Los
gobiernos con tropas en Iraq deban acatar la voluntad del pueblo iraquí
y de sus propias sociedades
Conclusiones y
recomendaciones: Poner fin a la ocupación
Global
Policy Forum (y XI)
Global
Policy Forum
(www.globalpolicy.org), junio de 2007
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org),
2 de julio de 2007
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Felisa Sastre
“El camino a seguir está
lleno de dificultades. Iraq no recuperará ni logrará la estabilidad
fácilmente, pero hay una serie de medidas indiscutibles que pueden ser
el inicio de la resolución del conflicto. NNUU y la comunidad
internacional tienen que acabar con la complicidad de silencio y
afrontar resueltamente la crisis de Iraq; el CS debe asumir sus
responsabilidades y debatir alternativas para el futuro; el Congreso
estadounidense debe tomar conciencia y actuar de conformidad con los
deseos de su electorado; y los tribunales de todo el mundo han de tomar
medidas para promover la justicia y exigir responsabilidades.”

Los ocupantes han de retirarse de Iraq.
En la foto, un 'marine' estadounidense descansa durante la operación
Zaidon II, en marzo de 2007
Este informe
[1] ha demostrado que Washington y Londres han presentado ante la
opinión pública y ante Naciones Unidas (NNUU) una información exagerada,
engañosa y absolutamente falsa sobre la manera en que desencadenaron una
guerra sin autorización del Consejo de Seguridad (CS) vulnerando la
Carta de NNUU. En las operaciones militares, EEUU ha utilizado armas
indiscriminadas y especialmente dañinas; como primera medida, la
Coalición [de fuerzas de ocupación] desmanteló el Estado iraquí y
permitió el saqueo, los incendios intencionados y la violencia para
destruir los hospitales y las universidades, las bibliotecas y los
museos, y prácticamente todas las instituciones nacionales de Iraq. El
programa para la reconstrucción ha despilfarrado miles de
millones de dólares gracias a la corrupción, el fraude y los graves
defectos de construcción.
El informe
ha demostrado, asimismo, que la Coalición ha hecho uso de una fuerza
militar [desproporcionada] que ha arrasado, en gran parte, una docena de
ciudades iraquíes. Las fuerzas de la Coalición han retenido a miles de
iraquíes en prisión indefinida sin acusación o juicio y han sometido a
la mayoría de ellos a interrogatorios humillantes y torturas. Los
soldados de la Coalición matan rutinariamente a civiles iraquíes en los
puestos de control, durante los registros de viviendas, y en operaciones
militares de todo tipo. Las tropas de la Coalición también han cometido
asesinatos y atrocidades y han creado milicias iraquíes, unidades de
comandos y escuadrones de la muerte que han desatado la violencia
y el caos sobre el país.
Centenares
de miles de iraquíes han muerto y un gran número de ellos han resultado
heridos y mutilados. Han desplazado a más de cuatro millones de
personas, incluidos los más de dos millones que han huido del país. La
pobreza se ha extendido, las enfermedades y la mortalidad infantil han
aumentado de forma excepcional, y la carencia de alimentos crece a ritmo
vertiginoso.
Los iraquíes
se oponen rotundamente al establecimiento de las bases permanentes que
EEUU está construyendo así como al enorme complejo de la [nueva]
embajada estadounidense [en la Zona Verde de Bagdad], que simboliza la
hegemonía a largo plazo de EEUU en el país. Tal y como repetidamente
demuestran los resultados de las encuestas de opinión, una abrumadora
mayoría de los iraquíes quiere que la Coalición se vaya. En EEUU una
creciente mayoría de la opinión pública también apoya la retirada, al
igual que la opinión pública de Reino Unido. Los gobiernos de la
Coalición tienen que reconocer la realidad. Ha llegado el momento de que
acaten la voluntad de sus pueblos y de que abandonen un proceso que, a
diario, viola las leyes.
EEUU ha
establecido una amplia inmunidad legal para sus fuerzas armadas en Iraq,
para el personal de las empresas privadas de seguridad, para los
militares extranjeros y para los empresarios civiles e, incluso, para
las compañías petroleras que mantienen negocios con Iraq. No importa qué
tipo de delitos haya cometido la Coalición, los iraquíes ahora o en el
futuro si quisieran exigir responsabilidades habrían de enfrentarse con
barreras legales. La orden ejecutiva 13303 del presidente de EEUU, la
orden 17 de la Autoridad Provisional de la Coalición, la resolución 1546
del CS, y demás normas oficiales, protegen al personal de la Coalición
del arresto, el encarcelamiento, el enjuiciamiento o el castigo. Si bien
EEUU y sus aliados han impuesto pequeñas sanciones legales en unos pocos
casos flagrantes, el castigo ha sido leve. Aquellos que tenían
responsabilidad de mando continúan al margen de la ley. No se puede
tolerar que tal impunidad siga vigente. La comunidad internacional tiene
que hacer cumplir las leyes y garantizar que la justicia prevalezca.
