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Economía, derechos sociales y situación humanitaria

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La infancia en Iraq: drogas, prostitución y mendicidad

La ocupación hunde en la marginalidad a miles de niños y niñas en el país

IRIN*

IRIN (www.irinnews.org), 11 y 12 de febrero, 2007
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 15 de febrero, 2007 - Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Beatriz Morales Bastos y Paloma Valverde

"Según NCCI, el deterioro de la situación económica en Iraq es la razón fundamental para el incremento del número de niños en las calles desde el inicio de la ocupación en 2003. El factor principal es el aumento en el número de viudas en el país. '[...] Además, con el aumento del número de viudas y huérfanos, y la terrible situación de seguridad, las necesidades de las familias han aumentado, al igual que el número de niños en las calles', señala Cedric Turlan."

Los niños y niñas de Iraq son las primeras víctimas de la ocupación, tanto en el aspecto material como en el sicológico. Un 'marine' esposa a menores durante un operativo militar en la provincia de al-Anbar en 2006

La violencia en Iraq está desgarrando a las familias y destruyendo la economía del país [1], dos factores fundamentales que, según afirman especialistas en la infancia, están haciendo surgir una gran cantidad de niños de la calle marginales.

Una vez en la calle, los niños pueden caer fácilmente presa de bandas implicadas en drogas, violencia y prostitución. "[...] Los niños son las primeras víctimas de la violencia y, desde el punto de vista psicológico, son particularmente vulnerables. Así, para un adulto que quiera hacerlo es fácil manipular y utilizar a un niño. Por ejemplo, a finales de 2005 ya se produjo el caso de un niño al que se utilizó como suicida", afirma Cedric Turlan, encargado de información de la ONG Coordination Committee on Iraq (NCCI).

Sexo por pegamento

Ali Mussawi, presidente de la ONG iraquí Keeping Children Alive (KCA) afirma que desde la invasión de Iraq dirigida por EEUU en 2003 el número de niños utilizados por las bandas criminales ha aumentado. Mussawi afirma que una de las principales razones de ello es que muchos niños sin hogar recurren rápidamente a las drogas, lo que incluye inhalar pegamento o vapores de líquidos como pintura, lo que ha provocado una gran cantidad de intoxicaciones. "[...] Muchos niños de la calle se unen a las bandas criminales para conseguir dinero para sus hábitos drogadictos porque el dinero que consiguen con la mendicidad no es suficiente para comer y consumir sus drogas", afirma Mussawi.

Mussawi añade que algunas de estas bandas criminales ofrecen drogas a esos niños a cambio de favores sexuales. "[...] Los niños y niñas de la calle están en una situación desesperada. El ministerio del Interior no puede controlar a estos grupos y quienes salen perdiendo son los niños que no pueden escapar", afirma. "[...] Es una tortura. Esos niños se mueren de hambre y las bandas utilizan su situación desesperada para obligarles a caer en las drogas y en el mundo del sexo".

Altos cargos del ministerio del Interior han afirmado que habían estado al acecho de esas bandas y habían castigado a las que habían detenido, pero no quisieron dar más detalles.

Sami Rubaie, de 12 años de edad, vive en las calles de Bagdad. Dice que había huido de casa porque no podía soportar las palizas de su padre por no llevar suficiente dinero a casa después de mendigar todo el día. En seguida cayó en inhalar pegamento. Para poder pagarse este vicio, se unió hace poco a una banda y ahora los hombres tienen relaciones sexuales con él cambio de pegamento y dinero. "[...] Lloro siempre que un hombre tiene relaciones sexuales conmigo y me suelen pegar porque lloro. Al acabar mi jefe me da una buena cantidad de pegamento y unos tres dólares para comida. Sé que lo que hago está mal pero es mejor que vivir con las palizas diarias de mi padre por no llevar suficiente dinero", cuenta Sami.

Sin financiación

Varias ONG trabajan para apoyar psicológicamente a los niños de la calle. También existen proyectos para devolver a los niños de la calle a sus familias. Sin embargo, la falta de financiación [para los proyectos] y la creciente inseguridad a la que se enfrentan los trabajadores sociales han hecho que muchos de estos proyectos no se lleven a cabo. Por ejemplo, el Creciente Rojo iraquí, que ha desarrollado iniciativas para ayudar a los niños de la calle, ha congelado sus proyectos debido a la falta de fondos y por motivos de seguridad.

Hay numerosos elementos por los que los niños iraquíes pueden acabar viviendo en las calles. Algunos son huérfanos y no tienen a nadie que se ocupe de ellos. Otros han huido de la violencia y de los abusos sexuales en casa. No todos caen en las drogas y en el sexo en las calles, sin embargo, todos ellos son vulnerables.

