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Tras un mes de cierre militar, las fuerzas de ocupación impiden la entrada de ayuda humanitaria

Faluya, bajo asedio

IRIN*

ElectronicIraq (www.electroniciraq.net), 19 de junio de 2007
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 25 de junio de 2007
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Felisa Sastre

“‘Los niños enferman de diarreas causadas por el agua sucia que beben. Sabemos que las mujeres embarazadas están dando a luz en su casa porque el toque de queda les impide llegar al hospital’.”


Tropas estadounidenses del Cuerpo de Marines se disponen a asaltar una vivienda en Faluya

Las enérgicas medidas de seguridad [implantadas] desde hace más de un mes, impiden que los trabajadores de ayuda humanitaria lleguen a las familias desplazadas de la ciudad de Faluya (situada a 70 kilómetros al oeste de la capital) y de sus alrededores, al tiempo que un toque de queda impuesto por las fuerzas estadounidenses reduce la posibilidad de los habitantes de salir y comprar las provisiones que tanto necesitan [1]

“[…] Vivimos como presos y carecemos de todo tipo de ayuda. La ayuda humanitaria que el año pasado no nos faltó, no la hemos vuelto a ver. Tenemos que valernos exclusivamente por nosotros mismos, beber agua contaminada para sobrevivir a pesar de saber que nuestros hijos se pondrán enfermos por ello”, dice Mohamad Aydan, de 42 años y vecino de Faluya. “[…] En algunas zonas de Faluya, el suministro de electricidad dura menos de dos horas al día y en ocasiones tenemos que estar tres días sin poder darnos una ducha para ahorrar agua”, añade.

Las ONG locales denuncian que los militares iraquíes y estadounidenses les han impedido la entrada a Faluya, argumentando que las extremas medidas de seguridad en la zona, implantadas el 21 de mayo, podrían poner en peligro sus vidas. Las ONG han apelado a la ayuda de las fuerzas de seguridad para que les socorran en la distribución de ayuda a las familias que más perentoriamente la necesitan.

Los niños enferman

Fatah Ahmed, portavoz de la Asociación de Ayuda a Iraq (Iraq Aid Association, IAA, en sus siglas en inglés), ha declarado que “[…] tenemos provisiones pero es imposible [hacerlas] llegar a las familias. Tienen miedo de salir de sus casas para ir a buscar comida y mientras tanto los niños enferman de diarreas causadas por el agua sucia que beben. Sabemos que las mujeres embarazadas están dando a luz en su casa porque el toque de queda les impide llegar al hospital”. “[…] Lo que está ocurriendo en Faluya es un crimen contra el derecho a la vida. La gente de aquí considera ese comportamiento como una represalia por los recientes atentados contra soldados estadounidenses, pero los únicos que lo están sufriendo son los inocentes civiles”, añade Ahmed.

Ahmed Rabiaa, un comerciante de la ciudad, dice que lleva sin poder abrir su tienda más de dos semanas debido a que la mayoría de las calles están cortadas y debido al gran número de controles militares existentes en su trayecto hasta la tienda, lo que le obliga a esperar haciendo cola durante muchas horas:

“[…] Debido al toque de queda, y a que tardo mucho tiempo en llegar a la tienda, sólo podría tenerla abierta menos de una hora [al día], así que no merece la pena. Sólo voy para coger algo de comida para mi familia y para mis vecinos, pero la mayoría de los alimentos se han estropeado porque no puedo poner en marcha el generador y la electricidad funciona menos de dos horas al día.”

El teniente coronel Abdel-Kader, alto responsable del ministerio de Defensa, y quien coordina las operaciones de seguridad en la provincia de al-Anbar [2], de la que forma parte Faluya, ha dicho que el toque de queda diario (que se extiende desde la seis de la tarde hasta a las ocho de la mañana) era necesario para mantener la seguridad en la ciudad e impedir a los miembros de la resistencia que volvieran a infiltrarse:

“[…] Es un toque de queda temporal y esperamos que pueda levantarse pronto. Estamos buscando fórmulas para dejar que las agencias de ayuda humanitaria entren en Faluya pero por el momento es muy peligroso.”

Los antecedentes de Faluya

Faluya es conocida como un bastión de la resistencia y, como tal, ha sido escenario de múltiples enfrentamientos entre la resistencia y los ejércitos iraquí y estadounidense. Según responsables del gobierno local, con anterioridad al 2003 la ciudad tenía unos 350.000 habitantes pero desde entonces aproximadamente un 30% de sus habitantes ha huido. En abril de 2004, cuando las tropas estadounidenses lanzaron el principal ataque contra la resistencia en la zona, Faluya resultó devastada. No obstante, el destino de la ciudad empeoró tras el segundo ataque dirigido por EEUU en noviembre de 2004 [3].

Se dice que la guerra ha dañado el 70% de los edificios de Faluya, de los cuales un 20% están totalmente destruidos, entre ellos 60 las más de 200 mezquitas de la ciudad. Alrededor del 10% de los habitantes que siguen en la ciudad han visto sus casas arrasadas y esperan que el gobierno les indemnice. Los habitantes de Faluya afirman no haber visto ningún avance o actividad de reconstrucción.

Las recientes medidas de seguridad fueron una respuesta al resurgimiento de la resistencia en la zona.

 

Notas de  IraqSolidaridad:

1. El cerco militar de ciudades iraquíes es habitual por parte de los ocupantes. Véase en IraqSolidaridad: Global Policy Forum (V): Ataques contra las ciudades: violación palmaria de las Convenciones de Ginebra y Notas de prensa de Médicos por Iraq: Cierre del hospital al-Numan en Bagdad y asedio contra Samarra.
2. Tras el fracaso de establecer una milicia local vinculada a los ocupantes (el denominado Comité de Salvación de al-Anbar), el Pentágono ha relanzado los operativos militares de gran envergadura en la provincia de al-Anbar y en la vecina de Diyala, con capital en Baquba, situada al norte de la capital. Véase en IraqSolidaridad: Alí al-Fadhily: El Pentágono fracasa en su intento de aprovechar a su favor la creciente oposición popular a la actuación de Al-Qaeda. Se disuelve el Consejo de Salvación de al-Anbar, auspiciado por EEUU.
3. Sobre Faluya, véase en IraqSolidaridad: Faluya: uso por EEUU de bombas de fósforo y de fragmentación durante el asalto de noviembre de 2004 y enlaces incluidos.

 

Texto original en inglés en:
www.electroniciraq.net

Global Policy Forum (V): Ataques contra las ciudades: violación palmaria de las Convenciones de Ginebra

Alí al-Fadhily: El Pentágono fracasa en su intento de aprovechar a su favor la creciente oposición popular a la actuación de Al-Qaeda. Se disuelve el Consejo de Salvación de al-Anbar, auspiciado por EEUU

Notas de prensa de Médicos por Iraq: Cierre del hospital al-Numan en Bagdad y asedio contra Samarra

Faluya: uso por EEUU de bombas de fósforo y de fragmentación durante el asalto de noviembre de 2004

* Red Regional Integrada de Información de Naciones Unidas.

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