La
sociedad iraquí cree que EEUU está provocando deliberadamente una guerra
civil para permanecer en el país
La opinión pública iraquí y el coste económico de la
ocupación
Global
Policy Forum (X)
Global
Policy Forum
(www,globalpolicy.org),
junio de 2007
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org),
25 de junio de 2007
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Felisa Sastre
“Bilmes y
Stiglitz establecen la estimación del coste total [de la guerra y la
ocupación] entre uno y 2,2 billones de dólares, un cálculo realizado
antes de la publicación de su trabajo de investigación en enero de 2006.
Pero en una versión posterior del mismo, publicado unos nueve meses
después, llegaba a la conclusión de que los costes serían mucho mayores
y que la estimación de 2,2 billones de dólares era baja. El informe del
Grupo de Estudio de Iraq [demócrata-republicano], publicado en noviembre
de 2006, manejaba la cifra de dos billones de dólares como definitiva.”

La
opinión generalizada en Iraq es que el ejército estadounidense está
provocando de forma deliberada una guerra civil en el país como pretexto
para permanecer en él. En la foto, una mujer iraquí increpa a un soldado
de EEUU
Desde marzo
de 2003, las empresas de opinión han llevado a cabo muchos sondeos en
Iraq. Los resultados de esas encuestas, incluidos los de aquéllas
financiadas por los gobiernos de EEUU [1] y de Reino Unido [2],
demuestran claramente que los iraquíes han sido muy críticos con las
fuerzas extranjeras en su país. Una encuesta encargada por el
Departamento de Estado a mediados de 2006, y de la que informó el diario
The Washington Post, revelaba que “[…] una gran mayoría de
los iraquíes quiere que las fuerzas de la Coalición, lideradas por EEUU,
abandonen de inmediato el país, y afirma que su rápida salida haría más
seguro Iraq y reduciría la violencia sectaria” [3]. Según el
Post, la encuesta revelaba que en Bagdad casi tres cuartas parte de
los residentes consultados contestaban que “[…] se sentirían más seguros
si las fuerzas estadounidenses, y el resto de las fuerzas extranjeras,
abandonaran Iraq”; de ellos, el 65% estaba a favor de una retirada
inmediata [4].
En
septiembre de 2006, otra encuesta de [la empresa] World Public
Opinión, dirigida por el Programa Internacional sobre Actitudes
Políticas (PIAP) de la Universidad de Maryland, confirmaba las
conclusiones de la encuesta del Departamento de Estado [5], según
las cuales el 71% de los iraquíes querían que su gobierno exigiera la
retirada de las fuerzas extranjeras en el plazo de un año o incluso
antes [6].
Si [estas
dos encuestas] se comparan con encuestas previas la urgencia de los
iraquíes para la retirada habría aumentado y el apoyo a la presencia
indefinida [de tropas extranjeras] habría bajado considerablemente
[7].
Prolongación de la ocupación y violencia
Las
encuestas han demostrado sistemáticamente que una mayoría sustancial
cree que la presencia de las tropas estadounidenses ha incrementado la
violencia en Iraq. La encuesta del PIAP de septiembre de 2006 revela que
los iraquíes —por un abrumador 78% frente a un 21%— consideran que la
presencia militar estadounidense “[…] está provocando más conflictos de
los que evita” [8]. En noviembre de 2006, una encuesta realizada
por Iraq Centre for Research and Strategic Studies dio resultados
similares y demostró que cerca del 66% de los encuestados pensaban que
la situación de seguridad mejoraría y la violencia se reduciría si las
fuerzas estadounidenses se fueran [9]. Estos resultados los
confirmó la empresa británica Opinión Research Business, según la
cual la mayoría de los iraquíes considera “[…] que las condiciones de
seguridad en Iraq mejorarán en las semanas inmediatamente posteriores a
la retirada de la fuerza multinacional” [10].
