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Caza de homosexuales en Iraq: Cómo actúan los 'escuadrones de la muerte'

Los paramilitares shiíes actúan desde el ministerio del Interior contra gays y lesbianas

Doug Ireland*

ZNet, 23 de octubre, 2006
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 14 de noviembre, 2006
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Felisa Sastre

"La vida para los gays y lesbianas en el Iraq desgarrado por la guerra se ha convertido en difícil y empeora día a día. Mientras el presidente Bush aclama una nueva sociedad democrática, miles de civiles mueren en una guerra civil de baja intensidad: los gays son objetivo por el simple hecho de ser gays. Las milicias Badr, el brazo armado del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq (CSRII), el grupo político shií más poderoso del país, ha lanzado una campaña de 'limpieza sexual' en la que ordena a los 'escuadrones de la muerte' exterminar la homosexualidad."

Cuerpos de víctimas de los 'escuadrones de la muerte' llegan a la morgue del hospital de Tikrit en octubre de 2006

"Todos los gays y lesbianas viven aquí [en Iraq] con miedo, miedo puro y duro, de ser golpeados o asesinados", nos dice por teléfono desde su casa de Bagdad, Ahmad, un homosexual de 34 años: "En Iraq la homosexualidad se considera algo importado de Occidente y una depravación".

Ahmad tiene apariencia masculina y se comporta como heterosexual, afirma. "[...] Puedo salir sin que me molesten o me sigan". Pero ese no es el caso de sus amigos gays más afeminados. "[...] Ellos ni siquiera pueden salir a la calle, punto", indica "[...] y si lo hicieran los asesinarían". Para ayudarlos a sobrevivir, Ahmad les lleva comida y cuanto necesitan a sus casas. "[...] Para nosotros, los homosexuales, la situación aquí es más que peligrosa y difícil", afirma.

"Limpieza sexual"

La vida para los gays y lesbianas en el Iraq desgarrado por la guerra se ha convertido en difícil y empeora día a día. Mientras el presidente Bush aclama una nueva sociedad democrática, miles de civiles mueren en una guerra civil de baja intensidad: los gays son objetivo por el simple hecho de ser gays. Las milicias Badr, el brazo armado del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Iraq (CSRII), el grupo político shií más poderoso del país, ha lanzado una campaña de "limpieza sexual" en la que ordena a los escuadrones de la muerte exterminar la homosexualidad [1].

Cuando, a principios de este año, el líder religioso shií de Iraq, el gran ayatolá Alí as-Sistani, retiró de su página web una fatua [edicto islámico de obligado cumplimiento entre los shiíes] en la que se pedía la muerte de los gays (no así para las lesbianas), algunos observadores pensaron que el reinado del terror contra los homosexuales podría acabar. Pero la fatua todavía sigue estando en vigor: en realidad, la persecución de los gays iraquíes no ha hecho sino aumentar.

"En los dos últimos meses, la situación ha empeorado cada vez más", afirma Ali Hili, un homosexual iraquí que vive en Londres, que fundó y coordina el grupo iraquí LGBT [2]. "Sólo el mes pasado el ministerio del Interior iraquí llevó a cabo tres asaltos en dos de las casas de acogida que mantenemos en Basora y Nayaf. Buscaban nombres concretos y personas concretas, y algunas de ellas fueron asesinadas allí mimo". El ministerio del Interior está fuertemente tomado por operativos del CSRII y tropas que ejecutan la fatua de Sistani.

El grupo de Hili, compuesto por unos 30 homosexuales iraquíes exiliados que llegaron juntos a Londres el otoño pasado tras la promulgación de la fatua de as-Sistani de asesinar a los homosexuales, tiene una red de informadores y grupos de apoyo en todo Iraq. Con voz angustiada, recuerda a dos de ellos, lesbianas que regentaban una casa de acogida en Nayaf que proporcionaba refugio a jóvenes atrapados en el mercado del sexo. "[...] Se les acusó de dirigir un burdel", afirma. "[...] Las degollaron en la casa de acogida". Esto ocurrió hace sólo unas semanas.

"Todos los días nos enteramos, a través de nuestra red en Iraq, de nuevos horrores que suceden contra nuestros gays y lesbianas; es insoportable, simplemente no podemos aguantarlo", continúa Hili. "Mire, sólo somos una pequeña organización de voluntarios y no recibimos ayuda de nadie, ni de los ocupantes estadounidenses, ni de Naciones Unidas, ni de Amnistía Internacional, absolutamente de nadie. Necesitamos ayuda desesperadamente."

