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"Guerra desigual": la derrota de EEUU en Iraq

Los ocupantes cercan Bagdad para intentar impedir los movimientos de la resistencia

Paul Rogers

Open Democracy, 21 de septiembre, 2006
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 5 de octubre, 2006
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Paloma Valverde

"A pesar de todo su poder y los cientos de miles de millones de dólares de presupuesto de Defensa, EEUU se enfrenta finalmente a una guerra desigual mientras sus enemigos explotan una vulnerabilidad que habría parecido ridícula apenas hace cinco años."

Un vehículo blindado de EEUU arde en Bagdad el 11 de marzo de 2006 tras un ataque de la resistencia (Foto: 'Iraq War Protography')

El plan de Estados Unidos de "cerrar" Bagdad resalta la desigualdad entre la ineficaz estrategia militar de una "guerra larga y cara" y una resistencia barata y devastadora. Las bajas del Ejército estadounidense en Iraq son un pequeño número comparado con los cientos de iraquíes que son asesinados cada semana. En términos humanos la desigualdad es dura, pero en términos de fría estrategia es menos significativa que el hecho de que las bajas estadounidenses sigan aumentando de forma constante [1]. En términos reales la tendencia es altamente preocupante porque las fuerzas estadounidenses están muy lejos de aumentar en número, las bases militares pequeñas son más vulnerables que en 2004 y las bases grandes, como Campo Anaconda al norte de Bagdad, se consolidan progresivamente [2].

En las primeras tres semanas de septiembre de 2006, otros 50 soldados estadounidenses fueron muertos [3]; en las cuatro semanas, hasta el 19 de septiembre, más de 700 [soldados estadounidenses] han resultado heridos en combate. Esta última cifra hace un total de más de 20.000 heridos en combate desde que comenzó el conflicto en marzo de 2003 y un número adicional de heridos fuera de combate que excede los 10.000.

Entre tanto, las declaraciones de la seguridad [militar estadounidense] interna (lo que incluye un informe filtrado realizado por el coronel Peter Devlin) indican que las fuerzas de ocupación estadounidenses y las propias fuerzas del gobierno iraquí han perdido, de hecho, el control de la gran provincia de al-Anbar, que abarca desde Bagdad hasta la frontera siria [y jordana]. Cada vez con más fuerza, el acento ahora se pone en intentar aportar algo de seguridad a la propia Bagdad.

Cercar Bagdad

Una nueva operación de seguridad que debe iniciarse en octubre de 2006 tiene como objetivo principal el de controlar todo el movimiento de combatientes de la resistencia y de armas que entran y salen de la capital iraquí. [EEUU y el gobierno iraquí] acordonarán todo el perímetro de la ciudad (96 kilómetros de extensión) [4] y establecerán 28 controles militares para inspeccionar todos los vehículos. Un sistema de trincheras bloqueará el resto de carreteras y caminos, lo que incluye las carreteras nacionales que atraviesen la ciudad.

La falta de fuerzas estadounidenses en número suficiente significa que el grueso del personal que custodia el nuevo perímetro será personal de seguridad iraquí. La cuestión de su confianza en el proyecto es razón suficiente para dudar de su viabilidad. Pero, en cualquier caso, lo que se está intentando en Bagdad es repetir a gran escala lo que ya se demostró resultar infructuoso en Faluya y Ramadi.

El segundo asalto de Faluya en noviembre de 2004, mató a miles de personas y destruyó o causó daños a más de la mitad de las 39.000 viviendas de la ciudad [5]. Tras ello, las tropas estadounidenses rodearon la ciudad y construyeron barricadas dejando solo cuatro puntos de entrada y salida. Todos los hombres y jóvenes varones eran susceptibles de registro; a muchos de ellos se les obligó a esperar cuatro horas [para el registro] y había toque de queda desde las siete de la tarde [6]. A pesar de esas medidas y de los miles de soldados estadounidenses para llevarlas a la práctica, la resistencia permaneció activa en Faluya hasta el punto de ser capaces de fabricar coches bomba dentro de lo que se suponía era una "ciudad cerrada".

