BRussells) |
|
|