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La distribución geográfica de los campos petrolíferos y su gestión bajo ocupación

El futuro del petróleo iraquí

Kamil al-Mehaidi*

Revenue Watch, (www.iraqrevenuewatch.org/), 2006
IraqSolidaridad (
www.iraqsolidaridad,org), 13 de marzo, 2007
Traducción del inglés y edición para IraqSolidaridad de Consuelo Delgado
 

"La fuerte centralización con que se gestionaba [hasta el inicio de la ocupación] el sector petrolífero iraquí hacía innecesario determinar con exactitud la localización geográfica de los campos de gas y petróleo en relación con los límites administrativos de provincia. Sin embargo, tras la aprobación de la nueva Constitución [en agosto de 2005] es necesario determinar esta localización. Y es que la nueva Constitución ha transferido a las regiones y provincias la responsabilidad de dirigir la gestión de los nuevos campos petrolíferos, a la vez que les permite tomar parte en la gestión de la producción de los actuales campos.”


Protegidos por guardaespaldas, Mazin Yousif, un ex coronel iraquí que trabaja
ahora para la empresa británica de seguridad 'Olive Group', inspecciona el campo de Rumaila, al sur del país.


L
a fuerte centralización con que se gestionaba [hasta el inicio de la ocupación] el sector petrolífero iraquí hacía innecesario determinar con exactitud la localización geográfica de los campos de gas y petróleo en relación con los límites administrativos de provincia. Sin embargo, tras la aprobación de la nueva Constitución [en agosto de 2005] [1] es necesario determinar esta localización, dada su relevancia para la gestión de las operaciones de prospección y producción. Y es que la nueva Constitución ha transferido a las regiones y provincias la responsabilidad de dirigir la gestión de los nuevos campos petrolíferos, a la vez que les permite tomar parte en la gestión de la producción de los actuales campos [2].
[…]

El Artículo 111 de la nueva Constitución establece que “[…] el petróleo y el gas son propiedad del pueblo iraquí de todas las regiones y provincias”. Según el Artículo 112, sección I, “[…] el Gobierno Federal debe gestionar el gas y el petróleo extraídos de los campos actuales conjuntamente con los gobiernos de las regiones y provincias productoras, asegurando que los ingresos obtenidos se distribuyan de forma equitativa y proporcional a la distribución de la población en todo el país”,  y en la sección II añade:

“El Gobierno Federal, junto con los gobiernos de las regiones y provincias productoras, diseñará las políticas estratégicas necesarias para desarrollar la riqueza de gas y petróleo de forma que se consigan los máximos beneficios para el pueblo iraquí, basándose en los más modernos principios de mercado y criterios de promoción de las inversiones.”

Sin embargo, en otra parte del articulado se dice que los nuevos campos estarán bajo la jurisdicción de las regiones y provincias. Y en el Artículo 115 se afirma que “[…] todo lo que no sea jurisdicción exclusiva de las autoridades federales será competencia de las regiones y provincias que no estén organizadas en una región; además, las leyes de las regiones y provincias que no estén organizadas en una región serán de aplicación para los otros poderes compartidos por el Gobierno Federal y la región en caso de conflicto entre las dos partes”.

Según la Constitución, la industria petrolífera pasa de una fuerte centralización, con oficinas regionales de poco peso, a una administración descentralizada con oficinas regionales de mucho peso y un centro debilitado. Esto se percibirá sobre todo a largo plazo, cuando decaiga la producción de los actuales campos y aumente la de los nuevos.

Al recaer su gestión en las regiones y provincias, es necesario demarcar los límites geográficos de éstas para poder establecer el derecho de posesión, especialmente en el caso de los campos fronterizos entre ellas, pues algunos se extienden a varias provincias. Además, hay que negociar cómo se ha de gestionar estos campos para que beneficien a las partes interesadas y al país en general. También es importante definir el concepto de “campos actuales” que se recoge en la Constitución: si se refiere sólo a los campos actualmente productivos o si incluye o no a los que están desarrollados de forma parcial. […]

 

Situación actual del petróleo iraquí

La situación actual de la extracción petrolífera en Iraq se puede resumir de la siguiente manera:

1.      La capacidad o producción potencial de los actuales campos en explotación es de unos 2,5 millones de barriles al día, la mayor parte procedente de [los situados] en la provincia de Basora, seguida por la de [at-Tamim, con capital en] Kirkuk (véase Tabla 1). Pero la producción real es de unos dos millones al día, debido a los actos de sabotaje (que afectan a la producción y exportación de las regiones del norte) y a las dificultades técnicas que sufren los dos principales campos —Kirkuk y Rumaila— como consecuencia de la mala gestión de las reservas durante las dos últimas décadas [3]. Como resultado de ello, es inviable mantener la producción a los niveles que tenían antes de la última guerra [de ocupación del país de 2003].
[…]

