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Declaración de la CEOSI en el octavo aniversario de la invasión de Iraq
Campaña
Estatal contra la Ocupación y por la Soberanía de Iraq
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 15 de marzo de
2011
“En
el 8º aniversario de la ocupación de Iraq, el pueblo iraquí se suma a
la rebelión popular árabe y añade a las reivindicaciones de soberanía e
independencia la exigencia de pan y democracia.”
Abogados
reclaman el fin de la corrupción judicial y de la violación de Derechos
de los detenidos durante una de las mayores manifestaciones que se han
realizado en Bagdad desde el inicio de las revueltas en Túnez y Egipto.
Bagdad, 10 de febrero de 2011.
En
el 8º aniversario de la ocupación de Iraq, el pueblo iraquí se suma a
la rebelión popular árabe y añade a las reivindicaciones de soberanía e
independencia la exigencia de pan y democracia.
Tras ocho años de ocupación, el proyecto de división étnica y sectaria
de Iraq ha fracasado. Frente al proyecto de división geográfica y
sectaria del país como único modo de doblegar a la resistencia popular
frente a la ocupación estadounidense (Israel apoyando el separatismo
sectario kurdo, Irán dando su apoyo a los partidos y milicias
confesionales y sectarios y Al-Qaeda siendo instrumento para los fines
de EEEUU y Arabia Saudí), decenas de miles de personas han salido a las
calles unidos [1], desde Erbil
a Basora, pasando por Bagdad, para exigir un gobierno decente que acabe
con las penurias en las que malvive la población que padece un 50% de
desempleo y se enfrenta a diario con la carestía de los alimentos y la
falta de energía y de electricidad como elementos esenciales para que
la vida sea factible. Precisamente en un país que posee la segunda
mayor reserva de petróleo y de gas del mundo, la capital, por poner
sólo un ejemplo, apenas cuenta con una hora al día de electricidad y el
país vive sin Estado efectivo, con unos servicios públicos esenciales
inexistentes lo que implica la falta de suministro de agua potable, la
carencia de una red de saneamiento adecuado, un sistema sanitario y
educativo antaño ejemplo en la región y ahora feudo de las milicias
sectarias y todo ello unido a la campaña de asesinatos de docentes,
maestros y profesionales que hace que la supervivencia en Iraq sea
tarea de héroes, una heroicidad que el pueblo iraquí ya ha manifestado
en muchas ocasiones a lo largo de su historia más reciente.
Desde principios de febrero, y con una falta clamorosa de información
internacional, el pueblo iraquí ha desafiado nuevamente la represión [2]
—esta vez en forma de toques de queda, detenciones masivas y amenazas
directas, impuesta por el gobierno títere de Nuri al-Maliki— para
salir a manifestarse en exigencia del fin de la ocupación, democracia,
pan, justicia y libertad. Los bloques de hormigón con los que la
policía intentaba cortar los accesos a los lugares en los que estaban
convocadas las manifestaciones no han sido suficientes para detener la
expresión de las exigencias de un pueblo ya exiguo que clama, ahora más
que nunca, por su derecho a decidir libremente su destino.
Otra vez los iraquíes han tenido que pagar un precio muy alto —el de la sangre de las decenas de muertos [3],
y de los cientos de torturados (las detenciones en Iraq se saldan con
torturas sistemáticas a manos de la policía)— para reivindicar su
derecho a la soberanía.
El pueblo iraquí, que lo tiene todo por ganar, ha desafiado igualmente
a los llamamientos de los Ayatolás cercanos al poder para que no
acudiera a las manifestaciones, con la excusa artera de no dañar “el
sistema de paz y de libertad traído la ocupación anglo-estadounidense.
Sin embargo el pueblo iraquí, en su sabiduría, ha rechazado sin fisuras
el sistema político impuesto por la ocupación al igual que los
ilegítimos e ilegales procesos electorales que se traducen en el
reparto del poder por parte de fracciones de grupos sectarios, cuyo
interés fundamental es saquear el país —y de la manera más rápida
posible— así como el mantenimiento de la ocupación estadounidense que,
a día de hoy, cuenta todavía con cerca de 50.000 efectivos con los que
controla, desde sus bases militares, los pozos petrolíferos y su
explotación por las compañías multinacionales.
Tal y como expresa el comunicado de Los Jóvenes de la Revolución
Iraquí: “ […] Queremos enviar al mundo un mensaje claro de nuestro
rechazo a esta clase política corrupta surgida de aquellos comicios [4],
y un mensaje parejo a la ocupación estadounidense que ha aupado a esta
clase política y ha permitido el latrocinio de nuestras riquezas y la
dilapidación de nuestros recursos.” [5]
El pueblo iraquí, después de ocho años de lucha, ha hecho fracasar el
proyecto imperialista de Estados Unidos de convertir a Iraq en un
Estado títere, pese a lo cual, y en contra de sus anuncios de retirada
definitiva, va a intentar mantener su presencia estratégica de bases
militares con un contingente de hasta 35.000 hombres que desarrollarán
labores de protección de las instalaciones estadounidenses y el
entrenamiento de las fuerzas iraquíes. Ardua tarea por delante para un
ejército vencido de facto y que se tendrá que enfrentar a un pueblo que
va a mantener su presión y su exigencia de soberanía e independencia,
lo que únicamente será viable con la retirada total y absoluta de todas
las tropas, milicias y contratistas extranjeros de suelo iraquí.
Aunque la lucha popular haya puesto en jaque los intereses
imperialistas, la batalla final está por librarse, pero los nuevos
bríos de la movilización popular permiten adivinar un futuro de
esperanza para el pueblo iraquí.
En este octavo aniversario, y más que nunca en unidad con sus hermanos
árabes, la mayoría del pueblo iraquí se reconoce —con sus diferencias
religiosas y étnicas— ciudadano de un país que les pertenece, y como
tal el pueblo iraquí exige el fin de la ocupación y la creación de un
Estado social y democrático que acabe con la corrupción y el saqueo del
patrimonio nacional.
Notas:
1.
Véase en IraqSolidaridad:
Al menos 24 muertos en dos jornadas de protesta en Iraq
2.
Véase en IraqSolidaridad:
Iraq: convocado el “Viernes de la Dignidad”
3. Véase:
Relación de los primeros 24 asesinados en las manifestaciones celebradas en Iraq del 25 de febrero al 4 de marzo (PDF)
4.
Véase en IraqSolidaridad:
La resistencia iraquí llama al boicot de las elecciones
5. Véase en IraqSolidaridad:
Comunicado de los Jóvenes de la Revolución Iraquí: llamamiento a nuevas movilizaciones el día 7 de marzo | Declaración de la CEOSI en el octavo aniversario de la invasión de Iraq (PDF)
Al menos 24 muertos en dos jornadas de protesta en Iraq
Iraq: convocado el “Viernes de la Dignidad”
Relación de los primeros 24 asesinados en las manifestaciones celebradas en Iraq del 25 de febrero al 4 de marzo (PDF)
La resistencia iraquí llama al boicot de las elecciones
Comunicado de los Jóvenes de la Revolución Iraquí: llamamiento a nuevas movilizaciones el día 7 de marzo
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