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Ramadi: una nueva Faluya

El bloqueo informativo en Ramadi rivaliza con el del cerco a Faluya de 2004

Dahr Jamail*

TruthOut, 12 de junio, 2006
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 20 de junio, 2006
Traducción del inglés para IraqSolidaridad de Loles Oliván

"De manera similar a Faluya, miles de asustados habitantes de Ramadi están abandonando la ciudad y regresando de nuevo por no poder entrar a Bagdad. Sin tiendas de campaña, alimentos, ni ayuda de ningún tipo que les proporcione el ejército -lo que constituye un crimen de guerra- son abandonados sin nada más que lo que llevan encima y sin tener a dónde ir. Esos refugiados se suman ahora a la terrible cifra de más de cien mil familias desplazadas en el interior de Iraq, la mayoría de las cuales lo son como resultado de las operaciones militares masivas estadounidenses que tienen tendencia a convertir en inhabitables ciudades enteras."

Asalto nocturno a una vivienda en Ramadi por parte de soldados estadounidenses en junio de 2006 (imagen captada con cámara de infrarrojos)

Temerosos habitantes están saliendo apresuradamente de Ramadi tras los ataques que el ejército de EEUU ha estado lanzando contra la ciudad durante meses, junto a tácticas como cortar el agua, el suministro eléctrico y la ayuda médica, la imposición de toques de queda y los disparos de francotiradores y bombardeos aéreos al azar [1]. Esta vez, los iraquíes tienen razón al esperar lo peor: un ataque total sobre la ciudad similar al que se lanzó contra la cercana Faluya.

Siempre se ha considerado que era cuestión de tiempo el que el ejército estadounidense se decidiese a destruir Ramadi, capital de la provincia de al-Anbar. Después de todo, Ramadi no está lejos de Faluya, es muy similar, tanto en su composición tribal como en su rechazo de la idea de ser ocupada, hasta el punto de que mucha gente identifica Faluya con Ramadi. Conozco a muchas personas de Ramadi que perdieron familiares y amigos durante los ataques de EEUU contra Faluya y el nivel de sentimiento antiestadounidense siempre ha sido aquí elevado.

Preparando el escenario

Ahora ya todos conocemos el escenario cuando el ejército de EEUU en Iraq decide atacar una ciudad en su totalidad. Hemos visto repetidamente el procedimiento del operativo aplicado en un grado o en otro en Hadiza, al-Qaim, Samarra, en partes de Bagdad, en Balad, en Nayaf y dos veces en Faluya... por ahora. La ciudad queda bajo cerco durante semanas si no meses, el agua y la electricidad se cortan, la ayuda médica se bloquea, se imponen toques de queda, la libertad de movimiento disminuye y se lanzan bombardeos aéreos: es entonces cuando comienza el ataque real.

Los aviones de combate golpean el cielo a medida que aumentan los bombardeos; los altavoces alertan a los civiles dentro de la ciudad sobre un "fiero ataque inminente" (incluso aunque ya haya comenzado) y miles de familias siguen atrapadas en sus hogares, igual que en Faluya durante los dos ataques de la ciudad. De nuevo, muchos de los que se quedan en la ciudad no pueden hacer frente a la huida porque son pobres, o no tienen medio de transporte, o porque siendo lo único que les queda, quieren salvaguardar sus casas.

El sheij Fasal Guod, ex gobernador de al-Anbar, ha declarado que: "[...] la situación [en Ramadi] es catastrófica. No hay servicios, ni electricidad, ni agua. [...] Ahora sabemos con seguridad que los mandos estadounidenses e iraquíes han decidido lanzar una amplia ofensiva a partir de cualquier momento, pero deberían habernos consultado".

Hoy, un hombre que vive en Faluya y que ha visitado recientemente Ramadi me ha dicho:

"[...] Todo nuevo gobierno [iraquí] se inicia con una masacre. Parece el precio que los iraquíes debamos pagar, especialmente en las zonas de mayoría sunní. Ramadi ha sido privada de agua, electricidad, teléfonos y todos los servicios durante los últimos dos meses. Las fuerzas estadounidenses y gubernamentales dijeron a la gente de Ramadi que no obtendrían ningún servicio a menos que entregasen a los terroristas. Las operaciones comenzaron la semana pasada pero parece que los marines están teniendo problemas en una ciudad que es bastante más grande que Faluya; Ramadi tiene 50.000 habitantes más que Faluya. El asesinato de civiles es casi ya una práctica diaria ejecutada por francotiradores y soldados en carros de combate de EEUU.

"Lo que hace aún más difícil la situación para la gente de lo que fue Faluya en 2004 es que no pueden escapar a Bagdad porque allí tendrán que hacer frente a los asesinatos de las milicias del gobierno. Sin embargo, el ejército estadounidense sigue diciendo [a la gente] que evacuen la ciudad. Por otro lado, el gobierno [iraquí] y el ejército de EEUU han dejado claro que desplegarán milicias para participar en el amplio ataque contra la ciudad. Naciones Unidas y el mundo entero permanece en silencio como de costumbre y nadie parece preocuparse de lo que está ocurriendo en Ramadi."