En cuanto a la gestión, los actuales campos petrolíferos eran administrados por el ministerio de Petróleo mediante un sistema centralizado que interfería en los asuntos técnicos y de gestión. Este sistema permitió consolidar la industria del petróleo iraquí pero terminó entorpeciendo su desarrollo. No obstante, esto no significa que la nueva Constitución vaya a generar mejores resultados, y la razón está en que los artículos que se refieren a los hidrocarburos contienen bastantes solapamientos y ambigüedades para impedir la creación de una industria petrolífera adecuada.
 

Tabla 1. Distribución por provincias de las reservas y producción petrolífera en los campos actuales desarrollados

Provincia

Número
de campos

Reservas petrolíferas en millones de barriles (1)

Producción disponible en millares de barriles diarios (2)

Producción adicional en millares de barriles diarios (3)

Comentarios

Basora

10

61.360

1.800

1.700

Incluye los campos de Nahr Omar, Majnun y Qurna Oeste

Maysán

3

2.650

40

100

Abu Ghrab, Buzurgan y Fakkah

Nasiriya

Al-Mutanna

Al-Qadisiyah

Babilonia

Nayaf

Kárbala

Wasit

Anbar

Bagdad

1

6.500

20

80

El campo de Bagdad Este, excluida la parte común con Saladino

Saladino

1

500

25

20

El campo de Ajil, que comparte frontera con Kirkuk

Diyala

1

30

10

10

El campo de Naft Khana

At-Tamim(Kirkuk)

4

12.350

570

155

Kirkuk (sin contar la colina de Khurmala), Jambour, Bai Hasan, Khabbaz

Suleymaniya

2 campos de gas

Irbil

1

2.200

30

70

Colina de Khurmala

Dahuk

Mosul

3

1.040

30

115

Kabbara, Ain Zala y Sufaya

Total

24

86.630

2.520

2.640

 

Notas: 1. Reservas existentes en los actuales campos productivos.  2. Capacidad de producción disponible en los actuales campos productivos. 3. Capacidad de producción que estará disponible después de completar el desarrollo de los actuales campos productivos.

2.      Los campos descubiertos que están aún infradesarrollados (véase Tabla 2) constituyen la piedra angular de la futura industria petrolífera a corto y medio plazo. Si estos campos adquieren un buen desarrollo en los próximos cinco años, generarán una producción de 3,5 a 4 millones de barriles diarios, que unidos a la producción de los actuales campos darán un total de 5,5 a 6 millones.

Según la nueva Constitución, la gestión de los campos que no sean considerados “actuales” será responsabilidad de las regiones y provincias productoras, si bien el diseño de estrategias para desarrollar la riqueza de hidrocarburos en beneficio del pueblo iraquí, será responsabilidad conjunta de las oficinas centrales y de las regionales.
 

Tabla 2. Distribución por provincias de las reservas y producción petrolífera en los campos descubiertos no desarrollados

Provincia

Número
de campos

Reservas petrolíferas en millones de barriles (1)

Producción previsible de los nuevos campos en millares de barriles diarios(2)

Comentarios

Basora

5

4.450

855

Ratawi, Rachi, Nahr Omar, Jrayshan, Toba, Seeba

Maysán

8

5.825

430

Halfaya, Huwayza, Refa'e, Nour, Kumait, Rafidayn, Dejaila

Nasiriya

3

5.070

490

Nasiriya, Ghraf, Rafidayn Oeste

Al-Mutanna

1

20

5

Campo de Abu Khayma

Al-Qadisiyah

Nayaf

1

200

20

Campo de Kefil Este, que es un campo mixto con Kerbala

Kárbala

2

340

30

Campos de Marjan y Kefil Oeste

Babel

Wasit

3

1.350

150

Campos de Ahdab, Dhafriya y Badra

Anbar

Bagdad

Saladino

4

2.225

125

Campo Norte (este de Bagdad) y los campos de Balad, Tikrit y Pulkhana

Diyala

7

620

115

Khasham al-Ahmar, Injana, Nawdoman, Chiasurkh, Qamar, Naft Khana y Jeria Peka , y 3 campos de gas

At-Tamim(Kirkuk)

2

1.125

85

Hemrin y Jedayda

Suleymaniya

2 campos de gas: Chemchemal y Kormor

Irbil

4

960

275

Qara Choq, Makhmour, Taq taq y Demirdagh

Dahuk

Nínive

7

2.470

190

Najma, Jawan, Qasab, Alan,Sarjoun, Ibrahim y Butma

Total Campos no desarrollados

47

24.680

2.770

 

Suma Total
[de ambas tablas]

71

111.310

5.410

 

Notas: 1. Reservas de petróleo existentes en los campos descubiertos no desarrollados que no han sido desarrollados hasta ahora. 2. Producción previsible de estos campos una vez que hayan sido desarrollados.

