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Testimonio de un profesor iraquí*

Defender la identidad colectiva frente al sectarismo

"Luchamos pacientemente para mantener los valores académicos y laicos dentro de la universidad"

Bagdad, noviembre de 2006
IraqSolidariadd (www.iraqsolidaridad.org), 14 de diciembre, 2006
Traducido para IraqSolidaridad por Beatriz Morales

"Los civiles iraquíes siguen luchando para mantener su identidad colectiva en un lugar donde las milicias y los estúpidos políticos siguen fabricando esta violencia innecesaria. Éste es un momento histórico muy poco común, en el que la comunidad está psicológicamente unificada mientras que factores políticos irracionales la llevan a la fuerza a su desmoronamiento. Lo que está ocurriendo es una ofensiva temporal resultado del colapso de la ocupación estadounidense. Quizá lleve un tiempo, pero al final nuestro tejido social demostrará su solidez."

Estudiantes en la universidad de Bagdad. Tras ellos, un cartel con los nombres de docentes asesinados (Foto Samir Mizban)

Ayer llovió a mares en Bagdad. Nuestra facultad y muchas zonas de Bagdad (especialmente las pobres y desfavorecidas) estaban cubiertas de agua casi estancada. Tuve que andar por medio de charcos de agua embarrada simplemente para salir de la facultad y volver a casa. Esto no es nuevo desde la Guerra del Gofo de 1991, cuando fue destruido el sistema de alcantarillado [1] y quedó sin arreglar -y así sigue. Imaginemos esta deprimente escena: cientos de catedráticos, profesores y alumnos andan silenciosamente entre charcos de agua sucia bajo un nubloso cielo gris cargado de lluvia, simplemente porque son iraquíes y tienen que perder su dignidad de distintas maneras todos los días como un módico precio a pagar en beneficio de los planes de globalización.

A pesar de todo, todavía creo firmemente en lo que Hemingway decía en El viejo y el mar: "Se puede destruir al Hombre, pero nunca derrotarlo".

He vivido toda mi vida en Iraq balo el terror y la tiranía, así que no creo que nadie pueda documentar esta verdad salvo aquellos que la viven. Lo que ocurre en Iraq es mucho más que [una cuestión de] valoración e imaginación. Nosotros, iraquíes, estamos acostumbrados a ser víctimas y rehenes por razones nada evidentes. Somos supervivientes a diario. Hemos desarrollado una verdad muy dialéctica: "Aunque ellos, fascistas y estadounidenses, consiguieron destruir todo lo que hay vivo en nosotros, en realidad no han destruido nada vivo. Hemos perdimos para siempre el placer de la vida, pero todavía conservamos y mantenemos muchos significados trascendentes de la vida".

No rendirse

Estoy escribiendo [en el ordenador] con la ayuda de un generador pequeño, ruidoso y que echa humo, con una luz que va languideciendo. En Bagdad no hay electricidad de entre 18 y 20 horas al día. Me siento muy desfavorecido y perseguido, ¡pero no me rendiré nunca!

Empecemos por el principio: en el momento del dramático desmoronamiento del régimen baazista, en abril de 2003, se empezó a desarrollar, especialmente en la universidades y en otras instituciones culturales, un prometedor movimiento progresista civil, cuyo objetivo era restaurar la libertad, la justicia y los derechos civiles. Pero inmediatamente, y de forma continuada hasta ahora, los estadounidenses empezaron a bloquear esta corriente racional con la adopción de la siguiente política de:

- Animar a dirigentes de grupos y partidos religiosos (de diferentes sectas) a ser políticos influyentes, sin tener en cuenta su ignorancia, egoísmo e intransigencia; paralelamente, descartando las tendencias laicas (liberales, socialistas, tecnócratas, etc.).

- Fabricar el terrorismo dentro de Iraq (el terrorismo religioso no tiene arraigo en nuestra sociedad ilustrada, ni siquiera entre los grupos religiosos). Los estadounidenses dieron luz verde a los gobiernos de Irán, Siria y Arabia Saudí para exportar miles de auténticos terroristas [de corrientes confesionales] [2] con el cerebro lavado, que no tenían la menor idea acerca del tejido social e intelectual de la sociedad iraquí.

- No hacer nada para detener (cuando no estaban implicados en ellos) los asesinatos planificados de doctores y académicos brillantes [3].

- Provocar constantes crisis de grandes cortes de electricidad, de suministro de agua y de combustible.

Esta sutil estrategia, unida a consignas democráticas, ha logrado:

- Dividir la identidad iraquí en varias sub-identidades débiles y enfrentadas (sectarismo y etnocentrismo).

- La ausencia de una voz colectiva humanista racional, que se sustituye por sentimientos primitivos, pre-estatales.

- Mantener a la gente ocupada con sus necesidades psicológicas y de seguridad (sin tiempo para pensar o protestar).

- Transformar la energía social, que se debería encauzar a restaurar la justicia, la libertad y la dignidad humana, en motivos de violencia y agresión contra enemigos imaginarios.

