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Carta abierta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 30 de mayo, 2006 Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Felisa Sastre "Creemos que ha llegado el momento de que el CS asuma su responsabilidad, de que discuta a fondo estas cuestiones a la luz de la legalidad internacional, de que consulte con la comunidad internacional, y de que reconsidere sustancialmente, revise o revoque el mandato que le ha concedido a la Fuerza Multinacional." ![]() A los representantes permanentes en el Consejo de Seguridad 19 de mayo de 2006 Querido embajador: La Resolución 1637 exige que el Consejo de Seguridad (CS) revise el mandato de la Fuerza Multinacional en Iraq, a más tardar el 15 de junio de 2006 [1]. La Resolución exige, asimismo, una revisión del Fondo para el Desarrollo de Iraq (FDI) y de las funciones del Consejo Internacional Consultivo y de Control. Le escribimos para instar al Consejo a que lleve a cabo una rigurosa revisión de estos asuntos, de acuerdo con los principios de las leyes internacionales y de la supervisión financiera que la comunidad internacional espera sean aplicados. Como usted sabe, la Fuerza Multinacional ha sido acusada de cometer múltiples y graves violaciones de la legislación internacional, y el FDI y los programas para la reconstrucción lo han sido de corrupción generalizada y mala gestión. Se trata de asuntos de extrema gravedad sobre los que el Consejo tiene que investigar y tomar medidas. Ante la inminente revisión del Consejo, llamamos su atención sobre los siguientes asuntos: 1. Detenciones y cárceles La Fuerza Multinacional ha mantenido a miles de prisioneros iraquíes durante largos periodos sin acusación o juicio [2]. A la gran mayoría de esos prisioneros se les ha negado derechos fundamentales como contactar con abogados y con los miembros de su familia. La Fuerza Multinacional ha rechazado las repetidas peticiones de acceso a las cárceles y a los presos cursadas por organizaciones de derechos humanos [3]. La Fuerza Multinacional, según parece, incluso ha impedido que el Comité Internacional de la Cruz Roja visitara a los presos [4]. Según la UNAMI (Misión de Naciones Unidas para la Ayuda a Iraq), hasta febrero de 2006 la Fuerza Multinacional mantenía a 14.000 prisioneros en cuatro grandes cárceles y en muchos centros de detención locales [5]. La UNAMI también ha informado de que el gobierno de Iraq retiene a unos 15.000 presos [6], y muchas fuentes confirman que se les retiene sin acusaciones ni juicio y, frecuentemente, en condiciones deplorables [7]. A pesar de las numerosas quejas de las organizaciones de derechos humanos y de los funcionarios de Naciones Unidas (NNUU), la Fuerza Multinacional ha continuado con estas prácticas durante más de tres años y ha hecho poco por mitigar las crecientes violaciones llevadas a cabo por el gobierno iraquí en las detenciones. Todos estos hechos constituyen claras violaciones del Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de 1996. 2. Maltrato a los presos y torturas En numerosos de centros de detención y cárceles, la Fuerza Multinacional ha sometido a los prisioneros a tratos crueles, inhumanos y degradantes, considerados por los expertos en derechos humanos como maltrato y tortura. Los guardas e interrogadores de la Fuerza Multinacional han sometido a los presos iraquíes a una serie de maltratos físicos y psicológicos, entre ellos, graves y prolongadas palizas, imposición de capuchas, sumergirlos en agua, obligación de permanecer desnudos, asfixia, descargas eléctricas, amenazas con perros, y otras formas de humillación y exposición al frío durante periodos prolongados [8]. Los casos de tortura en la cárcel de Abú Ghraib son bien conocidos en todo el mundo pero, a pesar de las afirmaciones de la Fuerza Multinacional de que tales prácticas ya se han terminado, fuentes muy fiables indican que el trato ilegal continúa [9]. Amnistía Internacional ha informado recientemente que EEUU mantiene a los detenidos en Iraq en "condiciones que pueden considerarse tortura o maltrato" [10]. Amnistía Internacional asimismo informa que la tortura y los graves maltratos se han convertido en algo habitual en las cárceles y en los centros de detención controlados por el gobierno de Iraq. Según esta organización, la Fuerza Multinacional devuelve a los detenidos a las autoridades iraquíes aunque sus mandos son "plenamente conscientes" [11] de sus deplorables condiciones, lo que constituye una clara violación de la Convención de NNUU contra la Tortura de 1985, la Convención de La Haya de 1907 y la Convención de Ginebra de 1949. 