Distribución petrolífera por provincias

[Como muestran las tablas 1 y 2] los actuales campos productivos se concentran en las provincias de Basora y [de at-Tamim, con capital] en Kirkuk (véase los mapas de las provincias de Iraq y de campos petrolíferos). Las únicas provincias donde no se ha descubierto gas ni petróleo son cuatro: al-Qadisiyah, Babilonia (Babil) [ambas al sur de Bagda], al-Anbar [al oeste de la capital] y [en el extremo norte del Kurdiatán] Dahuk

Basora posee la mayor riqueza petrolífera del país, con un total de 15 campos, 10 de los cuales están actualmente en explotación. Sus reservas representan el 59% del total iraquí (65,81 mil millones de barriles), que unidas a las de las provincias [surorientales] de Maysán (11 campos, tres en explotación) y Di Qar suponen el 71% del total nacional, alrededor de 79,4 mil millones de barriles.

[El área de] Kirkuk tiene seis campos; de ellos cuatro son actualmente productivos y los otros dos son improductivos y están a la espera de ser desarrollados. Las reservas estimadas en la provincia representan aproximadamente el 12% del total iraquí (7,5% en el campo de Kirkuk y 4,5% en los otros campos de la provincia). Debe ser indicado que el campo de [la ciudad de] Kirkuk empezó a explotarse en 1934 y que la explotación hasta el momento ha alcanzado el 62% de sus reservas originales, por lo que está en su fase final y se prevé que de aquí a diez años su producción actual (en torno a 470.000 barriles diarios) se reducirá a la mitad y a 100.000 barriles al día de aquí a 25 años.

La región de Kurdistán, con sus límites [administrativos] actuales [4], posee cinco campos petrolíferos, incluida la colina de Khurmala, que es la prolongación norte del campo de [la ciudad de] Kirkuk. Estos campos contienen unas reservas de en torno a 3,1 mil millones de barriles, con una producción diaria estimada en 375.000 barriles. Esto significa que el las actuales reservas conocidas del Kurdistán representan alrededor del 3% del total [de Iraq]. Además, la provincia [limítrofe con Irán] de Suleimaniya posé dos grandes campos, los de Chemchemal y Kormor.

Hay que señalar, no obstante, que los estudios de prospección no han finalizado y cuando ello suceda, el mapa de distribución del gas y petróleo iraquí puede cambiar bastante. En cualquier caso, Basora seguirá estando a la cabeza. Por otro lado, ciertos estudios indican que en los campos donde aún no se ha descubierto petróleo hay firmes expectativas de que haya gas y petróleo, sobre todo en las provincias de al-Anbar y [Nínive, con capital] en Mosul.

Campos conjuntos y por descubrir

Hay alguno campos comunes a varias provincias (como los de Kirkuk, Bagdad Este, Kifl) [denominados conjuntos en adelante] y otros que están tan cerca de los límites fronterizos que podrían considerarse también conjuntos (es el caso de Ajil, en la provincia de Saladino pero fronterizo con la de Kirkuk). […]

Según los estudios geológicos, hay además más de 530 emplazamientos [en Iraq] con buenas perspectivas de que contengan petróleo. Sólo una cuarta parte han sido ya perforados, y los restantes están aún pendientes de ello. Por tanto, cabe esperar que se descubran otros muchos campos conjuntos [compartidos] entre provincias.

Técnicamente hablando, la diferencia entre campos conjuntos y campos uniprovinciales estriba en que la producción de estos últimos puede unificarse y equilibrarse con una sólida gestión de los pozos en consonancia con los imperativos [de la preservación] de las reservas del suelo, mientras que la gestión de los campos mixtos exige un acuerdo unificador. Si no se da tal acuerdo, peligrará la eficiencia de la extracción y podría ocurrir que se extrajese un volumen de petróleo inferior al que se extraería si la gestión fuese sólida y unívoca.

Además de gestionar la producción, hay que gestionar la prospección así como las infraestructuras de transporte del gas y petróleo que recorren todas las provincias de Iraq. Todo ello no puede ser gestionado de forma separada y eficiente a la vez. A este respecto es posible aplicar el Articulo 110 (III), que establece que las autoridades federales deben organizar la política comercial más allá de los límites de región y provincia.