De esta forma, el resultado final es muy conocido (no hay nada nuevo bajo el sol): otra vez la vieja historia de cómo el capitalismo explota y humilla al hombre y succiona la sangre del pueblo, únicamente para acumular nueva riqueza mítica. Los estadounidenses son muy pragmáticos, crueles y fieles a este principio. Pero el problema es ¿por qué este mundo iluso (excepto una elite consciente) no se quiere despertar?

Iraq no es una 'invención' británica

Iraq, como nación, no es una "invención artificial" de los británicos. Iraq es una de las sociedades más antiguas de la Historia. Cuando los británicos ocuparon el país, ayudaron (sin proponérselo) al pueblo iraquí a restaurar su identidad social tras largos siglos de tiranía turca, y poco a poco fue logrando la independencia como un país unificado de múltiples grupos étnicos, religiones y comunidades, igual que muchas otras naciones en el mundo. Entre nuestro pueblo existe un sentimiento muy fuerte de identidad iraquí -claro patriotismo. Tenemos memoria social, folklore, arte, canciones, arquitectura y movimientos políticos comunes. La mayoría de las familias y de las tribus iraquíes están formadas por varias étnias y comunidades [religiosas].

En cada barrio de Bagdad se pueden encontrar mezquitas al lado de iglesias. Es muy normal que un hombre de la comunidad shií se case con una mujer de la sunní, y viceversa. También hay casos de matrimonios entre musulmanes y cristianos. Esta tolerancia estaba ampliamente extendida incluso entre personas religiosas.

Como se ha dicho, la tragedia y la crisis de identidad iraquí empezó con la ocupación estadounidense de 2003, específicamente cuando la autoridad estadounidense impuso un Consejo de Gobierno iraquí [en 2003] establecido según criterios sectarios, no según la participación de los movimientos políticos, culturales y civiles progresistas y laicos [4].

Los estadounidenses insistieron en iniciar esta peligrosa tradición, que era desconocida en nuestra historia política moderna. Nuestro pueblo es una víctima muy consciente que se da cuenta perfectamente de este juego sucio (Sangre por petróleo), pero no puede hacer nada frente a la violenta estrategia estadounidense.

La mayoría de nuestro pueblo es pacífico, culto, está motivado para adoptar valores laicos normales. Les gusta, y están orgullosos, de su identidad popular principal: la "identidad iraquí."

Optimismo, pese a todo

A pesar del crimen absoluto cometido en Iraq, todavía me siento optimista y muchas otras personas también. Creo que nuestro tejido social resistirá durante mucho tiempo esta conspiración y que nunca se rendirá fácilmente. ¡Somos una comunidad unificada culturalmente, no tribus en el desierto!

Estoy de acuerdo en que existe un grave peligro de que el pueblo iraquí pueda incorporar este tipo de perspectiva étnico/religiosa a su forma de pensar. Pero, al mismo tiempo, existe una resistencia colectiva internacional evidente contra este tipo de pensamiento. Me doy cuenta (en tanto que profesor de universidad) de que los alumnos (independientemente de sus orígenes) se vuelven más insistentes con la palabra iraquí en las discusiones y conversaciones. Además, tratan de evitar otros términos étnicos o religiosos, o los menosprecian. Nadie puede imaginar las condiciones que tenemos en la universidad: estudiando y haciendo exámenes con explosiones a nuestro alrededor. Con todo, mis alumnos y alumnas me sorprenden continuamente con sus inteligentes respuestas científicas, como si estuvieran viviendo en condiciones normales e ideales. Sus respuestas refuerzan mi creencia en el inmortal espíritu iraquí.

Bagdad

Nuestras condiciones de vida en Bagdad se hacen más peligrosas día tras día. Los enfrentamientos se producen en todas partes, incluso por las calles que rodean nuestra facultad. Para dar una idea, imagínense la situación. Nos encontramos en el complejo de la Universidad de Bab al-Moadham (Bagdad central, donde está el campus de la antigua Universidad de Bagdad [5]), rodeados completa y diariamente por cinturones de fuego producto de las bombas, de los coches bomba, de los enfrentamientos casi diarios con armas ligeras entre diferentes grupos y escuadrones de la muerte. Por ejemplo, en la lucha sectaria en la zona de al-Fadhil (cerca del complejo universitario), durante los tres últimos meses, las fuerzas de seguridad iraquí y las estadounidenses realizaron incursiones en la zona y convirtieron Bab al-Moadham en un verdadero campo de batalla. Un número desconocido de civiles y de estudiantes murieron, las balas atravesaron las pareces y en repetidas ocasiones los cristales de las ventanas de nuestras oficinas se hicieron añicos. Cuando entramos o salimos de la Facultad siempre nos tenemos que esconder, o nos tenemos que ocultar temporalmente, o escapar por las puertas traseras para huir de los enfrentamientos que con frecuencia llegan hasta las puerta de la facultad. El camino de casa a la Facultad y viceversa es una absoluta aventura, en la que cada uno de nosotros se enfrenta solo a su destino en una prueba filosófica diaria infinita sobre el significado de una vida arrancada y de una muerte absurda.