El camino a
seguir está lleno de dificultades. Iraq no recuperará ni logrará la
estabilidad fácilmente, pero hay una serie de medidas indiscutibles que
pueden ser el inicio de la resolución del conflicto. NNUU y la comunidad
internacional tienen que acabar con la complicidad de silencio y
afrontar resueltamente la crisis de Iraq; el CS debe asumir sus
responsabilidades y debatir alternativas para el futuro; el Congreso
estadounidense debe tomar conciencia y actuar de conformidad con los
deseos de su electorado; y los tribunales de todo el mundo han de tomar
medidas para promover la justicia y exigir responsabilidades.
Recomendaciones políticas
[2]
- La
comunidad internacional debería reconocer en su conjunto y afrontar la
crisis humanitaria de Iraq.
- El
CS debería poner fin al mandato de la Coalición lo más rápidamente
posible y planificar una transición estable en Iraq, respetando el
derecho internacional.
- La
Coalición, liderada por EEUU, debe retirar rápida e inmediatamente todas
sus fuerzas de Iraq.
- La
retirada tiene que realizarse mediante un calendario explícito y rápido,
y debe ser absoluta, sin fuerzas residuales o bases, y sin condiciones.
- Una
fuerza de pacificación de NNUU, claramente diferenciada de la de la
Coalición, debería ayudar en la transición para supervisar el alto el
fuego, reforzar las fuerzas policiales [iraquíes] el sistema judicial, y
organizar elecciones totalmente fiables.
- Las
fuerzas de la Coalición tienen que respetar íntegramente el Derecho
Internacional durante el tiempo que continúen en Iraq.
- Las
fuerzas de la Coalición y el gobierno de Iraq deben liberar rápidamente
a todos los “presos por razones de seguridad” que no hayan sido acusados
de delito alguno; asimismo, se debe estudiar la concesión de una
amnistía para el resto de los presos implicados en el conflicto
posterior a la invasión.
- Los
iraquíes deben comprometerse a llevar a cabo amplias negociaciones con
todas las partes implicadas para alcanzar un plan de seguridad y un
gobierno pacífico para todo el territorio nacional; NNUU podría prestar
su apoyo en este proceso.
- Todos
los grupos armados y las milicias deben acordar un alto el fuego y un
proceso de desarme. Las fuerzas del gobierno iraquí deben actuar con
contención y absoluto respeto al imperio de la ley. Una vez retiradas
las fuerzas de la Coalición, las fuerzas irregulares deben abandonar las
armas y disolverse como parte del proceso de paz y de reconciliación
nacional.
- Tras
la retirada de las fuerzas de ocupación, se deben celebrar nuevas
elecciones en Iraq de acuerdo con las normas electorales internacionales
y con [la presencia de] observadores internacionales; una Constitución,
nueva o revisada, debe formar parte del proceso de reconciliación.
- No
se deben promulgar nuevas leyes del petróleo ni firmar contratos hasta
que la situación de paz, posterior a la retirada ocupación, garantice un
debate nacional completo y democrático sobre el futuro del recurso
natural más importante de Iraq.
- La
comunidad internacional debe asistir en la reconstrucción y restauración
de las infraestructuras de Iraq y de las muy deterioradas ciudades, así
como al rápido realojamiento (con garantías de seguridad) de los
desplazados.
- Los
Tribunales, tanto nacionales como internacionales, deben enjuiciar a
quienes han tenido responsabilidad de mando para exigirles
responsabilidades por las muchas y graves violaciones de las leyes
internacionales humanitarias y de los derechos humanos.

Notas de ‘Global
Policy Forum’ e IraqSolidaridad:
1. “War and Occupation in Iraq” (http://www.globalpolicy.org),
traducido
en su totalidad en IraqSolidaridad.
2. IraqSolidaridad los documentos de la Red Internacional Anti-ocupación:
EEUU debe negociar con la resistencia su retirada de Iraq.
Ninguna implicación de Siria e Irán en el apuntalamiento de la ocupación y su régimen colaboracionista y
Sólo la resistencia iraquí es legal.
'La resistencia nacional y popular es el único actor que tiene autoridad para decidir la vía hacia la paz en Iraq' .