Campos actuales e infradesarrollados

¿Qué son los campos “actuales” contemplados en el Artículo 112 (I) de la nueva Constitución? ¿Son los campos que están actualmente en desarrollo y explotación o son todos los campos que han sido descubiertos hasta ahora? Si son sólo los campos desarrollados, ¿qué ocurre con los campos que están parcialmente desarrollados? Es necesario, por tanto, explicar el significado de “campos actuales” y diferenciarlo del de “nuevos campos”. La Constitución establece que el gas y el petróleo producidos en los campos actuales debe gestionarlos el Gobierno Federal conjuntamente con los gobiernos de las regiones y provincias productoras. Si los campos no desarrollados [no explotados] son considerados campos actuales, no hay problema. Pero si no es así, surge entonces el debate en torno a la jurisdicción sobre algunos de los inmensos campos que han sido desarrollados sólo parcialmente [denominados de producción parcial o infradesarrollados] […], como son los campos de Majnun [Basora], Nahr Omar [Basora], Bagdad Este [provincias de Bagdad y Saladino, y Qurna Oeste [parte norte del campo de Rumaila].

Con unas reservas probadas de 46.380 millones de barriles (cifra superior a los 40.250 millones de barriles de los campos en explotación plena), en estos cuatros campos infradesarrollados la producción actual es muy inferior a la que tendrán cuando estén totalmente desarrollados (unos 500.000 barriles diarios más que ahora). Unos podrán argumentar que son campos actuales porque ya están siendo explotados, pero otros podrán argüir que son campos nuevos porque se trata de una producción preliminar.

La cuantificación de las reservas varía según la clasificación final que se establezca. Si los campos infradesarrollados son considerados campos “actuales”, las reservas de los campos actuales representarían el 78% de todas las reservas, frente a un 22% de reservas en los nuevos campos. Pero si se les considera campos nuevos, el volumen de reservas de los campos actuales sería un 36% de las reservas nacionales, frente al 64% que representarían entonces los campos nuevos.

Ello afecta a la gestión: en el primer caso, un 78% de las reservas deben gestionarse de manera que sus ganancias se distribuyan entre toda la población iraquí (por ser campos actuales); mientras que en el segundo, sólo se tendrían que gestionar de esa forma el 36%, con lo cual quedaría un 64% en manos únicamente de las provincias productoras. Esta enorme diferencia de valoración generaría nuevos conflictos entre las provincias productoras y el resto de regiones y provincias. La solución óptima es considerar todos los campos descubiertos hasta ahora como campos actuales, asegurando que una participación adicional de los ingresos sea asignada a las provincias productoras para que no se sientan ofendidas.

Gestión de la prospección y la producción

La aplicación de la nueva Constitución no será fácil, dadas las complejidades de la misma. Una serie de expertos han aportado opiniones y recomendaciones para allanar el camino y facilitar la gestión del sector petrolífero. Entre las más importantes aportaciones cabe destacar las siguientes:

1. En octubre de 2005, una serie de expertos en petróleo iraquí presentaron una carta abierta dirigida al entonces presidente de la actual Asamblea Nacional y a su futuro presidente [5]. En la carta, publicada en varios periódicos, se recomendaba no fragmentar el sector petrolífero entre las provincias y el centro, como establece la nueva Constitución. En su lugar, sugerían promulgar nueva legislación para la industria petrolífera que fuera redactada conjuntamente por expertos y personas especializadas en el sector y que tomara como referente las leyes en vigor en otros países sobre este tema. Además recomendaban que esta legislación debía tener en cuenta sólidos principios de gestión, como es el establecer claramente los objetivos y las responsabilidades, y que no debía solapar las funciones y responsabilidades. También sugerían que el gobierno central debía encargarse de diseñar políticas petrolíferas, elaborar planes, recomendar leyes y controlar su aplicación, así como ratificar tratados y acuerdos estratégicos, mientras que las oficinas regionales debían encargarse de dirigir las operaciones y ejecutar los proyectos petrolíferos, y que ambos no se solapasen en sus tareas.