Al igual que Sami, Mohamad Saadek, de 12 años, huyó de la violencia en casa con la esperanza de encontrar una vida mejor en las calles Bagdad. Hace un año escapó junto con su hermana Nahila de 10 años de un padre que abusaba de ellos. "[...] Mi madre nos dejó para irse a vivir con otro hombre. Mi padre nos apartó de mi madre y nos pegaba todo el tiempo para vengarse del comportamiento de mi madre", afirmó Mohamad. "[...] Mi hermana era la que más sufría. Además de obligarla a hacer a ella sola la limpieza y la cocina, un día vi cómo la obligaba a jugar con su pene", afirma Mohamad.

Mohamad cogió a su hermana y huyó del barrio de Dora Alwai de la capital al vecindario de Dora, al otro lado de la ciudad, para que su padre, un mecánico, no pudiera encontrarlos nunca. "[...] Fuimos a donde vive mi madre pero ella nos dijo que volviéramos a casa porque su nuevo marido no quería niños y ella ya nos había entregado a nuestro padre. Cuando le conté lo que hacía mi padre, dijo simplemente que era nuestro padre y que podía hacer lo que quisiera", afirma Mohamad. "[...] Así que nos pareció que la calle era un sitio mejor para vivir que nuestra familia, aunque tengamos que mendigar para vivir".

Mendicidad

Ahmed Safar, de siete años, se ha visto obligado a mendigar por las calles de Bagdad para comer. Safar, un huérfano que tiene dos hermanos y una hermana, merodea todos los días por los semáforos, pidiendo dinero a todos los conductores que paran. "[...] Tío, tío, dame dinero para comer" es su forma de pedir. "[...] A veces me dan algo; otras veces, cuando insisto, me pegan. Las mujeres nunca ayudan y dejan siempre cerradas las ventanas de los coches, la gente mayor es la mejor", dice Ahmed. "[...] No tengo otra alternativa. Mis hermanos y yo trabajamos en la calle, pidiendo en sitios distintos. Yo soy el pequeño, pero normalmente el que más dinero saca. Mi hermana siempre viene conmigo y juntos sacamos suficiente para comer todos los días", añade.

Ahmed afirma que prefiere pedir antes que robar y que empezó a mendigar antes de que sus padres murieran porque eran una familia pobre. Dice que su madre murió en Faluya en agosto de 2004. Estaba visitando a unos familiares cuando las fuerzas de coalición [tropas de ocupación], dirigidas por EEUU bombardearon la casa. Su padre enfermó y no podía trabajar, así que mandó a sus hijos a pedir. Si no regresaban a casa con suficiente dinero los pegaba, declara Ahmed. Su padre murió por una insuficiencia hepática en abril de 2005. "[...] Ahora están muertos, pero mis hermanos nos tratan bien. Estamos contentos aunque dormimos al raso, sólo con dos mantas, en un jardín. Espero que algún día pueda ayudar a todos los niños mendigos en Iraq", dice Ahmed, sonriendo de oreja a oreja antes de salir corriendo detrás de un lujoso vehículo.

Ahmed es uno de los miles de niños sin hogar de todo Iraq que sobreviven mendigando, robando o escarbando en las basuras para conseguir comida. Hace sólo cuatro años, la mayoría de esos niños vivía en una casa con su familia.

"[...] Todos los días cuando voy a trabajar o voy a recoger a mis hijos al colegio, un niños se acerca al coche para pedir dinero. Es muy difícil ignorarles porque ahora hay muchos niños en las calles mendigando comida y ayuda material", afirma Ali Mussawi, de KCA. "[...] Hablan y profieren juramentos como adultos, mencionan a Dios en todas sus frases. A veces, cuando el hambre aprieta, puedes ver a un niño sin miedo a robar para comer", añade Mussawi.

Deterioro de la situación económica

Según la mencionada ONG NCCI, el deterioro de la situación económica en Iraq es la razón fundamental para el incremento del número de niños en las calles desde el inicio de la ocupación en 2003. El factor principal es el aumento en el número de viudas en el país. "[...] Además, con el aumento del número de viudas y huérfanos, y la terrible situación de seguridad, las necesidades de las familias han aumentado, al igual que el número de niños en las calles", señala Cedric Turlan, quien concluye:

"Evidentemente, cuando los niños ya no van al colegio, no se puede hacer nada para sacarlos de las calles. Cuando los niños están en el colegio no andan por la calle y los profesores y educadores tienen influencias sobre las familias. La situación económica de los iraquíes empeora mes a mes. Muchas familias utilizan a sus hijos para obtener ingresos extras, lo que logran mediante la mendicidad. También hay familias que ponen a trabajar a sus hijos.