Bajo esta perspectiva, el nuevo proyecto de seguridad de Bagdad parece desesperado, especialmente cuando las fuentes del Ejército estadounidense han confirmado que cualquier expectativa sobre un descenso del número de tropas en Iraq ha sido desestimada. Esto está en claro contraste con las declaraciones seguras, a finales de 2005, dando por hecho la reducción [de tropas], lo que incluye que el Pentágono estima que el número podría disminuir en alrededor de 100.000 a finales de 2006.

Actualmente hay 147.000 tropas estadounidenses en Iraq, lo cual representa un incremento de alrededor de 20.000 en los últimos tres meses, que se hizo necesario por el aumento del grado de violencia, especialmente en el [área metropolitana del] gran Bagdad [7]. Un componente añadido es el retraso en el regreso a EEUU de la 172 Brigada Striker del Ejército estadounidense en Iraq afecta a una retirada en julio pasado. Fuentes militares en Iraq ahora afirman que la Brigada saldrá, pero que el número de tropas seguirá siendo de unos 140.000 hasta la primavera de 2007; en realidad, el jefe del comando central estadounidense, general John Abizaid, incluso manifestó que solicitará más tropas si fuera necesario [8].

Cuando el 19 de septiembre se le preguntó al general Abizaid si EEUU estaba ganando en Iraq replicó: "Con tiempo ilimitado y apoyo ilimitado ganaremos la guerra". Sus comentarios forman parte de un nuevo patrón de declaraciones muy incisivas y a menudo pesimistas que provienen de fuentes militares en la región y secundan la filtración de un informe de un marine de inteligencia sobre la situación de seguridad en la provincia de al-Anbar [9].

Un error de mil millones de dólares

Sin embargo, otros dos indicadores de fuentes bastante diferentes son igualmente reveladores sobre los apuros de EEUU en Iraq. El primero proviene de la exigencia del Ejército estadounidense de un sustantivo incremento presupuestario para el año fiscal 2008 [10]. Esto implica 12 meses desde octubre de 2007 y, por tanto, es paralelo al último año presidencial antes de las elecciones de 2008, [último año] en el que el Ejército puede pedir apoyo a los principales partidos políticos.

Muchos veteranos oficiales del Ejército aún sienten rencor por la forma en la que sufrieron lo peor de lo que algunos analistas han definido como "las guerras de Rumsfeld", debido especialmente a que la intención inicial del secretario de Defensa Donald Rumsfeld era reconfigurar el Ejército estadounidense hacia un modelo de Ejército mucho más pequeño, evitar con todas sus fuerzas un gran número de "tropas sobre el terreno" y depender muchísimo más de las fuerzas de combate a largo plazo y de las fuerzas especiales.

Por el contrario, más tropas desplegadas es exactamente lo que el Pentágono ha logrado y el Ejército ­agotado por años de guerra en dos escenarios: Iraq y Afganistán­ está llevando la mayor parte de la carga. Para asumir el coste de reemplazar el equipamiento perdido, arreglar equipos desgastados y comprar gran cantidad de artillería, al mismo tiempo que se modernizan los sistemas, se dice que el Ejército está intentando incrementar en un 26% su presupuesto de 111,8 miles de millones de dólares (su petición para 2006) hasta los 141 miles de millones de dólares en 2008.

El segundo indicador es incluso más revelador. Se trata de un informe de requerimientos tecnológicos a los que se ha de enfrentar el Ejército estadounidense. Aquí, desde siempre, la fuerza potencial ha sido el requisito fundamental para que EEUU mantuviera un liderazgo efectivo en tecnología militar sobre el resto de los países; como se ve, este es el único camino seguro para mantener la dominación del superpoder militar. Esto ha sido una característica a largo plazo planificada por el Ejército estadounidense durante más de 6 años. Se inició con el Proyecto Manhattan [11] cuyo resultado final fue la bomba atómica, y sigue con la producción de misiles balísticos intercontinentales y más recientemente con el avión de combate secreto, como el estratégico bombardero B-2, y los nuevos aviones de combate F-22 y F-35.

Los IED y la "guerra desigual"

Todos ellos son programas de miles de millones de dólares, algunos han durado 30 años o más. Sin embargo el mayor problema al que se enfrenta el Ejército estadounidenses es a un mecanismo que producirlo cuesta unos pocos dólares y que está causando tremendos problemas en Iraq y ahora en Afganistán. John Young, el director de investigación de defensa e ingeniería en el Pentágono, afirma que el mayor problema tecnológico al que se enfrenta el Ejército estadounidenses es a las bombas caseras o "artefactos de fabricación casera" (IED, en sus siglas en inglés) [12].

