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Récord histórico de tortura y muertes de civiles Peter Symonds
IraqSolidaridad (ww.iraqsolidaridad.org), 10 de octubre, 2006 Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Felisa Sastre "La tortura y las ejecuciones siguen sin disminuir. La semana pasada se han encontrado en la capital cerca de 200 cadáveres. El portavoz del ejército estadounidense, general William Caldwell, declaró que se había producido un pico, y añadió: 'Muchos de los cuerpos encontrados tenían claras señales de haber sido heridos, torturados y ejecutados. Creemos que los responsables de este tipo de violencia son los 'Escuadrones de la muerte' y otros grupos armados ilegales'. Pero habida cuenta de los orígenes de los 'Escuadrones de la muerte', no puede desecharse la implicación de las fuerzas estadounidenses." ![]()
Los últimos datos de Naciones Unidas sobre Iraq revelan un panorama devastador de torturas, incremento de las muertes de civiles y anarquía que suponen una condena inapelable de la ocupación capitaneada por EEUU. Tres años después de la invasión ilegal, la violencia del ejército estadounidense y de sus aliados para acabar con cualquier oposición se ha visto complementada por la espiral de un enfrentamiento civil sectario. Según un informe hecho público por la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Iraq (UNAMI) [1], el número de muertes de civiles en todo el país ha llegado a la cifra récord de 6.599 en los meses de julio y agosto, es decir, unas 100 diarias, superior a la de 5.818 de los dos meses anteriores. Los datos de UNAMI indican un aumento desde las 710 muertes de enero, a las 1.129 de abril, 3.149 en junio, 3.590 en julio y 3.009 en agosto. La cifra real probablemente sea superior. Las estimaciones de UNAMI se basan en dos fuentes: el ministerio [iraquí] de Salud, con los registros de muertes proporcionados por los hospitales, y el Instituto de Medicina Legal de Bagdad, que controla los cuerpos sin identificar que llegan a él. Durante el mes de julio, el ministerio de Salud no informó de muertes en la provincia de Anbar, la región con la más feroz resistencia a las tropas estadounidenses. UNAMI indica en su informe que sigue recibiendo los informes de las fuerzas comandadas por EEUU que "[...] participan en incidentes con uso excesivo de la fuerza y con las restricciones a la libre circulación de civiles". Asimismo, las muertes se producen por los grupos de resistencia anti-estadounidense y por bandas criminales. Sin embargo, el enorme número se ve incrementado cada vez más por la violencia sectaria. "Esos asesinatos reflejan el hecho de que los asesinatos indiscriminados de civiles han continuado en todo el país, ya que centenares de cuerpos aparecen con signos de graves torturas y con las señales de haber sido ejecutados. Asesinatos llevados a cabo por los Escuadrones de la muerte o por grupos armados, con connotaciones de venganzas o sectarismos", añade el informe. UNAMI señala también el aumento de los "asesinatos de honor" de mujeres, con un aumento de mujeres y muchachas con disparos en el pecho, en lugar de la cabeza. Según dicen informadores locales, los extremistas sunníes y shiíes han establecido comité secretos para la aplicación de la sharia, responsables de la brutal imposición de sus reaccionarios códigos morales sobre las mujeres. Bagdad, campo de batalla La mayoría de los asesinatos,
5.106 durante julio y agosto, se produjeron en Bagdad, que se
ha convertido en el campo de batalla entre las milicias sectarias
[2]. Los atentados violentos y las represalias que implican
matanzas arbitrarias de civiles son hechos cotidianos. Una ciudad
de más de cinco millones de habitantes, que en otras épocas
estaba orgullosa de su cosmopolitanismo, se está dividiendo
en suburbios donde se producen limpiezas étnicas. La responsabilidad de esta carnicería sectaria recae en la Administración Bush, que ha confiado en los fundamentalistas shiíes y en los partidos nacionalistas kurdos para imponer su control en Iraq [3]. Muchas de las bandas de asesinos que se mueven en el seno de las fuerzas policiales, entre ellas la célebre Brigada Wolf del ministerio, fueron creadas por operativos estadounidenses en 2004, aplicando el modelo de los ultraderechistas Escuadrones de la muerte, financiados por EEUU en Latinoamérica. Este año, cada vez más comentaristas estadounidenses han defendido públicamente la división de Iraq basada en principios sectarios y comunitarios como medio para mantener el país y su petróleo bajo