"Iraq firmó la convención sobre derechos de los niños, pero su puesta en práctica está mucho más reducida ahora, fundamentalmente debido a la inseguridad. Por ello, la principal preocupación es el futuro de los niños iraquíes en general. ¿Cuál será su futuro?".

Nota de IraqSolidaridad:

1. Sobre el deterioro económico y la situación de la infancia en Iraq, léase en IraqSolidaridad: Jeff Leys: Iraq y el Fondo Monetario Internacional: 'Guerra económica' | UNICEF advierte del deterioro nutricional de la infancia en Iraq | El gobierno iraquí reduce los subsidios alimentarios | James Cogan: Las medidas del Fondo Monetario Internacional causan estragos en el pueblo iraquí | Nicole Colson: Despilfarro, pillaje y miseria: El coste de la guerra para EEUU e Iraq. La malnutrición entre los niños iraquíes se ha duplicado desde el inicio de la ocupación

English Texto original 1
English Texto original 2

  • Jeff Leys: Iraq y el Fondo Monetario Internacional: 'Guerra económica'
  • UNICEF advierte del deterioro nutricional de la infancia en Iraq
  • El gobierno iraquí reduce los subsidios alimentarios
  • James Cogan: Las medidas del Fondo Monetario Internacional causan estragos en el pueblo iraquí
  • La malnutrición entre los niños iraquíes se ha duplicado desde el inicio de la ocupación
  • Miles de niños y niñas iraquíes discapacitados sin ayuda alguna

    260.000 menores habrían muerto desde abril de 2003 a causa de la violencia y las enfermedades

    IRIN* (www.irinnews.org), 4 de febrero de 2007 / IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 15 de febrero, 2007 - Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Paloma Valverde

    "'Somos pobres. Mi marido está desempleado y yo no he trabajado nunca. Necesitamos dinero para el tratamiento de mi hijo porque el sistema público sanitario es muy malo', afirma Saluwa Waleed, de 38 años, cuyo hijo Sarmad de nueve, perdió el brazo derecho en un fuego cruzado entre la resistencia y las fuerzas de EEUU hace dos años en Faluya. [...] '[...] Sarmad llora todos los días pidiéndome que le devuelvan el brazo o que le compre uno nuevo. No puede aceptar la idea de haber perdido el que tenía. Iba a ser un buen pintor. Le gusta pintar figuras, pero ahora no puede siquiera coger un lápiz', dice Saluwa."

    Una escolar pasa ante la puerta de una escuela bombardeada en el barrio de Ramadi, en Bagdad, en enero de 2007, ataque de las milicias gubernamentales que causó la muerte a siete niñas (Foto, AP)

    Fatah, de 10 años, perdió una pierna en un fuego cruzado entre combatientes de milicias iraquíes y fuerzas estadounidenses. Fatah Barakat nunca olvidará cuando hace un año se quedó atrapado en un fuego cruzado en Medina as-Sáder, un barrio de Bagdad. Ahora, Fatah se ha acostumbrado a sostenerse sobre su pierna izquierda. "[...] Como perdí una de mis piernas, quiero estar seguro de que todavía tengo la otra. Mi madre me dice que no puedo seguir así. Pero es muy difícil para mí saber que nunca más podré jugar con otros niños o jugar al fútbol como hacía todos los días antes", dice Fatah.

    La vida de Fatah cambió drásticamente desde el trágico suceso. Su madre no le deja salir a la calle porque no quiere que resulte herido y él tiene vergüenza por tener sólo una pierna. "[...] Una vez iba con pantalones cortos y mis amigos empezaron a reírse de mí diciendo que no servía para nada y que sólo podía jugar al dominó", añade.

    La madre de Fatah ha buscado desesperadamente algún tipo de ayuda para su hijo pero todo lo que ha conseguido han sido cinco kilos de arroz de una ONG. "[...] Cuando pedí a las ONG o al gobierno una silla de ruedas para mi hijo, o que le pagasen una operación o incluso una pierna artificial, simplemente me dijeron que la gente muere todos los días y que otros se convierten en desplazados y que no tienen tiempo de preocuparse simplemente de un niño", afirma Rand Mohamad, la madre de Fatal, quien añade:

    "[...] El problema es que cientos de niños en Iraq sufren el mismo problema pero no reciben ayuda de nadie. Los dejan de lado hasta que puedan controlar la violencia y los desplazados vuelvan a sus hogares. Pero hasta que eso ocurra pueden morir o resultar psicológicamente muy afectados."