Por medio de un traductor, varios gays iraquíes me hablaron de las terribles circunstancias que sufren los homosexuales en su país. Ninguno quería que aparecieran sus apellidos por miedo a las represalias, y todos ellos tenían terroríficas historias que contar.

Husein, de 32 años, es un homosexual que vive en Bagdad con la familia de su hermano casado. "[...] Vivo en estado de terror desde el año pasado, desde que el ayatolá as-Sistani promulgó su fatua, en la que incluso animaba a las familias a matar a sus propios hijos y hermanos si no cambiaban su comportamiento homosexual", afirma. "[...] Mi hermano, que ha estado sometido a las presiones y amenazas de los seguidores de as-Sistani, llegó a amenazarme con herirme él mismo, o incluso con matarme, si mostraba cualquier signo de homosexualidad", prosigue.

Husein ya ha perdido su trabajo en un laboratorio fotográfico porque el dueño de la tienda no quería que la gente pensara que estaba apoyando a un homosexual. "[...] Ahora, cuido mucho mi apariencia y la forma de vestirme. Intento hacerlo para estar seguro", dice Husein, que es ligeramente afeminado. "[...] En varias ocasiones me han seguido por la calle y [me han] golpeado exclusivamente porque llevaba un corte de pelo bonito, moderno que les parecía afeminado. Ahora acabo de afeitarme la cabeza".

En realidad, incluso la manera en que uno se viste es motivo suficiente para asesinar a un homosexual iraquí. "[..] El simple hecho de ir aseado y limpio ­por no hablar de ir elegante y muy arreglado­, es muy peligroso para un homosexual", afirma Husein, "[...] de manera que ahora no llevo ropa bonita para que nadie pueda ni siquiera sospechar que soy gay. Y sólo salgo de casa si necesito comprar comida".

Uno de los mejores amigos de Husein, Haydar, fue hallado con un tiro en la nuca en una granja abandonada de las afueras de la ciudad. "[...] Hay quien afirma que fue asesinado por un miembro de su familia en lo que constituye un 'asesinato de honor'; otros dicen que lo dispararon los llamados escuadrones de la muerte", dice Huseín. "[...] Todo el mundo cuenta que en esta época resulta sencillo asesinar homosexuales en el país, ya que aquí no hay ni ley ni orden".

Husein sólo piensa en salir de Iraq. "[...] Las cosas iban mal para los gays con Sadam [Husein]", dice, "[...] pero no tanto como ahora. Entonces nadie temía por su vida. Ahora, en cualquier momento, se pueden deshacer de uno".

Ideología homofóbica

Pero incluso escapar de Iraq a una nación democrática occidental no supone una garantía de seguridad. El caso de Ibaa al-Alawi, un gay iraquí de 28 años con muy buena formación, que huyó de Iraq a Londres el pasado otoño, y que se enfrenta a la deportación, es tristemente común. "[...] Soy una víctima de esa ideología religiosa, homofóbica que el CSRII y las milicias de Badr han importado de Irán", dice por teléfono desde Londres por teléfono al-Alawi, nacido en una familia laica y que habla inglés a la perfección. "[...] Las milicias de Badr están muy bien organizadas: controlan dos pisos del ministerio del Interior iraquí [en la embajada iraquí en Londres] y llevan uniformes de la policía".

Al-Alawi trabajó dos años en la embajada británica en Bagdad, donde dirigía un programa de becas para estudiantes que querían cursar estudios en el Reino Unido, "[...] pero mi familia empezó a recibir amenazas contra mí provenientes de las milicias Badr. [...] Amenazaron a mi hermano diciéndole: 'si no puedes hacer que tu hermano cambie y abandone su tendencia gay, le asesinaremos'. Tiraron una piedra, con una carta amenazadora enrollada en ella, dentro del jardín de nuestra casa, en la que se citaban versículos del Corán para a continuación, en términos muy analfabetos, decir: 'Su hijo es un depravado, y si no deja la homosexualidad dentro de tres días estará muerto'".

El incidente aterrorizó de tal manera a al-Alawi que abandonó su trabajo en la embajada y se escondió durante dos meses en su casa de Bagdad. "[...] Un día me arriesgué a ir a comprar con mi madre y, mientras estábamos fuera, llegó una furgoneta a nuestra casa con hombres encapuchados y uniformados que echaron abajo la puerta principal y arrojaron una granada en su interior", recuerda, "[...] Si mi madre y yo hubiéramos estado allí, nos habrían asesinado. Los vecinos que presenciaron el atentado nos dijeron que fueron los las Brigadas Badr".