2. El 25 de noviembre de 2005, el Centro Iraquí para el Desarrollo y el Diálogo Internacional organizó un coloquio en Amán, al que asistieron muchos expertos en petróleo y economía de Iraq y del exterior. El coloquio concluyó con unas recomendaciones que confirmaban la importancia de revisar algunos artículos de la Constitución y de promulgar una ley que controlara la industria de los hidrocarburos y confiara al Gobierno Federal la responsabilidad de desarrollar los campos descubiertos y productivos. Esto exigiría el establecimiento de una compañía nacional del petróleo cuya junta directiva incluyera delegados de las regiones y provincias y que se encargara de las operaciones de prospección y desarrollo en todo Iraq. El ministerio del Petróleo sería responsable de diseñar políticas (se encargaría de ello un consejo consultivo que representaría a las regiones y provincias), de negociar con otros países, de llegar a acuerdos con corporaciones internacionales y de la supervisión general.
[
…]

Rendimientos financieros

El Artículo 112 (I) de la nueva Constitución establece que el Gobierno Federal debe gestionar el gas y el petróleo extraídos de los campos actuales conjuntamente con los gobiernos de las regiones y provincias productoras, asegurando que sus ingresos se distribuyan de forma equitativa y proporcional a la distribución de la población en todo el país.

Es evidente que la gestión técnica conjunta ha quedado limitada a los campos actuales, cuando sería mejor que incluyera todos los campos, sean actuales o no, e incluso los campos que están en perspectiva de explotación. Y ello para asegurar una sólida gestión de los campos, prevenir una dispersión de los esfuerzos y sacar el máximo provecho a los pocos cuadros técnicos que aún hay disponibles en el país. La distribución de las ganancias es un tema político que se puede acordar independientemente de las consideraciones técnicas.

Asimismo, el claro propósito de este Artículo es disponer que las ganancias se distribuyan equitativamente según la distribución de la población en todo el país pero sólo respecto a los campos actuales, mientras que los ingresos de los otros campos [por desarrollar] quedarán para las regiones y provincias. Esto es incoherente con el espíritu del Artículo 111, que establece que el gas y el petróleo son patrimonio de todo el pueblo iraquí. Es también evidente que a corto plazo la nueva Constitución favorecerá a las provincias y regiones no productoras o pequeño-productoras, porque se benefician de las subvenciones de provincias productoras como Basora, Kirkuk y Maysán. A largo plazo, cuando disminuya considerablemente la producción de los campos actuales, estas mismas provincias no productoras o pequeño-productoras se verán empobrecidas porque perderán las subvenciones que recibían de las provincias ricas.

Con el fin de compensar a las provincias productoras por mantener a las restantes provincias, por las prácticas del pasado y por la contaminación medioambiental causada por la industria petrolífera, es recomendable que la nueva Constitución asigne una cuota adicional a estas provincias para que no se sientan discriminadas.

Conclusiones y recomendaciones

-          Las reservas de petróleo iraquí actualmente conocidas se calculan en unos 111,3 mil millones de barriles, repartidos porcentualmente desde un 0% en las provincias de Dahuk, al-Anbar, Babilonia y al-Qadisiyah, hasta un 59% en la provincia de Basora. Entre estos dos extremos tenemos en torno a un 12% en Kirkuk, un 7,6% en Maysán y un 4,5% en Nasiriya. La región de Kurdistán, con sus límites actuales, tiene aproximadamente el 3% del total de reservas iraquí.

-          Hay algunos campos conjuntos a caballo entre dos o más provincias. La gestión de estos campos debería estar unificada para no perjudicarlos y para asegurar una sólida producción mediante unas adecuadas prácticas petrolíferas y una gestión eficiente de los pozos. De lo contrario, estos campos pueden causar problemas y fomentar conflictos entre las partes implicadas.

-          Los campos actuales pueden dividirse en campos desarrollados, campos parcialmente desarrollados y otros que no han sido desarrollados o son nuevos. Es preciso definir los “campos actuales”, cuyos ingresos deben distribuirse entre todas las partes, según establece la nueva Constitución, y separarlos de los otros campos que no están incluidos en esa distribución. Debe saberse que lo que tiene que distribuirse entre todas las partes oscila entre un 78% y un 36% de las reservas globales de Iraq dependiendo de si los campos parcialmente productivos ahora van a ser considerados campos actuales o no. En caso de que todos los campos descubiertos hasta ahora sean considerados campos actuales, entonces todos sus beneficios estarán incluidos en la distribución entre todas las partes, conforme a la Constitución.

-          La gestión técnica de la industria petrolífera es diferente de la gestión financiera de la distribución de las ganancias. La primera es técnica, mientras que la segunda es política. Es recomendable ocuparse de la gestión técnica conforme a una ley especial que sea redactada conjuntamente por expertos y las partes implicadas con experiencia, que culmine con una ley del petróleo que sea redactada y aprobada lo antes posible.

-          [Según la nueva Constitución] la más alta autoridad en la gestión de los campos actuales es diferente de la de los campos nuevos. Dado que el gas y el petróleo son propiedad de todos los iraquíes, se recomienda consolidar ambas gestiones para prevenir complicaciones y conflictos.