3. Utilización de armas ilegales, indiscriminadas y especialmente dañinas La Fuerza Multinacional ha utilizado de forma indiscriminada de armas especialmente dañinas prohibidas por la legislación internacional o consideradas inaceptables e inhumanas. La Fuerza Multinacional ha utilizado MK-77 [12], un arma del tipo NAPALM, así como municiones con fósforo blanco [13], que han sido utilizadas directamente contra objetivos terrestres en zonas densamente pobladas y en circunstancias en las que, con toda probabilidad, iban a afectar a la población civil [14]. Son armas extremadamente crueles que se adhieren a la carne de las víctimas y les producen quemaduras hasta morir. Actúan también de forma indiscriminada y han reducido a cenizas a muchos civiles inocentes, incluidos mujeres y niños. El Tercer Protocolo de la Convención de NNUU sobre Armas que podrían ser consideradas excesivamente dañinas o tener efectos indiscriminados de 1980 prohíbe su utilización. Durante la invasión de 2003, la Coalición ha hecho uso, asimismo, del uranio empobrecido [15] y de las bombas de racimo [16]. Éstas liberan pequeñas bombas que no detonan y que después causan la muerte y heridas entre civiles y pueden dañar a la población civil al estallar en zonas habitadas. Se cree que el polvo generado por la explosión de bombas de uranio empobrecido causa efectos nocivos para la salud a largo plazo. Muchos consideran que una, o ambas, violan las prohibiciones sobre el uso de armas que causan sufrimiento innecesario y daño indiscriminado incluidas en el Primer Protocolo de las Convenciones de Ginebra. 4. Ataques contra centros de población y tácticas de asedio El CS ha insistido en la protección de la población civil durante los conflictos armados [17]. Sin embargo, la Fuerza Multinacional ha tomado como objetivo repetidamente centros urbanos muy poblados y ha realizado bombardeos aéreos y terrestres con armas pesadas. Además de las dos principales ofensivas contra Faluya en 2004, se han producido ataques contra otras ciudades, entre ellas, al-Qaim, Tal Afar, Samarra y Nayaf. Este tipo de operaciones, que parece que se siguen realizando, han ocasionado muchas víctimas civiles [18] y la tremenda destrucción de las infraestructuras urbanas, convirtiendo en refugiados a un gran porcentaje de la población sólo en el caso de Faluya, unos 200.000 [19]. Según se ha informado, durante esas operaciones la Fuerza Multinacional cortó el suministro de elementos vitales, entre ellos el agua 20] y las medicinas [21] tácticas explícitamente prohibidas por el Artículo 14 del Segundo Protocolo de las Convenciones de Ginebra y violó categóricamente el respeto a la neutralidad de las instalaciones sanitarias [22]. Esas actuaciones están prohibidas en numerosos artículos de las Convenciones de Ginebra de 1949. 5. Irregularidades en el gasto y falta de control del Fondo para el Desarrollo de Iraq En mayo de 2003, el CS creó el Fondo para el Desarrollo de Iraq [FDI] mediante la Resolución 1483, y NNUU, finalmente, transfirió al FDI 9.978 millones de dólares [23]. El FDI recibió ingresos procedentes de cuentas congeladas y de forma regular ingresó los beneficios de las ventas del petróleo de Iraq. Aunque se encontraba bajo el control o la influencia de la Coalición/Fuerza Multinacional una alarmante gran parte de esos fondos ha sido desembolsada pero no contabilizada [24]. Las investigaciones llevadas a cabo por auditores estadounidenses han revelado que muchos contratos han sido adjudicados sin ofertas previas [25]. En algunos casos, las irregularidades identificadas por EEUU y por auditorias internacionales se consideran un auténtico robo [26]. Otras entre ellas contratos con una sola oferta, desaparición de documentos, masivos recargos, comisiones, pagos sin documentar ni explicar han sido denunciadas repetidamente por los auditores, entre ellos los del Consejo Internacional Consultivo y de Control y el Inspector Especial para la reconstrucción de Iraq [27]. En un contrato escandaloso, hecho público hace poco, de las 150 clínicas que se tenían que construir sólo 6 de ellas se habían terminado, con un gasto de 186 millones de dólares [28]. De esta manera, la Fuerza Multinacional ha permitido que florezca un clima de corrupción, con un control y una supervisión ineficaz. Más aún, redes de contrabando están desviando el petróleo de los canales de distribución oficiales y lo sacan del país en grandes cantidades [29], dejando el FDI mermado en sus ingresos y erosionado por la corrupción para hacer frente a las necesidades iraquíes cada vez mayores. La Convención de NNUU contra la Corrupción de 2003, que ha entrado recientemente en vigor, afronta muchas de estas cuestiones. 