La opinión
generalizada en las calles de Bagdad es que el ejército estadounidense
está provocando de forma deliberada una guerra civil en el país como
pretexto para permanecer allí [11]. Además, una abrumadora
mayoría cree que EEUU seguirá en el país —incluso aunque el gobierno
iraquí le pida que se retire— y que el gobierno estadounidense tiene
previsto mantener bases permanentes en el país, opinión que es
compartida por todos los grupos étnicos de Iraq [12].
Una
encuesta secreta del ejército, encargada por el Ministerio de Defensa
británico en 2005, reveló que una gran proporción de los iraquíes, el
45%, creía que los atentados contra los soldados estadounidenses y
británicos estaban justificados [13]. Desde enero, el apoyo a los
ataques contra las fuerzas estadounidenses ha aumentado de forma
considerable hasta alcanzar un 61%, tanto entre los shiíes como entre
los sunníes encuestados [14]. El respaldo a esos ataques tiene
gran correlación con la creencia de que EEUU planea establecer bases
permanentes en Iraq [15]. El PIAP señala que “[…] si EEUU se
comprometiera a retirarse en un plazo determinado, el apoyo a los
ataques disminuiría” [16].
Los
resultados de las encuestas reflejan el gran descontento de los iraquíes
con la situación del país. En 2006, el PIAP estimaba que el 79% de los
iraquíes consideraba que EEUU tenía una influencia negativa en la
situación de Iraq en su conjunto [17]. La encuesta realizada en
2007 por DC3 Systems para la BBC, ABC News, ARD
German TV y USA Today revela que, además de la violencia y la
falta de seguridad, los iraquíes se quejan de sus sórdidas condiciones
de vida, lo que incluye la falta de puestos de trabajo, agua potable,
electricidad y asistencia sanitaria, y que tienen bajas expectativas de
que las cosas mejoren en el futuro [18]. Según un estudio
británico de 2005, el 71% de los iraquíes afirmaba que raramente
conseguían agua potable; el 47% que nunca tenían electricidad
suficiente; el 70% que el sistema de saneamiento funcionaba en raras
ocasiones y el 40 % de los iraquíes del sur contestó que no tenían
trabajo [19].

Los enormes y crecientes
gastos de la guerra de Iraq absorben valiosos recursos nacionales que se
podrían invertir en necesidades sociales, como denuncia el movimiento en
EEUU contra la ocupación
El coste de
la guerra y de la ocupación
Iraq ha
soportado un enorme coste durante el conflicto, sin embargo los
economistas han hecho muy poco esfuerzo para calcular a cuánto hayan
podido ascender esos costes. Colin Rowat, de la Universidad de
Birmingham, ha llevado a cabo un primer intento. Utilizó los datos del
Fondo Monetario Internacional y del Banco Central de Iraq para estudiar
la reducción de los niveles económicos en relación al PIB previsible en
tiempo de paz [20]. Utilizando los cálculos de Rowat Anna
Bernasek, del diario The New York Times, [Colin Rowat]
calcula las pérdidas económicas de Iraq en 2006 en unos 24.000 millones
de dólares [21]. A este ritmo, las pérdidas durante los cuatro
años de guerra podrían haber llegado hasta los 100.000 millones de
dólares o más, una cantidad muy considerable.
Pero el
coste real para los iraquíes supera en mucho las pérdidas en el PIB: los
costes económicos de las muertes prematuras, de los heridos [con
secuelas] a largo plazo, de la fuga de cerebros, de la destrucción de
las ciudades y sus infraestructuras, de los desplazamientos masivos y de
la reubicación de las personas, y muchos otros factores que asimismo se
deben incluir. Los economistas tienen mucho trabajo por hacer en esta
materia, pero al final esas tragedias son imposibles de medir en
términos estrictamente económicos.