control estadounidense. No resulta sorprendente que oscuras fuerzas gubernamentales y varios grupos de milicias se sirvan de redes de cámaras secretas de tortura en todo Bagdad. La cuidadosa elección del primer ministro Iyad Alaui, llevada a cabo por Washington, estableció el modelo en 2004, cuando según testimonios de testigos presenciales al Sydney Morning Herald, él en persona dio muerte a seis detenidos esposados en el centro de seguridad de al-Amiriyah de Bagdad ante miembros de la policía y del ejército estadounidense. Según declaró uno de los testigos: "Alaui quiso mandar un mensaje a sus policías y soldados para que no se asustaran si mataban a alguien." Tortura y ejecuciones extrajudiciales La tortura y las brutales ejecuciones son ahora un asunto cotidiano. El Informe de UNAMI señala:
Manfred Nowak, relator especial de NNUU para la Tortura y la Crueldad, decía el jueves [21 de septiembre] en Ginebra que la tortura se encontraba "fuera de control" en Iraq:
Nowak sostuvo extensas entrevista con refugiados iraquíes en la vecina Jordania y declaró que había recibido denuncias de torturas en las cárceles dirigidas por los ministerios iraquíes de Interior y Defensa así como de prisiones bajo el control de EEUU y de sus aliados. "Muchas de esas denuncias no tengo duda alguna de que eran fiables". Nowak exigió la publicación completa de los resultados de una investigación gubernamental sobre las violaciones de los derechos humanos en el centro de detención de al-Jadiriya en noviembre de 2005. En declaraciones a The Times londinense, un funcionario del Departamento de Estado estadounidense rechazó vehementemente las afirmaciones de Nowak: "¿Cómo puede nadie comparar la tortura autorizada por el Estado en una dictadura con la situación actual que no podemos controlar?". Pero la tortura es precisamente lo que la Administración Bush ha autorizado no sólo en Bagdad sino en Guantánamo y en la red de cárceles de la CIA en todo el mundo. Diplomáticamente, Nowak declaró que la situación parecía haber mejorado desde que se conocieron los maltratos estadounidenses a los presos de Abu Ghraib, pero no existe confirmación independiente sobre las actuales condiciones en el interior de las prisiones militares de EEUU en Iraq. El informe de UNAMI afirma que 35.000 iraquíes se encontraban detenidos a finales de agosto, un 28 por ciento más que a finales de junio [4]. De ellos, 13.371 eran presos de EEUU y de las fuerzas armadas extranjeras que continuaban llevando a cabo búsquedas y detenciones arbitrarias a gran escala. Todos los presos bajo custodia estadounidense estaban siendo retenidos indefinidamente sin acusaciones, en flagrante violación de sus derechos democráticos elementales. Hasta el 9 de septiembre, sólo 1.445 habían sido sometidos a juicio ante tribunales iraquíes y 1.252 condenados. La semana pasada, un ex preso, Muayad Yasin Hassan, declaró a Associated Press que había sido detenido "por razones de seguridad" en abril de 2004 y había permanecido durante 13 meses en Abu Graib y Bucca donde fue interrogado sin descanso. Se le negó la asistencia de un abogado y cualquier contacto con su familia. Otro ex preso, Walid Abdul Karim, que estaba enfurecido por el tratamiento recibido en una cárcel militar estadounidense, declaró: "Odiaré a los estadounidenses el resto de mi vida". El 1 de septiembre, el secretario general de NNUU, en un informe ante el Consejo de Seguridad, expresaba preocupación porque las detenciones arbitrarias y las torturas continuaran extendiéndose. "El 1 de junio de 2006, una inspección conjunta de una prisión constituida por representantes del gobierno iraquí y de la Fuerza Multinacional encontró a 1.431 prisioneros con signos de maltratos físicos y psicológicos. Se han presentado un total de 52 peticiones de detención contra funcionarios del ministerio del Interior pero todavía están pendientes de ejecución", señaló. La tortura y las ejecuciones siguen sin disminuir. En el transcurso de la semana [iniciada el lunes 18 de septiembre] se han encontrado en la capital cerca de 200 cadáveres. El portavoz del ejército estadounidense, general William Caldwell, declaró que se había producido un pico, y añadió: "Muchos de los cuerpos encontrados tenían claras señales de haber sido heridos, torturados y ejecutados. Creemos que los responsables de este tipo de violencia son los Escuadrones de la muerte y otros grupos armados ilegales". Pero habida cuenta de los orígenes de los Escuadrones de la muerte, no puede desecharse la implicación de las fuerzas estadounidenses.