Al día siguiente, compró un billete de avión para Londres, donde solicitó asilo nada más llegar. Pero su petición fue denegada por el ministerio del Interior, [ministerio] encargado de la inmigración en Reino Unido. "[...] Me dijeron: 'creemos que sufre discriminación en Iraq pero no creemos que le persigan'. Incluso le enseñé una fotografía mía al lado de Tony Blair de cuando trabajaba en su embajada, pero no sirvió para nada."

En la primera semana de agosto, se rechazó el recurso administrativo de al-Alawi presentado contra la orden de deportación del ministerio del Interior. En la actualidad, está intentando evitar que el gobierno de Blair le envíe de vuelta a Iraq. "[...] Mi vida corre grave peligro si se me devuelve a Iraq", afirma. "[...] Tengo una licenciatura en Literatura Inglesa, sabe usted. Pensar que una bala barata de las milicias Badr podría acabar con todo, ¡vaya despilfarro en una educación!".

Asesinatos en Basora

Mohamad, un gay iraquí de Basora de unos veintitantos años, escapó a Jordania el 17 de julio después de que las milicias Badr asesinaran a su pareja: "[...] No sé cómo se enteraron de lo de mi pareja pero lo asesinaron con una bala en la nuca, así que me di cuenta de que corría grave peligro", escribe vía correo electrónico. "[...] No sé cómo podré vivir sin esta relación".

La muerte de su pareja fue la culminación de años de persecución para Mohamad, iniciada por su propia familia. "[...] Soy homosexual desde mi infancia", dice, "[...] pero mi familia es shií y no permite la homosexualidad. Creo que nos hubieran asesinado antes que las milicias del Badr de haber sabido de nosotros".

La campaña asesina de las milicias de Badr no se limita las ejecuciones [de homosexuales] en la calle, sino que incluye trampas a través de Internet e intimidaciones apoyadas en la violencia. Una red de informadores de barrio (militantes y simpatizantes del CSRII) siguen a sospechosos de homosexualidad e informan sobre ellos para convertirles en objetivos de la campaña de terror. "[...] Un día, entré en internet en una página de gays de Iraq, para ser exactos, de Basora,", recuerda Mohamad, "[...] Mientras estaba en la página encontré a un tipo nuevo que me dio su nombre y dirección de correo electrónico. Pero gracias a Dios escapé de él. Observé movimientos extraños en ese sitio [web] donde me encontré a ese tipo y me salí inmediatamente. Más tarde, descubrí que trabajaba en secreto con las milicias de Badr para descubrir y asesinar a homosexuales".

Una vez descubiertos en internet, los partidarios del CSRII se les anima a veces a dar palizas en la calle a sospechosos de homosexualidad, dice Ahmad. La gente del barrio y los transeúntes se les unen. "[...] Si eres gay, no puedes confiar en nadie que conozcas, salvo que sean viejos amigos de tu círculo habitual, manifiesta Ahmed. "[...] No puedes tener una cita o reunirte con gente nueva porque no sabes cuáles son sus intenciones".

Cualquier nuevo encuentro está lleno de peligros. "[...] Se han dado casos en los que algunos homosexuales se han citado con hombres que creían también eran gays pero resultó que sólo querían utilizarlos sexualmente para chantajearlos después mediante la amenaza de denunciarlos a las milicias Badr", continúa Ahmad. "Cualquier amigo nuevo puede resultar ser un agente secreto".

"[...] Necesitamos desesperadamente acabar con esta situación de miedo y espanto en la que vivimos [...] Muchos de nosotros queremos marcharnos", concluye Ahmad.

Notas de IraqSolidaridad:

1. Igualmente, la milicia Ejército del Mahdi de as-Sáder. Sobre la actuación de los escuadrones de la muerte véase en IraqSolidaridad: Peter Symonds: Récord histórico de tortura y muertes de civiles y enlaces relacionados. Sobre la violencia contra las mujeres de las milicias confesionales, léase: Peter Beaumont: Mujeres iraquíes: Las víctimas ocultas de un conflicto brutal. Cambios legislativos y agresiones de las milicias sectarias degradan la vida de las mujeres
2. Grupo de Derechos Humanos que apoya a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales iraquíes, que toma su nombre del acrónimo utilizado en occidente para referirse a estos colectivos (
http://iraqilgbtuk.blogspot.com).

English Texto original
English
ZNet

Peter Symonds: Récord histórico de tortura y muertes de civiles

Peter Beaumont: Mujeres iraquíes: Las víctimas ocultas de un conflicto brutal. Cambios legislativos y agresiones de las milicias sectarias degradan la vida de las mujeres

* Doug Ireland, crítico y periodista radical durante muchos años, dirige el blog "Direland"

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