Para EEUU
la guerra ha sido extremadamente costosa, mucho más de lo que
inicialmente calcularon los responsables políticos. Mitch Daniels,
director de la Oficina Presupuestaria y de Gestión [del gobierno de EEUU],
anunció antes de la guerra que el coste sería aproximadamente de unos
50.000 millones de dólares [22], pero hasta diciembre de 2006 en
realidad Washington había gastado alrededor de 400.000 millones en
asignaciones gubernamentales directas para la guerra. Está claro que
este presupuesto de gastos continuará aumentando mucho más en 2007 y en
los años siguientes [23].
Los costes
federales estadounidenses de la guerra se encuentran ocultos en los
complicados presupuestos del Pentágono pero sabemos que han aumentado
desde los aproximadamente 4.000 millones de dólares mensuales en 2003
hasta los más de 8.000 millones al mes a finales de 2006 [24].
Sólo en el año fiscal de 2006, el gasto de la guerra de Iraq pudiera
haber sido de 120.000 millones de dólares y las estimaciones indican que
en 2007 el gasto podría alcanzar los 170.000 millones de dólares [25].
A esos costes hay que añadir los presupuestos de las subvenciones para
la reconstrucción de Iraq, el coste de la formación de las fuerzas
armadas iraquíes, el de las operaciones secretas del espionaje y otros
muchos.
Los costes
futuros del conflicto de Iraq dependerán del número de soldados
desplegados, de la naturaleza de las operaciones militares y del tiempo
que dure la guerra. Al haber enviado Washington 20.000 soldados
adicionales, o más, en la primera mitad de 2007, con seguridad el gasto
aumentará y pudiendo incrementarse sustancialmente hasta superar los
12.000 millones mensuales en 2007. De manera que para finales de 2007,
el coste presupuestario puede acercarse a los 600.000 millones de
dólares y, finalmente, rondar el billón de dólares. Las cifras del
presupuesto federal de EEUU, a pesar de ser enormes, infravaloran en
gran medida el verdadero coste de la guerra. Los economistas Linda
Blimes y Joseph Stiglitz señalan que los gastos presupuestarios no
contabilizan las consecuencias económicas de los militares muertos y
heridos (más 3.000 soldados estadounidenses han muerto y más 23.000 han
resultado heridos [26]), cuyas pensiones, seguros de vida y
tratamiento médico se pagarán durante mucho tiempo [27]; tampoco
incluyen los gastos, cada vez mayores, de reclutamiento de fuerzas
armadas o los costes de la desmovilización. Según Bilmes y Stiglitz, un
cálculo real de los gastos también debería tener en cuenta un amplio
abanico de otros gastos, empezando por la sustitución y desgaste de los
equipos militares [28], los gastos macroeconómicos —tales como
los altos precios del petróleo—, los intereses de la deuda nacional
[29] y demás repercusiones negativas a largo plazo en la economía
[30]. Bilmes y Stiglitz establecen la estimación del coste total [de
la guerra y la ocupación] entre uno y 2,2 billones de dólares, un
cálculo realizado antes de la publicación de su trabajo de investigación
en enero de 2006 [31]. Pero en una versión posterior del mismo,
publicado unos nueve meses después, llegaba a la conclusión de que los
costes serían mucho mayores y que la estimación de 2,2 billones de
dólares era baja [32]. El informe del Grupo de Estudio de Iraq
[demócrata-republicano], publicado en noviembre de 2006, manejaba la
cifra de dos billones de dólares como definitiva [33].