6. Enorme Fracaso en la protección del Patrimonio Cultural A pesar de las muchas advertencias provenientes de prestigiosos grupos de expertos [30], la Coalición fue incapaz de proteger el incalculable patrimonio cultural iraquí durante las primeras semanas de la invasión y de la guerra. La Biblioteca Nacional fue gravemente dañada por el fuego y muchos de sus archivos se han perdido en su totalidad [31]. Los saqueadores robaron un gran número de piezas importantes del Museo Nacional [32], también dañaron o destruyeron edificios históricos y obras de arte y comenzaron el pillaje indiscriminado de los yacimientos arqueológicos desprotegidos [33]. Posteriormente, la Fuerza Multinacional construyó una base militar en el yacimiento arqueológico de Babilonia, donde se han producido daños irreparables [34]. La Fuerza Multinacional no ha conseguido mejorar la protección de edificios históricos y yacimientos arqueológicos. La reconstrucción y rehabilitación llevadas a cabo por la Fuerza Multinacional han sido inadecuadas pero, por encima de todo, el trágico y evitable pillaje de los lugares arqueológicos de Iraq (que se cuentan entre los más importantes del patrimonio cultural del mundo) continúa [35]. Estas actuaciones están prohibidas por la Convención del Patrimonio Mundial de 1972. 7. Impunidad El imperio de la ley no puede prevalecer en situaciones de impunidad. El CS ha proclamado la importancia del imperio de la ley y del fin de la impunidad como medios para conseguir la paz y la reconciliación [36]. No obstante, la Fuerza Multinacional ha exigido total impunidad para sus fuerzas, para el personal de los servicios privados de seguridad, para los contratistas extranjeros civiles y militares, e incluso para las compañías petroleras que negocian con Iraq [37]. El pueblo iraquí y su gobierno no tienen, en la práctica, recurso legal alguno. EEUU y otros miembros de la Fuerza Multinacional han aplicado medidas legales limitadas en unos pocos casos flagrantes de tortura y de graves actuaciones financieras, pero incluso en el tema de la tortura pocos casos se han investigado a fondo y se han llevado ante la justicia, tal como deja claro un reciente informe de Human Rights Watch, Human Rights First y la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York [38]. Quienes tienen toda la responsabilidad han quedado al margen de la ley. Dado que los funcionarios de la Fuerza Multinacional se amparan en los mandatos del CS (Resoluciones 1493, 1511 y 1546) como instrumentos legales básicos para sus actuaciones, el Consejo tiene una responsabilidad especial en estas prácticas de impunidad. En conclusión, instamos al CS a revisar con rigor y en su totalidad el mandato de la Fuerza Multinacional. Al menos, el CS podría estipular unos comportamientos morales para la Fuerza Multinacional que se ajustaran a las leyes internacionales. Por ejemplo, el CS podría insistir en que los presos sean acusados tras un corto periodo [en prisión preventiva] o liberados; podría ordenar que todas las instalaciones carcelarias fueran accesibles al Comité Internacional de la Cruz Roja y a las organizaciones de derechos humanos; podría prohibir los ataques contra la población civil; podría prohibir el uso indiscriminado de armas especialmente dañinas; podría insistir en la adecuada protección del patrimonio cultural; podría establecer y obligar a un nivel alto de exigencia contra la corrupción y hacerlo cumplir con rigor; podría implantar la prohibición absoluta de los maltratos y de la tortura; y podría explorar vías para acabar con la impunidad. Creemos que ha llegado el momento de que el CS asuma su responsabilidad, de que discuta a fondo estas cuestiones a la luz de la legalidad internacional, de que consulte con la comunidad internacional, y de que reconsidere sustancialmente, revise o revoque el mandato que le ha concedido a la Fuerza Multinacional. Atentamente, Violette Daguerre. Arab
Commission for Human Rights
Notas de los autores y de IraqSolidaridad: 1. Los firmantes
del documento recurren a la denominación otorgada por
el Consejo de Seguridad a las tropas de ocupación de Fuerza
Multinacional, y, como podrá comprobarse a lo largo del
mismo, no valoran en sí mismo el fenómeno de la
ocupación como un acto ilegal resultado de una agresión
militar, sino la actuación de las propias fuerzas internacionales
presentes en el país. [Nota de IraqSolidaridad.] Véase
en IraqSolidaridad: Noticias relacionadas con las tropas
de ocupación en Iraq |
Economía, derechos sociales y situación humanitaria English
Texto original Noticias relacionadas con las tropas de ocupación en Iraq Informe de 'Human Right First' "Tras la alambrada" (I) Informe de 'Human Right First' "Tras la alambrada" (y II) Faluya: uso por EEUU de bombas de fósforo y de fragmentación durante el asalto de noviembre de 2004 Llamamiento urgente para detener las masacres en Talafar |
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