-          El principio del desarrollo de la riqueza petrolífera que debe llevar a los máximos beneficios para el pueblo mediante la aplicación de principios basados en el mercado implica que los pozos petrolíferos deben ser gestionados con la máxima eficiencia. Esto requiere claridad en la gestión y prevenir solapamientos en la distribución de funciones y responsabilidades entre las partes implicadas.

-          El principio que establece que el gas y el petróleo son propiedad de todos los iraquíes impone que el Gobierno Federal debe tener los poderes para supervisar toda la industria petrolífera en todas las regiones, dado que es la única autoridad que representa a todo el pueblo iraquí. Esto se llevará a cabo, bien a través del ministerio de Petróleo, bien mediante el establecimiento de una compañía nacional de petróleo con delegaciones en las regiones y provincias según se necesite.

-          El Artículo 111 de la Constitución [que señala que “[…] el petróleo y el gas son propiedad del pueblo iraquí de todas las regiones y provincias”] ha de prevalecer sobre los artículos subsiguientes, y su aplicación debe invalidar las leyes y normas que sean discordantes con sus disposiciones.

-          Por las razones anteriores, y sobre la base de que si se hace un buen uso del petróleo puede llegar a ser uno de las principales factores para unificar al pueblo iraquí, es necesario dar al Gobierno Federal, como única autoridad representativa de todo el pueblo iraquí, el principal papel en la gestión de esa riqueza. Esto se puede hacer si se introducen algunas enmiendas a esos artículos de la Constitución que se refieren a la prospección y explotación del gas y petróleo. […]

Notas de IraqSolidaridad:
1.    Sobre la nueva Constitución iraquí, léase en IraqSolidaridad:
Carlos Varea: El borrador de Constitución: fin del Estado iraquí y de los derechos ciudadanos de su población ,
Sabah Ali: Referéndum sobre la Constitución: demasiado democrático para ser estadounidense ,
Al-Qaeda y EEUU, una misma estrategia contra el pueblo iraquí y su resistencia. Cerrado el borrador de Constitución en una jornada de atentados indiscriminados y sectarios , Comunicado de la Asociación de Ulemas Musulmanes: "Toda operación política que se desarrolle bajo la dominación y ocupación estadounidenses de Iraq será sospechosa y no servirá a los intereses del país" ,
Las formaciones contrarias a la ocupación llaman al pueblo iraquí a rechazar la Constitución , Lieven de Cauter, Jean Bricmont, François Houtart, Patrick Deboosere, Hana al-Bayaty, Dirk Adriaensens e Inge van de Merlen: Carta abierta a Amnistía Internacional sobre la Constitución iraquí y los derechos humanos en Iraq.

2.      Sobre la situación del sector petrolífero iraquí y la inminente nueva Ley de Hidrocarburos, basada en la Constitución de 2005, véase en IraqSolidaridad:
Kamil Mahdi: Nueva ley de hidrocarburos: Sangre y petróleo. El petróleo iraquí pasará a control extranjero y de grupos sectarios colaboracionistas ,
Jerry White: Ultimada la nueva Ley de hidrocarburos de Iraq. El régimen iraquí, listo para entregar las reservas de petróleo a las multinacionales energéticas ,
Nota Informativa de la CEOSI: En 2006 se aprobará una nueva ley de hidrocarburos. EEUU insta al gobierno iraquí a liberalizar el sector petrolífero ,
Ben Lando: La ley iraquí sobre el petróleo, atascada. La explotación de nuevos yacimientos bloque el acuerdo entre fuerzas colaboracionistas ,
Miriam Amie: Crudos propósitos. EEUU considera que la producción de petróleo iraquí permanecerá estrangulada durante años ,
Mike Whitney: Guerra de guerrillas por el petróleo iraquí. La producción se reduce a menos de la mitad del nivel previo a de la invasión ,
Philip Thornton: El petróleo de Iraq, botín de guerra y
Heiko Flottau: El acceso al petróleo iraquí: Objetivo frustrado de la invasión de EEUU a Iraq. Las exportaciones de petróleo iraquí alcanzan su punto más bajo en noviembre de 2005
3.      La industria petrolífera iraquí, como el resto de sectores de la economía del país, sufrió gravemente la imposición de las sanciones económicas internacionales aprobadas por el Consejo de Seguridad de NNUU en agosto de 1990 tras la invasión iraquí de Kuwait, embargo prolongado tras la Guerra del Golfo de enero-febrero de 1991 y hasta la ocupación del país en 2003. A partir de diciembre de 1996 entrará en vigor el programa “Petróleo por alimentos”, que permitió a Iraq reiniciar limitadamente sus exportaciones de petróleo pero que no supuso una mejora financiera del sector.  Véase en IraqSolidaridad: Sabah Ali: Referéndum sobre la Constitución: demasiado democrático para ser estadounidense .
4.      El actual gobierno de la región autónoma del Kurdistán, cuyo presidente es Barzani, está intentando incluir, por su riqueza petrolífera, el área de la ciudad de Kirkuk en una nueva región administrativa kurda que ha de establecer en un futuro próximo. Buena parte de la violencia sectaria que vive la ciudad y la zona se debe a ello, a lo que ha habido que sumar las recientes disposiciones del gobierno central de desplazamiento de población árabe instalada durante el gobierno de Sadam Husein a sus lugares de origen. Por su parte, la histórica comunidad turcomana de la región y la ciudad de Kirkuk está sufriendo asimismo la violencia de los paramilitares kurdos por igual razón. Véase en IraqSolidaridad:  Samah Samad: Aumento de las tensiones étnicas en Kirkuk. Grupos étnicos y religiosos de la ciudad advierten del creciente sectarismo .
5.     Iraq tuvo elecciones legislativas en enero de 2006, de las que saldría la constitución del actual gobierno de Nuri al-Maliki, integrado por miembros de las formaciones de la lista ganadora, la confesional shií.