Asimismo,
deberían tenerse en cuenta los gastos soportados por los contingentes de
otros miembros de la Coalición, pero este cálculo resulta sumamente
difícil dada la cantidad de pequeños contingentes y las cifras
presupuestarias secretas de muchos de los gobiernos participantes. Reino
Unido, el mayor de los socios de Washington, ofrece alguna luz sobre
otros gastos de la coalición. Aunque el gobierno británico ha ocultado
sus gastos en Iraq y no los facilita ni al Parlamento ni a la opinión
pública, investigadores que han hecho uso de la Ley de libertad de
información han descubierto que hasta finales de 2005 Reino Unido había
gastado unos 4.500 millones de libras esterlinas (aproximadamente 6.600
millones de euros) en su implicación militar en Iraq [34]. Según
algunas estimaciones, y a pesar de la considerable reducción de fuerzas,
cada año añadido de permanencia en Iraq costará a la hacienda británica
alrededor de 1.500 millones de euros adicionales [35]. Así que
los costes británicos hasta finales de 2006 sumarían 11.000 millones de
dólares. En esas cantidades no se contabilizan costes tales como los de
las reparaciones o la sustitución de los equipos militares que al final
tendrá que cubrir el ministerio de Defensa británico [36];
tampoco tienen en cuenta otros muchos costes a largo plazo, entre ellos
las pensiones por defunción y la asistencia médica para los ex
combatientes.
Esos
enormes y crecientes gastos de la espiral bélica absorben valiosos
recursos nacionales que se podrían invertir en escuelas, hospitales,
transporte, energías alternativas y en otras muchas prioridades de los
ciudadanos. Habida cuenta de que la guerra se financia mediante el
déficit presupuestario federal estadounidense, a las futuras
generaciones, finalmente se les exigirá que paguen la factura.

Notas de ‘Global
Policy Forum’ e IraqSolidaridad:
1. US Deparment of State, Iraq Civil War Fears
Remain High in Sunni and Mixed Areas, junio-julio 2006.
El
informe no se ha hecho público. The Washington Post tuvo acceso
al informe y publicó algunas de sus conclusiones en: Amit R. Paley,
“Most Iraqis Favor Immediate US Pullout, Polls Show”, The Washington
Post, 27 de septiembre de 2006.
2. Ministerio de Defensa británico, Secret Military Poll,
octubre de 2005. El informe no se ha publicado. The Sunday Telegraph
obtuvo el informe y publicó algunas de sus conclusiones en: Sean Rayment,
“Secret MoD Poll: Iraqis Supports Attacks on British Tropos”, The
Telegraph, 23 de octubre de 2005.
3. Amit R. Paley, op.cit.
4. Ibid.
5. World Public Opinion, dirigida por el Programa
de actitudes políticas internacionales, Universidad de Maryland, The
Iraqi Public in the US Presence and the Future of Iraq, 27 de
septiembre de 2006.
6. Ibid.,
p. 4.
7. “Support for an open-ended commitment has dropped from 29
percent to 9 percent”. Véase: “Most Iraqis Want US Troops Out Within a
Year”, WorldPublicOpinion.org, 27 de septiembre de 2006.
8. World Public Opinion Poll, op.cit., p.5.
9. Iraq Centre for Research and Strategic Studies, Public
Opinion Survey in Iraq: Security & Political Situations, noviembre
de 2006, p. 13.
10. Opinions Research Business, Public Attitudes In Iraq: FourYears
On, marzo de 2007.
11. Paley, op.cit.
12. World Public Opinión Poll, op.cit., p. 9.
13. Ministerio de Defensa británico, op.cit.
14. La mayoría de los encuestados kurdos, el 85%, no está de
acuerdo.
Véase: World Public Opinión Poll, op.cit., p. 8.
15. World Public Opinion Poll, op.cit., p. 9.
16. Ibíd.
17. Ibíd.
18. D3 Systems, Iraq Poll 2007,
realizada para la BBC, ABC News, ARD German TV y
USA Today, marzo de 2007.
19. Ministerio de Defensa británico, op.cit.
20. “Iraqi GDP Since 2003: Some Simple Calculations”, borrador del
texto facilitado por el autor, fechado el 30 de marzo de 2007.
21. Anna Bernasek, “An Early Calculation of Iraq’s Cost
of War”, New York Times, 22 de octubre de 2006.
Este
artículo se basa en una versión previa del documento de Rowat.