La resistencia en Iraq ha desarrollado cada vez más sofisticados IED, algunos con cargas anti-blindados; otros usan aparatos infrarrojos de detonación. La forma de las cargas pueden ser primitivas y se pueden construir en un pequeño almacén en un callejón y los mecanismos detonadores pueden ser simples sistemas cogidos de teléfonos móviles o incluso mandos a distancia para abrir las puertas de los garajes; sin embargo han puesto patas arriba a las tropas estadounidenses en todo Iraq y ahora se usan cada vez más en Afganistán.

En resumen, el Ejército más poderoso y mejor equipado del mundo se enfrenta a aparatos caseros básicos que pueden destruir grandes tanques de combate y camiones blindados cuya fabricación cuesta millones de dólares. Además, el conocimiento y las técnicas para fabricar esos artefactos están proliferando rápidamente, ayudados por la gran cantidad de experiencia lograda por las fuerzas de la resistencia y fuerzas paramilitares transnacionales durante los últimos tres años de guerra en Iraq.

Esto es quizás uno de los indicios más sutiles de la forma en que evoluciona la "larga guerra" [13] de Bush. A pesar de todo su poder y los cientos de miles de millones de dólares de presupuesto de Defensa, EEUU se enfrenta finalmente a una guerra desigual mientras sus enemigos explotan una vulnerabilidad que habría parecido ridícula apenas hace cinco años.

Notas del autor y de IraqSolidaridad:

1. Véase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: La violencia sectaria en Iraq y la nueva guerra en Oriente Medio. EEUU incrementa el número de tropas en Iraq y 'reocupa' Bagdad y El número de ataques de la resistencia se ha duplicado en 2006. Resistencia iraquí: Más ataques, nuevas tácticas
2. Véase en IraqSolidaridad:
Las bases militares de EEUU en Iraq
3. Véase en IraqSolidaridad:
Carlos Varea: Se multiplican por cuatro los ataques contra los ocupantes. El incremento de la resistencia fuerza a EEUU a un nuevo aumento de sus tropas en Iraq
4. El 1 de octubre la capital iraquí era ya sometida a asedio completo. Bagdad alberga a cinco millones de personas.
5. Véase en IraqSolidaridad:
Dahr Jamail y Ali Fadhil: Faluya, asediada y sin reconstruir. Unas 65.000 personas siguen desplazadas de Faluya y enlaces relacionados.
6.
www.opendemocracy.net/conflict/article_2444.jsp
7. Véase en IraqSolidaridad:
Carlos Varea: La violencia sectaria en Iraq y la nueva guerra en Oriente Medio. EEUU incrementa el número de tropas en Iraq y 'reocupa' Bagdad
8.
www.iht.com/articles/2006/09/20/news/troops.php
9.
www.opendemocracy.net/conflict/new_terrain_3905.jsp
10.
www.military.com/features/0,15240,110349,00.html
11.
www.atomicmuseum.com/tour/manhattanproject.cfm
12. Véase en IraqSolidaridad:
El número de ataques de la resistencia se ha duplicado en 2006. Resistencia iraquí: Más ataques, nuevas tácticas y Carlos Varea: La resistencia perfecciona los IED, la más característica de sus armas
13.
www.opendemocracy.net/conflict/battlefield_3251.jsp

English Texto original
English Open Democracy

Carlos Varea: Se multiplican por cuatro los ataques contra los ocupantes. El incremento de la resistencia fuerza a EEUU a un nuevo aumento de sus tropas en Iraq

Carlos Varea: La violencia sectaria en Iraq y la nueva guerra en Oriente Medio. EEUU incrementa el número de tropas en Iraq y 'reocupa' Bagdad

El número de ataques de la resistencia se ha duplicado en 2006. Resistencia iraquí: Más ataques, nuevas tácticas

Las bases militares de EEUU en Iraq

Dahr Jamail y Ali Fadhil: Faluya, asediada y sin reconstruir. Unas 65.000 personas siguen desplazadas de Faluya

El número de ataques de la resistencia se ha duplicado en 2006. Resistencia iraquí: Más ataques, nuevas tácticas y Carlos Varea: La resistencia perfecciona los IED, la más característica de sus armas

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