 

Texto original en inglés: Iraqrevenuewatch
_________________________

* Kamil al-Mehaidi es consejero en temas de petróleo. El autor en su texto no cuestiona el proceso de ocupación de Iraq o la legalidad de la nueva Constitucion y de nuevas instituciones establecidas a partir de la invasión del país



Texto original en inglés:
http://electroniciraq.net/news/2923.shtml

Elaborada de espaldas al pueblo, supone la encubierta privatización del petróleo iraquí

 El gobierno iraquí aprueba la nueva ley del petróleo

Electronic Iraq (www.electroniciraq.net), 28 de febrero de 2007
IraqSolidaridad (
www.iraqsolidaridad.org), 13 de marzo, 2007
Traducido para IraqSolidaridad por Beatriz Morales Bastos

Emad Mekay*

“La ley especifica que hasta dos tercios de las reservas conocidas de Iraq las explotarían las  multinacionales con contratos de una duración de entre 15 y 20 años. Esta polítca representaría un giro de 180 grados para la industria petrolífera iraquí que durante más de tres décadas ha pertenecido al  sector público y se apartaría además de las prácticas normales en Oriente Medio.”

El pasado lunes [26 de febrero] el gobierno iraquí respaldado por EEUU aprobó un nueva ley sobre el petróleo que se ha elaborado para proporcionar a las compañías extranjeras los contratos a largo plazo y el  marco legal seguro que estaban esperando, pero que ha inquietado a los sindicatos y a los activistas internacionales, quienes afirman que la producción petrolífera debe permanecer en manos de los iraquíes.

Los analistas y sindicalistas independientes también han criticado el proceso de redacción del borrador de la ley y han advertido de que el proyecto de ley está tan sesgado a favor de las empresas extranjeras que podría acabar agudizando las tensiones políticas en Iraq, extendiendo la inestabilidad.

Por ejemplo, [la ley] especifica que hasta dos tercios de las reservas conocidas de Iraq las explotarían las  multinacionales con contratos de una duración de entre 15 y 20 años. Esta política representaría un giro de 180 grados para la industria petrolífera iraquí que durante más de tres décadas ha pertenecido al  sector público y se apartaría además de las prácticas normales en Oriente Medio.

Prolongación de la ocupación

Según los dirigentes sindicales locales, el transferir la propiedad a las compañias extranjeras proporcionaría un pretexto más para que continuara la ocupación estadounidense basándose en que estas compañias necesitan protección. Los dirigentes sindicales y otros grupos de la sociedad civil se han quejado de que les apartaron  del proceso de elaboración del borrador, a pesar de que EEUU afirma haber creado en Iraq una democracia que funciona.

Según los acuerdos de reparto de la producción estipulados en el proyecto de ley, en caso de litigio las compañias no estarán bajo la jurisdicción de los tribunales iraquíes ni del auditor general.

Los críticos a la ley afirman que, según este proyecto de ley, la propiedad de las reservas petrolíferas seguirá siendo formalmente del Estado, pero no en esencia.

El 8 de febrero los sindicatos enviaron una carta en árabe al presidente iraquí, Jalal Talbani, instándole a que reconsiderara este tipo de acuerdo.

"Los acuerdos de reparto de la producción son una reliquia de los años sesenta", afirmaba la carta a la que tuvo acceso IPS. "Volverán a encerrar la economía iraquí y vulnerarán la soberanía de Iraq dado que únicamente preservan los intereses de las compañias extranjeras. Advertimos que no se debe caer en esta trampa."