    Según Save the Children, una ONG con sede en Reino Unido, al inicio de la invasión estadounidense, entre marzo y abril de 2003, muchos niños resultaron asesinados o heridos. La ONG afirma que los niños heridos siguen sufriendo los efectos del conflicto, siendo más vulnerables a las enfermedades crónicas y a la falta de ayuda.

    Miles de niños discapacitados

    El número exacto de niños con miembros amputados en Iraq, como resultado de la guerra y de la violencia diaria en todo el país, se desconoce. Sin embargo, una ONG local estima que debe miles. Jalid Alaa, portavoz de Keeping Children Alive (KCA), afirma: "[...] Cada explosión, cada ataque aéreo, cada enfrentamiento, o cada ataque a objetivos en Iraq tiene como resultado a un niño herido. Además, no podemos olvidar los restos de artillería sin explosionar, cuyas víctimas son la mayoría los niños".

    "[...] Si sumas todos esos niños deben ser miles, y no podemos olvidar que el número de niños muertos desde abril de 2003 a causa de enfermedades, explosiones o balas, ha alcanzado la cifra de 260.000", añade Alaa.

    Existen muchas discrepancias sobre el número total de iraquíes, incluidos los niños, que han sido asesinados desde la invasión liderada por EEUU en 2003 [1]. La cifra más alta de las barajadas resulta de las estimaciones calculadas en el informe de [la revista] Lancet, publicado el 11 de octubre de 2006. El estudio, dirigido por la Universidad Johns Hopkins de EEUU junto con la Universidad al-Mustansiriya de Iraq, sostenía que 600.000 iraquíes habían sido asesinados como resultado de la guerra desde 2003.La cifra más baja de las barajadas, es la estimada por la ONG Iraq Body Count, que calcula una cifra de muertes causadas por la guerra de alrededor de 60.000, desde 2003. Las cifras del gobierno iraquí están más cerca de las de Iraq Body Count. El ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales afirma que la falta de recursos económicos ha provocado el retraso en los proyectos para los niños y adultos discapacitados.

    "[...] El presupuesto para esos proyectos disminuye todos los años. A nuestros ministerios y las ONG locales les resulta difícil resolver el problema. La gente se enfada con nosotros cuando pide nuestra ayuda y no podemos ofrecérsela. Intentamos ayudarles, pero sin dinero es muy difícil", declara Mowafaq Abdul-Rauf, un portavoz del ministerio de Refugiados y Migraciones, quien añade que la corrupción es el mayor problema que tiene el gobierno iraquí.

    Apoyo psicológico

    Los psicólogos han advertido que Iraq además no tiene fondos suficientes para los programas de ayuda para que los niños discapacitados acepten su discapacidad. Alaa al-Sahaddi, vicepresidente de la Asociación de Psicólogos Iraquíes, manifiesta: "En primer lugar, esos niños que han perdido sus miembros necesitan ayuda psicológica urgente. Se consideran a sí mismos inútiles". "Los programas psicológicos son indispensables. Hemos intentado ayudar a algunos niños pero no podemos permitirnos proyectos a largo plazo puesto que no tenemos un presupuesto para eso y hemos instado al Ministerio de Sanidad a que abra los ojos ante un problema tan serio", añade al-Sahaddi.

    Sin dinero ni apoyo, el creciente número de niños discapacitados en Iraq viven confinados por sus padres en sus hogares.

    "Somos pobres. Mi marido está desempleado y yo no he trabajado nunca. Necesitamos dinero para el tratamiento de mi hijo porque el sistema público sanitario es muy malo", afirma Saluwa Waleed, de 38 años, cuyo hijo Sarmad de nueve, perdió el brazo derecho en un fuego cruzado entre la resistencia y las fuerzas de EEUU hace dos años en Faluya.

    "No podemos permitirnos pagar el transporte para que vaya al colegio y uno de los profesores nos dijo que es mejor que se quede en casa porque después de perder el brazo no puede escribir bien y con el otro brazo va muy despacio, de forma que retrasa el ritmo de los demás alumnos", añade. "[...] Sarmad llora todos los días pidiéndome que le devuelvan el brazo o que le compre uno nuevo. No puede aceptar la idea de haber perdido el que tenía. Iba a ser un buen pintor. Le gusta pintar figuras, pero ahora no puede siquiera coger un lápiz", dice Saluwa.

    English Texto original

    Nota de IraqSolidaridad:

    1. Véase en IraqSolidaridad: 650.000 iraquíes muertos a consecuencia de la ocupación, el 2,5% de la población. Nuevo informe de las universidades Johns Hopkins de EEUU y al-Mustansiriya de Bagdad

    * IRIN: Red de de Información Integrada de Naciones Unidas

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