Así pues, se ha montado el escenario y los iraquíes se preparan para resistir por si solos a otro sorprendente recuento de víctimas civiles en Ramadi. Ello en medio de la reciente información procedente del Departamento de Defensa según la cual el ejército de EEUU ha pagado más de 19 millones de dólares en compensación a familias iraquíes cuyos miembros han sido asesinados por las tropas estadounidenses. La media pagada es de 2.500 dólares por cadáver y cerca de la mitad de los 19 millones se ha hecho efectiva en la provincia de al-Anbar. Reflejo del drástico incremento de los niveles de violencia en Iraq, la cantidad total de los pagos por compensación en 2005 fue casi cuatro veces mayor que el año anterior.

Bloqueo informativo

Que los 1.500 efectivos [militares] estadounidenses trasladados recientemente a Iraq, concretamente a Ramadi, hayan pasado desapercibidos para la mayoría de los medios de comunicación, si no para todos, no es una sorpresa para los habitantes de Ramadi, pues los enfrentamientos en las calles entre las tropas [de la ocupación] y los combatientes de la resistencia han sido atroces durante meses.

El bloqueo informativo en Ramadi rivaliza ya, si no lo supera, con aquel de las draconianas medidas empleadas por los militares durante el cerco de Faluya en noviembre de 2004. De hecho, el ejército [estadounidense] ha seguido poco dispuesto a permitir que periodistas empotrados viajen con ellos a Ramadi. Con cada uno de los ataques estadounidenses contra una ciudad iraquí, el bloqueo informativo se hace más oscuro; con Ramadi se trata del más tenebroso de todos.

Casi todo lo que tenemos, además de las noticias esporádicas de fuentes [situadas] en el interior de la ciudad cercada, es propaganda de los portavoces militares estadounidenses desde Bagdad. El mayor Todd Breasseale se refirió al movimiento de las recién llegadas tropas de 1.500 efectivos desde Kuwait hasta posiciones alrededor de Ramadi:

"[...] El desplazamiento de estas tropas permitirá a los dirigentes tribales y a los responsables del gobierno llevar a cabo la difícil tarea de recuperar sus ciudades [del control] de los elementos criminales."

De manera similar a Faluya, miles de asustados habitantes de Ramadi están abandonando la ciudad y regresando de nuevo por no poder entrar a Bagdad. Sin tiendas de campaña, alimentos, ni ayuda de ningún tipo que les proporcione el ejército -lo que constituye un Crimen de Guerra- son abandonados sin nada más que lo que llevan encima y sin tener a dónde ir. Esos refugiados se suman ahora a la terrible cifra de más de cien mil familias desplazadas en el interior de Iraq, la mayoría de las cuales lo son como resultado de las operaciones militares masivas estadounidenses que tienen tendencia a convertir en inhabitables ciudades enteras.

Las noticias de fuentes situadas dentro de Ramadi desde hace semanas son que soldados estadounidenses han ocupado viviendas de la gente con el fin de utilizar sus azoteas como plataformas para sus francotiradores. Personas inocentes son disparadas a diario y la gente está confusa: ¿arriesgarse a salir sin tener a dónde ir o arriesgarse a quedarse en sus casas y ser posiblemente asesinados?

Hasan Zaidan Kahaibi, miembro del Consejo de Representantes del Parlamento iraquí, ha declarado a la prensa recientemente que "[...] si las cosas continúan [así], tendremos una crisis humanitaria. La gente resulta muerta o herida y el resto simplemente emigra sin meta alguna". [Kahaibi] bien podría estar describiendo buena parte de lo que ocurre en el resto de Iraq, donde la mayoría de la gente lucha por sobrevivir bajo el peso de una creciente y brutal ocupación, bajo los Escuadrones de la muerte respaldados por EEUU, las milicias sectarias, el desbordante desempleo y la devastación de las infraestructuras.

Nota de IraqSolidaridad:

1. Véase en IraqSolidaridad: Mohamed Tareq al-Darraji: 'Ramadi: Crímenes de Guerra'. Los 'marines' han forzado la salida de 1.500 familias de la ciudad así como http://electroniciraq.net/news/2390.shtml

English Texto original
English TruthOut

Mohamed Tareq al-Darraji: 'Ramadi: Crímenes de Guerra'. Los 'marines' han forzado la salida de 1.500 familias de la ciudad

* Dahr Jamail, periodista independiente, ha pasado ocho meses informando desde el interior del Iraq ocupado. Escribe regularmente en 'TruthOut', 'Inter Press Service', 'Asia Times' y 'TomDispatch'. De él pueden leerse en IraqSolidaridad: Dahr Jamail: Informe "Los hospitales iraquíes se desmoronan bajo la ocupación" | Dahr Jamail y Arkan Hamed: Siniya, una ciudad convertida en cárcel | Dahr Jamail: El asalto fallido a Faluya | Entrevista a Dahr Jamail sobre la ocupación y la resistencia en Iraq

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