22. Citado en US Department of Defense, Donald
Rumsfeld Media Stakeout, 19 de enero de 2003.
23. James A. Baker III y Lee Hamilton et al., “The Iraqi Study Group
Report”, Vintage Books, New York, diciembre de 2006.
24. Ibid., p. 32.
25. Caren Bohan, “Costs for the Iraq War Approach Record-US Official”,
Reuters, 19 de diciembre de 2006.
26. US Department of Defense, Personnel and Military Casualties
Statistics, febrero de 2007.
27. Linda Bilmes and Joseph Stiglitz, “The Economic Cost of Iraq War: An
Appraisal Three Years After the Beginning of the Conflict”, ponencia
presentada en el congreso de la American Science Association,
enero de 2006.
28. Según The Washington Post, se ha destruido
aproximadamente el 40 % del equipamiento militar estadounidense, con un
valor que ronda los 17.000 millones de dólares.
Véase Ann
Scott Tyson, “US Army Battling to Save Equipment”, The Washington
Post, 5 de diciembre de 2006.
29. Irónicamente, el gobierno estadounidense paga la
guerra mediante la financiación del déficit, el cual se cubre con
préstamos provenientes de inversores y entidades bancarias
internacionales. Debido a la falta de ahorro en EEUU, el gobierno
estadounidense tiene que pedir préstamos del exterior, lo que agudiza la
deuda externa neta de tal manera que muchos economistas consideran la
situación potencialmente desestabilizadora.
30. Bilmes and Stiglitz, op.cit.
31. Ibid., p. 30.
32. Linda Bilmes y Joseph E. Stiglitz, “Encore”, Mlekin Institute
Review, Fourth Quarter, 2006.
33. Baker y Hamilton, op.cit., p.32. Véase en
IraqSolidaridad:
Kevin Zeese entrevista a Erik Leaver: El coste de la ocupación de Iraq: el esfuerzo militar de EEUU más gravoso en 60 años.
El Pentágono gasta 5.600 millones de dólares mensuales .
34. Citado en: IraqAnalysis Group, The Rising Costs of
the Iraq War, marzo de 2006.
35. House of Commons, Defence Select Committee,sexto informe,
capítulo 4, Challenges in Southern Iraq, 16 de marzo de 2005.
36. Iraq Analysis Group, Rising Costs.
|
Texto original en inglés en:
www.globalpolicy.org
Kevin Zeese entrevista a Erik Leaver: El coste de la ocupación de Iraq: el esfuerzo militar de EEUU más gravoso en 60 años.
El Pentágono gasta 5.600 millones de dólares mensuales
* Décima parte del informe de marzo de 2007 “War and Occupation in
Iraq”
(http://www.globalpolicy.org),
elaborado por ‘Global Policy Forum’ como balance de los cuatro primeros
años de ocupación de Iraq, y que IraqSolidaridad está editando en
castellano en sucesivas entregas, las nueve primeras de ellas:
Informe de ‘Global Policy Forum’ (I): Las bases de EEUU en Iraq y la
nueva embajada en Bagdad
Informe de ‘Global Policy Forum’ (II): Uso de armas indiscriminadas y
especialmente dañinas en Iraq
Informe de 'Global Policy Forum' (III): Detenciones y cárceles: Absoluta
indenfensión de los presos
Informe de 'Global Policy Forum' (IV): Malos tratos y torturas a
prisioneros
Global Policy Forum (V):
Ataques contra las ciudades: violación palmaria de las Convenciones de Ginebra
Global Policy Forum (VI): Matanzas, asesinatos y atrocidades por parte de los ocupantes
Global Policy Forum (VII):
Desplazados y mortalidad: una aguda crisis humanitaria
Global Policy Forum (VIII): La destrucción del patrimonio cultural de Iraq
Global Policy Forum (IX): Corrupción, fraude y delitos económicos

|