Notas de IraqSolidaridad: 1. |
English Texto original Más de un centenar de periodistas iraquíes asesinados en el Iraq ocupado Mahan Abedin: Badr, Irán y los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes
Los hospitales de Bagdad, lugares para matar La milicia de as-Sáder instala sus 'Escuadrones de la muerte' en los centros sanitarios CBS News, Bagdad 23 de septiembre, 2006 / IraqSolidaridad (ww.iraqsolidaridad.org), 10 de octubre, 2006. Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Felisa Sastre "Una cadena de cadáveres en putrefacción preparados para su entierro en el cementerio de 'Sandy Desert' es la imagen más aproximada de la guerra civil en Iraq. Los cadáveres son sólo una parte de los cuerpos sin identificar enviados desde Bagdad cada pocos días para su entierro masivo en la ciudad shií de Kárbala. Llegan desde la morgue principal [del Instituto Anatómico Forense en Bagdad], que se encuentra desbordada, y las familias se sienten tan aterrorizadas que no reclaman a sus muertos ya que la mayoría de ellos pertenece a la minoría sunní de Iraq y han sido asesinados por los 'Escuadrones de la muerte' shiíes." ![]() Una cadena de cadáveres en putrefacción preparados para su entierro en el cementerio de Sandy Desert es la imagen más aproximada de la guerra civil en Iraq. Según informa la corresponsal jefe de internacional de CBS News, Lara Logan, los cadáveres son sólo una parte de los cuerpos sin identificar enviados desde Bagdad cada pocos días para su entierro masivo en la ciudad sureña shií de Kárbala [1]. Llegan desde la morgue principal [del Instituto Anatómico Forense en Bagdad], que se encuentra desbordada, y las familias están demasiado aterrorizadas para reclamar a sus muertos ya que la mayoría pertenece a la minoría sunní de Iraq y han sido asesinados por los Escuadrones de la muerte shiíes. Se cree que la propia morgue está controlada por las mismas milicias shiíes a las que se responsabiliza de muchos de los asesinatos: el Ejército del Mahdi, fundado y dirigido por el dirigente religioso anti-estadounidense [shií] Moqtada as-Sáder. La toma del poder se inició tras las últimas elecciones de diciembre, momento en el que la facción política de as-Sáder consiguió el control del ministerio de Sanidad [2]. El ejército estadounidense ha documentado la forma en la que la milicia de as-Sáder ha convertido las morgues y los hospitales en lugares donde los Escuadrones de la muerte actúan libremente. Los hospitales, centros de tortura y ejecución Los escalofriantes detalles se explican exhaustivamente en un informe ofrecido por [la cadena de televisión estadounidense] CBS News [3]. Entre otros, el informe revela que: a) los hospitales se han convertido en centros de mando y control del Ejército del Mahdi; b) [en ellos] se asesina a pacientes sunníes, algunos de ellos son sacados a rastras de las camas; c) esta milicia retiene a rehenes dentro de algunos hospitales donde se les tortura y ejecuta; y d) [los milicianos de as-Sáder] recurren a las ambulancias para transportar a personas secuestradas y armas ilegales, e incluso para ayudar a sus milicianos a escapar de las tropas estadounidenses. El ministro de Sanidad, Ali
al-Shameri, seguidor incondicional de Moqtada as-Sáder,
Éxodo de trabajadores Sin embargo, una trabajadora de hospital afirma que los espías del Ejército del Mahdi se encuentran por todas partes y que sólo hablaría con la cara y la voz encubiertas. "Un hombre llevaba a su hermano asesinado al depósito de cadáveres. Allí le preguntaron si sabía quiénes eran los asesinos, a lo que contestó que 'sí'. Le dispararon allí mismo", declara. Más del 80 por ciento de los médicos y personal sanitario del centro donde trabaja esta mujer se ha ido, y han sido sustituidos por partidarios shiíes del Ejército del Mahdi [4]. "La situación está empeorando porque no hay control ni responsabilidad", añade esta trabajadora del hospital: "Nadie puede detenerles. La gente está aterrorizada [...], nadie estará a salvo. Habrá destrucción. Una destrucción absoluta, como la que estamos viendo con nuestros propios ojos y la situación se está agravando". En los entierros, las víctimas de la matanza sectaria de Iraq ni siquiera tienen nombre, sólo un número en una tumba anónima. Y dado que ni el gobierno iraquí ni Estados Unidos [EEUU] están dispuestos a impedirlo, las cifras siguen aumentando [5].
English Texto original Notas de IraqSolidaridad: 1. Lo cual
evita un cómputo efectivo del número de víctimas
de la violencia sectaria. El número de cadáveres
registrado por el Instituto Anatómico Forense, la morgue
central de la capital, en septiembre es de 1.440 cadáveres,
el 85% de ellos víctimas de la violencia, una cifra apenas
un poco inferior a la de los dos meses anteriores (1.815 en julio
y 1.550 en septiembre) (Reuters, 5 de octubre, 2006).
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