Ewa Jasiewicz, investigadora de PLATFORM, un grupo británico de derechos humanos y defensa del medioambiente que hace un seguimiento de la industria petrolífera, declaró a IPS desde Londres en una entrevista telefónica que, "[…] en primer lugar, esto no se ha realizado en ningún tipo de proceso democrático [...] Se ha llevado a cabo por medio de una guerra y una ocupación que es en sí mismo un atroz proceso no democrático".

Un comité de tres miembros del gobierno iraquí, dominado por kurdos y shiíes preparó la ley. Se espera que ahora se ratifique en el Parlamento porque los dirigentes de las facciones poderosas ya han dado su visto bueno.

Borrador oculto

Al primer borrador sólo pudieron tener acceso el comité de tecnócratas iraquíes que lo redactó, nueve compañias internacionales, los gobiernos británico y estadounidense, y el Fondo Monetario Internacional. El Parlamento iraquí lo verá por primera vez ya en marzo.

Las preocupaciones acerca del proceso [de elaboración de la ley] son varios debido a las actuales disputas en Iraq sobre la legitimidad del gobierno y del Parlamento iraquíes, establecidos por el Consejo de Gobierno instituido por la ocupación que, a su vez, se creó en 2004 según criterios sectarios.

En un discurso pronunciado a principios de este mes [febrero] por Hassan Juma, máximo dirigente del Sindicato Iraquí del Petróleo, y publicado en la página web del sindicato, hacía un llamamiento al gobierno iraquí para que consultara a los expertos petrolíferos iraquíes y "[…] les pidiera su opinión antes de sumir a Iraq en un océano de aciaga injusticia".

El contenido de la ley también preocupa tanto a los activistas internacionales como a los grupos iraquíes quienes afirman que sitúa firmemente las riquezas iraquíes en la senda de la privatización. “[…] La ley de hidrocarburos refleja el proceso de preparación del petróleo iraquí para la privatización”, afirma Jasiewicz. “Elaborado en secreto, configurado por potencias extranjeras, no es transparente ni democrático y se ha impuesto por medio de una ocupación militar”. Jasiewicz afirma que se puede considerar la ley como el objetivo económico de la guerra y de la ocupación, y que “[…] la mayoría de los iraquíes la considerarán no sólo ilegítima sino un crimen de guerra”.

Pero los altos cargos del gobierno iraquí, que ya han enviado el borrador de la ley del petróleo al Parlamento para su consideración, afirman que representa un paso adelante para el país devastado por la guerra. Según esta ley, los ingresos del petróleo se distribuirían en las 18 provincias según el número de habitantes, y los gobiernos regionales tienen autoridad para negociar contratos con las compañias petrolíferas internacionales.

El primer ministro Nuri al-Maliki, un firme aliado de Washington, calificó la ley de “[…] otro hito en la construcción del Estado”. Según se ha informado, el ministro del Petróleo Hussain al-Shahristani declaró: “[…] esta ley garantizará a los iraquíes, no sólo a los actuales, sino también a las generaciones venideras, el control nacional absoluto sobre su riqueza natural”.

Los borradores iniciales de la ley que se empezaron a elaborar hace ocho meses fueron motivo de disputas entre las facciones kurdas que controlan el norte de Iraq y el régimen dirigido por los shiíes, ya que ambos rivalizaban por mayores porciones de la riqueza petrolífera del país, que se calcula en 115.000 millones de barriles. El hecho de que finalmente llegaran a un acuerdo puede ser un indicio de la estabilidad anhelada desde hace tanto tiempo.

Sin embargo, los críticos [de la ley], incluyendo profesionales, ingenieros y técnicos de los sindicatos [del petróleo], abogan, por el contrario, por los contratos de servicio técnico, lo que significa que una compañia podría introducirse en el sector y ofrecer servicios tales como construir una refinería, instalar un oleoducto u ofrecer servicios de asesoría, obtener sus honorarios y después marcharse. “[…] Es una relación mucho más equitativa porque el control de la producción y desarrollo del petróleo estará a cargo del Estado iraquí”, afirma Jasiewicz.

“[…] Este es el modelo que generalmente funciona en Arabia Saudí, Irán [y] Kuwait. No hay ningún otro país en Oriente Próximo con el tipo de reservas petrolíferas que tiene Iraq que se plantearía firmar un acuerdo de reparto de producción”, añade. “[…] Se trata de una forma de privatización y esto es por lo que esos países no lo han firmado, porque no favorece sus intereses”.

* Emad Mekay es periodista de International Press Service (IPS)

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