Han asesinado o amenazado a muchos de nuestros colegas académicos, a menudo a manos de desconocidos. A otros, los han insultado o aterrorizado estudiantes islámicos llenos de prejuicios. Hace dos meses algunos desconocidos armados asaltaron el campus, desde la puerta de Bab al-Moadhem, apoyados por los guardas de la Universidad, lo que no era la primera vez que sucedía. Deambularon por los pasillos y aulas de la facultad, gritando, llamando por su nombre a algunos profesores cuyo nombre leían en una lista que llevaban en la mano, amenazándolos de muerte si aparecían por la facultad. Esta agresión fue peor de la Facultad de Lenguas, que estuvo cerrada las dos semanas siguientes. Muchos cargos administrativos dimitieron tras ser amenazados abiertamente. Quizá estas actividades no se clasifiquen como asesinatos, pero ofrecen una imagen resumida de la gravedad de la amenaza física, la humillación y la matanza cerebros a la que actualmente se exponen los profesores universitarios iraquíes. Pero seguimos luchando tranquila y pacientemente para mantener lo que se pueda mantener de los valores académicos y laicos dentro de la universidad.

Además del asesinato físico, la campaña de asesinatos contra los cerebros iraquíes adquiere muchas formas: el bloqueo científico impuesto en nuestras casi cerradas bibliotecas universitarias; el control de los grupos religiosos sobre los organismos directivos de las universidades, el aterrorizar a los profesores mediante amenazas orales y escritas, obligándolos al silencio, al aislamiento y al exilio, además de la horrible corrupción [6]. Por ejemplo, durante los tres últimos años, el ministerio de Educación Superior anunció decenas de becas de doctorado en distintas universidades árabes y occidentales; no pude obtener ninguna de ellas a pesar de ser el primero en la Facultad (tengo los títulos más altos), en mi licenciatura y master (obtuve sobresaliente en ambos, lo que según el sistema educativo iraquí significa que tengo más de 90 en un baremo de 100). Como profesor se me considera uno de los más distinguidos: las becas a menudo van a parar a personas que no tienen nada que ver con el medio académico y que no tienen ningún tipo de mérito académico.

Luchar por la identidad colectiva

Los civiles iraquíes siguen luchando para mantener su identidad colectiva en un lugar donde las milicias y los estúpidos políticos siguen fabricando esta violencia innecesaria. Éste es un momento histórico muy poco común, en el que la comunidad está psicológicamente unificada mientras que factores políticos irracionales la llevan a la fuerza a su desmoronamiento.

El pueblo iraquí es pacífico, homogéneo y tiene una mentalidad abierta (en general). Por tanto, lo que está ocurriendo ahora es una ofensiva temporal resultado del colapso de la ocupación estadounidense. Quizá lleve un tiempo, no se sabe cuánto, quizá seamos víctimas de esta locura, pero al final nuestro tejido social demostrará su solidez. Esto no es sólo un deseo; es la predicción de un investigador social.

En momentos como éste me siento más libre (interiormente) porque soy más consciente de cómo nuestros valores racionales, laicos y humanísticos, que adoptamos desde nuestros tempranos comienzos intelectuales, son muy ciertos y brillantes.

Notas de IraqSolidaridad:

1. Durante la denominada Guerra del Golfo de enero-febrero de 1991 contra Iraq, la coalición multinacional daño por valor de 22.000 millones de dólares la infraestructura civil iraquí, según un informe de Naciones Unidas.
2. Arabia Saudí estaría financiando grupos y redes wahabíes (salafistas) sunníes, ultraconservadores, algunas de las cuales basculan hacia Al Qaeda. El motivo, como el de otros gobiernos de países vecinos: frustrar los intentos de EEUU de estabilizar una potencia económica y demográfica, Iraq, competidora en la gestión mundial de la renta petrolífera.
3. Véase en IraqSolidaridad:
Docentes universitarios asesinados en Iraq durante el período de ocupación y Dirk Adriaensens: Profesores iraquíes en zona de muerte: La necesidad de una investigación internacional independiente - Al menos 224 sanitarios han sido asesinados desde el inicio de la ocupación
4. Como ejemplo de ello, el secretario general del Partido Comunista Iraquí, fue contabilizado por los ocupantes para participar en este Consejo como shií, no como representante de un partido político laico.
5. La de al-Mustansiriya, fundada en 1233, una de las más antiguas universidades del mundo.
6. Véase en IraqSolidaridad:
Ali Ayam: Las universidades iraquíes, al borde de la catástrofe

Docentes universitarios asesinados en Iraq durante el período de ocupación

Dirk Adriaensens: Profesores iraquíes en zona de muerte: La necesidad de una investigación internacional independiente

Ali Ayam: Las universidades iraquíes, al borde de la catástrofe

* El autor de este texto, remitido a la CEOSI, es profesor de la Universidad de Bagdad. Oculta su identidad por problemas de seguridad.

 

 

 

 

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